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Entrevista

Carmen Zapata, 'alcaldesa' de la Noche: "Barcelona cada vez tendrá más actividad nocturna, pero ahora no necesita más discotecas"

Barcelona impulsará las pequeñas salas de música en vivo con un millón de euros en ayudas

La ‘alcaldesa’ de la noche de Barcelona defiende ampliar la oferta de ocio nocturno: "Necesitamos más espacios de música"

Carmen Zapata, alcaldesa de la noche de Barcelona, en la terraza del ayuntamiento. nto de Barcelona. Barcelona, 9 de julio de 2026. AUTOR: Manu Mitru | EPC

Carmen Zapata, alcaldesa de la noche de Barcelona, en la terraza del ayuntamiento. nto de Barcelona. Barcelona, 9 de julio de 2026. AUTOR: Manu Mitru | EPC / MANU MITRU / EPC

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Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
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Carmen Zapata (1963) se convirtió hace casi dos años en la primera Comisionada de Noche de Barcelona, aunque se la conoce popularmente como ‘alcaldesa’ de la noche, con la misión de liderar las políticas del ayuntamiento en el ámbito nocturno. Era un cargo nuevo que abarca tanto el equilibrio de usos de la ciudad que late bajo la luna, como su economía y retos de movilidad. La experta llevaba toda una vida ligada a las salas de conciertos, como propietaria, y luego como representante del sector, aunque también trabajó para el ICUB, y destaca por su perfil dialogante y conciliador.

¿Qué balance hace de esa nueva etapa en la administración pública?

Como el puesto no existía y además yo no tenía experiencia en un cargo público, no tenía una imagen preconcebida. No hay una expectativa no cumplida, aunque había visitado a otros alcaldes de noche. Pero he comprobado que aquí se trabaja con otros tiempos y lenguaje y es interesante. 

¿No es todo tán rápido como le habría gustado cuando estaba 'al otro lado'?

Exacto. La administración tiene la obligación de ser garantista y proteger todos los procesos, entonces eso requiere tiempo.Y consensos y pedagogía, pero una vez que todas estas cuestiones se materializan y se hacen realidad, tienen mucho impacto, entonces eso es un reto profesional muy atractivo. 

Acaba de presentar un plan de un millón de euros en subvenciones para salas pequeñas de música en vivo. ¿Qué otras cosas ha impulsado hasta ahora?

Estamos elaborando un censo de la actividad de noche, hasta ahora identificando los locales de música en vivo, pero continuamos con el resto. Y trabajamos en dos cosas. Una es cómo protegemos las actividades preexistentes y la otra cómo hacemos que esas actividades que nos interesan como ciudad, por su interés general, por el impacto que tiene cultural o deportivo, sean compatibles con el día a día de la ciudad y con la vida de las personas. Por ejemplo, cómo podemos hacer que cuando hay un nuevo desarrollo urbanístico, ya hayamos pensado actividades culturales planificadas. Y también en zons donde crecieron actividades y vecinos hasta haber problemas de convivencia.

No se me ocurre una mejor ubicación para los locales de ocio nocturno del Front Marítim de la Barceloneta

-Cómo el triángulo lúdico de Poblenou?

Sí, en casos así trabajamos con los operadores privados generando una complicidad y una corresponsabilidad en el espacio público. Son actividades que tienen gran impacto porque convocan muchísima gente. En varias zonas de concentración a partir de enero se duplicarán los efectivos de mediación nocturna. Son herramientas para intentar no llegar a una acción policial, punitiva o judicializada, siempre que se pueda evitar. Se trata de combatir el incivismo. También hemos apostado por los itinerarios seguros, que se hicieron como plan piloto el año pasado y ahora se licitarán. Se trata de asegurar que las personas llegan sanas y salvas al transporte público.Y luego también está el servicio de gestión de conflictos, con más intervención, y el Pacto para el civismo.

Trabaja a tres bandas...

Estas herramientas que forman un tetris. Pero además de estar en contacto tanto con el sector como con los vecinos hay que hacer un ejercicio también de responsabilidad de los clientes, para que no pongan a los locales en riesgo con su comportamiento. Como yo he tenido locales nocturnos (en 1985 dejó la carrera de Derecho para abrir el 'Depo' en L’Hospitalet) lo tengo muy interiorizado.

¿Los barceloneses somos ahora más intolerantes a las molestias nocturnas?

Hay estudios que dicen que después de la pandemia desde luego nos hemos vuelto más sensibles al ruido y eso es verdad porque estuvimos durante muchísimo tiempo viviendo una distopía que tenía una cierta parte agradable, incluso oías los pajaritos, y creo que podrías llegar a pensar que eso era factible en una ciudad como Barcelona. Hay ruidos que son inherentes a la ciudad y que no podremos solucionar, pero sí podemos intentar que los impactos sean menores por un lado y por otro, por el emisor y por el receptor, porque al final a la mayoría nos gusta estar en una terraza, salir a tomar algo a bailar o de concierto. Sociabilizar, y también poder descansar.

¿Se puede encontrar el punto común?

Es necesario hacerlo y ello nos permita que coexistan todas las actividades y los usos de la ciudad. Y más en un contexto de cambio climático en el que cada vez se van desplazando todas las actividades más a un horario nocturno, con lo cual tenemos que prepararnos, estar preparados y ser propositivos. En un país como España por noche entendemos a partir de las 22.00 horas, que es cuando empiezan a contabilizar las horas extras en la mayoría de empleos.

Retrato de Carmen Zapata, alcaldesa de la noche de Barcelona, durante la entrevista realizada en el Ayuntamiento de Barcelona. Barcelona, 9 de julio de 2026. AUTOR: Manu Mitru | EPC

Retrato de Carmen Zapata, durante la entrevista realizada en el Ayuntamiento de Barcelona. / MANU MITRU / EPC

Han empezado apoyando económicamente la música en vivo, como ecosistema cultural. ¿Qué pasa con la cada vez menor oferta de bares y discotecas? ¿Hay déficit?

Oyendo lo que nos dicen el gremio y las patronales del sector, que piden control de las iniciativas que consideran competencias desleales, como algunos tardeos y fiestas hasta en campos de golf..., quiere decir que si todo ello tiene un impacto sobre las discotecas es porque va menos gente. Si no se llenan las que tenemos, no creo que ahora necesitemos más discotecas... Nos tenenemos que preguntar si se necesitarían más, o bien si falta otro perfil de opciones. Estamos en fase de análisis porque están cambiando muchísimo los hábitos. La gente sale mucho en todas las franjas horarias, pero la que más gasta es la población madura, y más en horario de tardeo, según nuestras encuestas. Y luego, los jóvenes cada vez beben menos, beben menos alcohol, entonces hay cosas que se van modificando. Estamos viendo qué pasa en esas nuevas actividades, dónde se hacen, qué tipo de licencias hay y si son molestas. En Barcelona suelen ser en bares, restaurantes y hoteles, en el resto de Catalunya es diferente.

¿Qué piden ahora los jóvenes barceloneses que no buscan discotecas o botellones?

En los distintos consejos participativos con jóvenes tratamos sus actuales necesidades y las nuevas opciones de ocio. Hay propuestas novedosas como en el centro cívico Can Déu (Les Corts), que tras un plan piloto se inauguró este 1 de julio con un horario extendido hasta las 12 de la noche y actividades programadas de ocio para jóvenes. Pero hay muchos equipamientos donde hacer cosas. Nuestra percepción es que las nuevas generaciones tienen menos ganas de ir a discotecas, por ejemplo, y bares de copas. Y claro que hay botellones, porque hay gente muy joven que no tiene recursos o edad para entrar en un local, pero se están controlando. 

Hablando de discotecas, ¿está a favor de mantener donde está el ocio del Front Marítim, como ha defendido el ayuntamiento en los últimos años?

Sí. Porque no hay otra zona en la ciudad para la capacidad y aforo que tienen estos locales. En el Front Marítim pueden ser sostenibles porque por un lado está el mar y no hay impacto. Y los vecinos quedan alejados. No se me ocurre una ubicación mejor en la ciudad y generan puestos de trabajo en la Barceloneta. El Ministerio [de Hacienda, titular de los terrenos] y el área de Urbanismo están negociando su gestión, espero que antes de que acabe el año se llegue a un acuerdo. Pero no estamos en contra de los usos porque es imposible llevarlos a otra parte y en la zona ahora no hay conflictividad. El modelo de colaboración público-privada en la vigilancia y seguridad ha funcionado bien y se ha replicado en otras zonas, como Poblenou. Porque sería imposible tener un policía detrás de cada persona.

La tendencia es que la gente más madura sale mucho de tardeo y los jóvenes ahora beben menos alcohol y buscan otras opciones de ocio

¿Cómo va la elaboración del nuevo Catálogo de actividades recreativas que prepara el Departament d’Interior y lleva años reclamando el sector?

Es difícil en una ciudad en la que el ocio es tan cambiante. El tardeo es una nueva actividad, por ejemplo, pero vinculada a distintos tipos de local. Creo que deberían recoger usos más vanguardistas, como los nuevos locales de realidades. El ayuntamiento, a través de la carta municipal y la ordenanza tiene la facultad de ir creando epígrafes para las diferentes actividades. Pero creo que está bien que todos esos epígrafes se enmarquen en un catálogo actualizado lo antes posible.

¿Cómo van los preparativos de la cumbre internacional sobre la noche que prepara Barcelona?

Será un foro internacional, los días 28 y 29 de septiembre, al que acudirán el alcalde de noche de Nueva York, el comisionado de 24 horas de Sidney, el alcalde de noche de Cracovia, el de Amsterdam, la representante de la Viena Club Commission, de la Berlín Club Commission y otros. El hilo conductor es el cambio climático y sus efectos, ya tenemos datos que reflejan el aumento y las puntas de gasto en tarjeta de crédito a partir de las nueve de la noche. Todas la ciudades se preparan, porque no es lo que viene, es lo que está. 

¿Y cómo creen que ven la noche de Barcelona desde fuera? 

Lo que le puedo decir es que tenemos muy buena reputación como oficina de la noche y estrategia de la noche. Nos han dado ya cuatro premios. Barcelona tiene políticas de noche que no tiene ninguna otra ciudad, como los protocolos antiacoso, los espacios seguros, las medidas para la diversidad e igualdad… Todo eso es muy admirado desde otros países. Y la ciudad ofrece una buena oferta nocturna, de locales grandes a pequeños, y con mucha música en vivo. Y sin tener que desplegar un operativo policial como pueda suceder en Nueva York.

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