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Crecimiento económico

De una idea entre amigos al espectáculo de la Sagrada Família con el Papa: el imparable vuelo de Flock Drone Art Studio

El CEO Fran Arnau explica a EL PERIÓDICO la historia de éxito de esta empresa catalana que factura 1,6 millones anuales

CONTEXTO | La empresa catalana tras el espectáculo de la Sagrada Família en la visita del Papa se encamina a un récord europeo de drones en un 'show' de Portugal

Espectáculo de drones durante el Air Invictus en Portugal. / Flock Drone Art Studio

Espectáculo de drones durante el Air Invictus en Portugal. / Flock Drone Art Studio / Flock Drone Art Studio

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Alma Rodelgo

Barcelona
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Lo que empezó siendo una idea de tres amigos, ha terminado convirtiéndose en una de las empresas catalanas de drones más importantes a escala europea. Flock Drone Art Studio ha llegado a este reconocimiento internacional después de haber dejado su huella en algunos de los proyectos de arte aéreo más destacados de los últimos años, entre los que figuran los actos vinculados a la reciente conmemoración de Gaudí en la Sagrada Família y el récord europeo de dronesen Portugal.

Tres aviones hechos con drones.

Tres aviones hechos con drones. / Flock Drone Art Studio

Flock Drone Art Studio es B2B. Proveniente de la abreviatura 'Business-to-Business', es un modelo de negocio donde la actividad comercial tiene lugar entre empresas. El CEO de la empresa, Fran Arnau, ha explicado a EL PERIÓDICO que han dividido inicialmente a los clientes en tres grandes bloques: el institucional, con espectáculos de carácter público en los que se incluye la basílica; en el caso de Oporto, se trataría de un evento publicitario; y, en tercer lugar, la empresa también ofrece experiencias privadas. De estos tres bloques, Arnau ha concretado que principalmente suelen llevarse a cabo el primero, con actos públicos para ayuntamientos o inauguraciones de fiestas mayores. Pero sólo con esta categorización no es posible conocer el precio final del espectáculo, ya que los factores pueden ser muy variados.

Por un lado, el precio del espectáculo se divide por cada dron. Para hacerse una idea, cada dron cuesta entre 200 y 350 euros. Pero si el espectáculo incluye pirotecnia, es decir, fuegos artificiales clásicos, el precio aumenta para el cliente. Si el espectáculo es 'indoor' o interior, como los que se llevan a cabo en teatros, auditorios o espacios cerrados, sale más económico, puesto que el despliegue de material técnico, personal y logística es menor. En cambio, si el espectáculo es ‘outdoor’ o exterior, el precio sube, aunque este último formato es el más solicitado. Precisamente, si Flock Drone Art Studio destaca por algo es por ofrecer un amplio abanico de posibilidades y permitir al cliente personalizar la experiencia a su gusto, yendo aún más allá de estos precios orientativos. Lo único que el cliente no puede escoger, en este sentido, es su duración. El espectáculo no puede durar más de 15 minutos por una cuestión técnica relacionada con la batería y la seguridad.

Flock Drone Art hace el Guinness World Record con 3097 drones.

Flock Drone Art hace el Guinness World Record con 3097 drones. / Flock Drone Art Studio

Retomando sus inicios, el CEO Fran Arnau explica que era un aficionado a la fotografía y, posteriormente, a los drones y a la fotografía aérea. La empresa Mas Vinyoles, en Sant Pere de Torelló, una iniciativa promovida por la Generalitat, reunió a diferentes perfiles interesados en los drones. Entre los interesados estaban Joan Pleixats, Ernest Biosca y Fran Arnau. Flock Drone Art Studio se fundó a través de autofinanciación con cuatro socios: Mas Vinyoles Venture Factory; Link Productions, del propio Fran Arnau, CEO y aportador importante de la parte artística; Ernest Biosca, un socio autónomo que entonces era director artístico y todavía lo es; y Agrotech Geomap, de Joan Pleixats, fundador que sobre todo aportó el aspecto financiero.

El CEO de Flock Drone, Fran Arnau, mirando fijamente a camara.

El CEO de Flock Drone, Fran Arnau, mirando fijamente a cámara. / Txus Garcia

El obstáculo del confinamiento

Si bien es cierto que se fundó en 2019, la empresa, como otras muchas, vio cómo el confinamiento impidió su funcionamiento. La diferencia respecto a otros sectores es que, según Arnau, los permisos fueron "la gran limitación". La regulación y la documentación legal para poder volar drones entre distintos países es compleja. Para poder operar en España es necesaria la aceptación de AESA (la entidad reguladora española) y, posteriormente, la de EASA, que gestiona el espacio aéreo a escala europea. Esta coordinación internacional genera una autorización general -conocida como cross-border- que permite moverse y operar de país en país dentro de Europa con los mismos papeles. Según el responsable, "es como si quisiéramos atravesar fronteras". Sin embargo, si se quiere viajar a un país fuera de Europa, el funcionamiento es completamente diferente porque se aplican otras regulaciones.

Hace sólo unos años, volar un dron era un problema en el ámbito legal. A la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA), la entidad española que gestiona el espacio aéreo, "les pesaba la cabeza", apunta el CEO. “Era como algo imposible que nunca se podía hacer”. Fue a finales de 2020 cuando llegaron a un consenso y consiguieron los permisos para hacer volar a los drones. Ese mismo año, en Navidad, reanudaron los espectáculos, que se podían ver en diferentes azoteas de casas en Sant Feliu de Guíxols y Manresa.

El pasado año cerraron con una facturación de 1,6 millones de euros y la previsión de este año era aumentar entre un 30% y un 40%, aunque se trata de una mera previsión. Es un buen momento para hablar de financiación, ya que hay que tener en cuenta que una empresa de este tipo requiere una gran inversión inicial para disponer de drones y poder realizar espectáculos de este alcance.

La frase más larga escrita con drones en Portugal.

La frase más larga escrita con drones en Portugal. / Flock Drone Art Studio

Actualmente, son 16 trabajadores los que trabajan allí. Fran Arnau distinguie tres departamentos: la parte de dirección y financiación; el departamento artístico, con perfiles de diseñadores, dibujantes y animadores 3D, que son los encargados de transformar las figuras en realidad; y el técnico, con ingenieros aeronáuticos, profesionales de la informática y personas especializadas en la producción de eventos.

La sede principal se encuentra en Celrà, en Girona. En el piso superior se identifican los tres departamentos. En el otro espacio se encuentra la parte técnica, es decir, el mantenimiento de los drones. Los drones requieren un mantenimiento semanal, que se basa en revisarlos, secarlos y asegurarse de que no tienen arena ni otros elementos que puedan afectar a su funcionamiento, aparte de las reparaciones cuando algún dron falla. La sede de Celrà es el centro logístico, de donde salen los drones para realizar el espectáculo puntualmente. Lo hacen en camiones o furgonetas, dependiendo del formato y pueden ser propios o contar con transportistas externos. Una vez el espectáculo ha terminado, los materiales regresan a Girona. Ambas sedes, la de Barcelona y Madrid, son oficinas comerciales.

Sostenibilidad

Recientemente, existe una tendencia a optar por los espectáculos de drones, en vez de la pirotecnia, es decir, los fuegos artificiales clásicos, por un tema medioambiental. En este sentido, Flock Drone se denomina ‘eco-friendly’, ya que los drones no generan ningún tipo de residuo o contaminación al medioambiente, más allá de lo provocado por su traslado al destino puntual. La compañía utiliza una energía que proviene de una carga de batería de su nave, se carga a través de placas solares completamente libres y verdes. Ahora bien, Fran Arnau es consciente de que los drones nunca sustituirán a la pirotecnia, ya que según él, "la pirotécnica es como el vinilo a la música". Los fuegos artificiales son tradición, tienen un olor, un sonido, algo especial que es insustituible. Teniendo en cuenta este factor, la empresa está trabajando en los pyro drones, una alternativa innovadora que no hace ruido, no deja residuos, haciendo que “todo lo que se utiliza para la pirotecnia, de alguna manera vuelve a casa con los drones”.

Justo cuando volvían a arrancar, en abril del 2022, el cofundador del proyecto, Joan Pleixats los dejó a causa de una enfermedad, concretamente un cáncer, que avanzó rápidamente. Tratándose de un amigo personal de Fran Arnau, el CEO admite que "fue un choque muy ‘heavy’". Pero, "a través del trabajo, de incorporar nuevas personas, nos pudimos recomponer y salir adelante", ha añadido el CEO.

Flock Drone Art Studio se ha consolidado internacionalmente como empresa catalana y parece que esto les ha motivado a continuar así. Próximante viajarán a Alemania, donde realizarán un espectáculo de formato pequeño con 200 drones, seguido de uno con una magnitud similar, en Montmeló. Las semanas siguientes inaugurarán las Fiestas del Carmen de Empuriabrava en el Drone Show Festival. Pero lo más esperado llegará en unas semanas. Después de cuatro años haciendo el mismo ritual público, volverán a iluminar con 500 drones la playa de Gijón por La noche de los Drones.

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