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Un símbolo del barrio

Los vecinos reclaman un equipamiento para mujeres en la casita de Assumpta del Poblenou tras cuatro años de espera

La asociación instará en septiembre al ayuntamiento a abordar la reforma de la vivienda, al lado de la cual se instalarán sillas en círculo y un espacio de sombra

Assumpta García Carceller: "Esta casita guarda historias tristes"

Teresa Núñez de Arenas, miembro de la Associació de Veïns i Veïnes del Poblenou, posa junto a la Casa Assumpta, conocida popularmente como la 'caseta taronja', el pasado miércoles-

Teresa Núñez de Arenas, miembro de la Associació de Veïns i Veïnes del Poblenou, posa junto a la Casa Assumpta, conocida popularmente como la 'caseta taronja', el pasado miércoles- / Zowy Voeten / EPC

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Toni Sust

Toni Sust

Barcelona
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No es la más bonita, ni tiene un valor arquitectónico destacable, pero la casita naranja del Poblenou, la casita de Assumpta, es un símbolo que ha superado ya varias amenazas de demolición y que, todo lo indica, ya no conocerá la piqueta. Ubicada en el número 4 de la Rambla del Poblenou, cerca del pasaje de Calvell, a unos 500 metros del mar, está deshabitada desde abril de 2020, cuando falleció Assumpta García Carceller, su última habitante.

Delante de la casa, Teresa Núñez de Arenas, una de las integrantes de la junta de la Asociación de Vecinos del Poblenou, explica cómo la entidad no va a parar hasta que se convierta en equipamiento para el barrio. Por ahora, el Ayuntamiento de Barcelona, propietario del pequeño inmueble, no ha hecho ningún movimiento para que el proyecto se concrete, aunque sí retocará una parte de su entorno, a partir de una iniciativa incluida por los vecinos en los presupuestos participativos, un sistema que prevé un porcentaje de inversiones en los barrios en función de iniciativas propuestas por los residentes.

Un personaje peculiar.

Assumpta era un personaje peculiar que en una entrevista de 2016 explicó a EL PERIÓDICO cuántas desgracias albergó la vivienda, a la que llegaron sus abuelos y su madre en 1936: su padre que no volvía de la guerra y que cuando regresó se había pasado al bando franquista y se fue con la querida. El marido, empleado de Renfe, con el que se casó instada por su madre ante la estabilidad que prometía el empleo del individuo, que resultó ser un alcohólico violento.

En plena crisis de la pandemia, Assumpta falleció. La suya era la última de una serie de casas que se construyeron en una línea paralela a los llamados bloques Tupolev, edificios construidos donde antes estuvo la fábrica La Cordería, de cuerdas, de la familia Calvell. Todas las otras cayeron, pero el Ayuntamiento de Barcelona aceptó esperar a que Assumpta falleciera para quedarse con la suya.

Barcelona. Teresa Núñez de Arenas, miembro de la Associació de Veïns i Veïnes del Poblenou, posa junto a la Casa Assumpta, conocida popularmente como la 'caseta taronja', durante un reportaje sobre el futuro del edificio y su valor patrimonial para el barrio. 30 de junio de 2026. Sociedad. AUTOR: ZOWY VOETEN

Núñez de Arenas, señala la Casa Assumpta, donde los vecinos quieren un equipamiento para las mujeres del barrio. / Zowy Voeten / EPC

Demolición evitada

Y aunque la intención inicial del consistorio era demolerla, porque está en un espacio en el que está prevista zona verde, la protesta vecinal logró detener ese plan. Así lo explicó en su día el que era y es concejal del distrito de Sant Martí, David Escudé.

Desde 2022, la Associació de Veïns i Veïnes de Poblenou reclama que el edificio sea convertido en un equipamiento para el barrio. Y en concreto, para las mujeres del barrio. Un punto de información, o algo similar, que ya cuenta con algunos antecedentes visuales: la asociación la Filadora, colectivo de mujeres lesbianas, trans y bisexuales del Poblenou recuerda en un mural dibujado en la pared de la casa que da a la Rambla los nombres de las “víctimas del feminicidio en los Països Catalans” en los últimos años.

Núñez de Arenas subraya que en septiembre los vecinos presentarán un escrito ante el distrito de Sant Martí para reclamar que se active la recuperación de la vivienda, cuya rehabilitación no se antoja sencilla: “Bastaría con arreglar el piso de abajo, no hace falta tocar el de arriba”. Los vecinos también piensan reclamar su apoyo a los grupos municipales.

Punto de encuentro

Mientras esperan que el consistorio mueva ficha con la casa, los vecinos han logrado que el proyecto que presentaron dentro de los presupuestos participativos sea contemplado: “Quedó cuarto en la lista. Colocarán cinco sillas individuales en círculo, de manera que la gente que se siente se relacione. También podrán una mesas y sillas de piedra. Será un punto de encuentro para los vecinos”.

Sant Martí les instó a añadir elementos a la iniciativa para que tuviera más entidad, para que alcanzara un presupuesto de 100.000 euros. Por eso, además del punto de encuentro se creará un espacio de sombra en el parterre que está junto a la casita naranja. Una zona, por cierto, en la que hay una serie de elementos que, dice Teresa, los vecinos no entienden mucho.

Uno es un lodazal para golondrinas y otro, una zona de drenaje sostenible urbano, según precisan dos carteles. Quizá que no se entienda propicia que varios dueños de perros vengan este miércoles a pasearlos por esos espacios, pese a que resultan visibles los avisos que indican que los canes están vetados.

Barcelona. Vista del entorno de la Casa Assumpta, conocida como la 'caseta taronja', en el barrio del Poblenou, una zona que los vecinos reclaman preservar por su valor histórico y patrimonial. 30 de junio de 2026. Sociedad. AUTOR: ZOWY VOETEN

Un hombre con un perro en la zona en la que los canes están vetados. Detrás, junto a la pared verde, están previsto el punto de encuentro vecinal que se creará este otoño. / Zowy Voeten / EPC

El calendario

La asociación mantuvo una reunión mediante videoconferencia el pasado martes con representantes del distrito. Explica Teresa que según el ayuntamiento el punto de encuentro -las sillas en círculo y la mesa- estará disponible “probablemente en octubre”. En cambio, la nueva de zona de sombra estará completada bastante más tarde, en marzo de 2027: “No nos pareció mal, porque como no puede estar para este verano, podemos esperar a que esté cuando vuelva a hacer calor”.

Lo que si quiere Teresa y el resto de vecinos es que sus reclamaciones para que la casita de Assumpta tenga uso sean escuchadas en el ayuntamiento, en el distrito. La impresión, explica, es que al concejal Escudé le gustó la idea de abrir un equipamiento para mujeres en la antigua vivienda. Pero por ahora el consistorio no ha dado un paso para avanzar en esa línea.

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