Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En el Turó de la Peira

Robo sacrílego en una iglesia de Barcelona antes de la visita del Papa: sustraído el sagrario con las hostias y objetos litúrgicos

Dos sacerdotes han acudido de urgencia, tres horas antes de la llegada de León XIV a la ciudad, a oficiar una misa de desagravio en la parroquia de Nuestra Señora de Fátima

DIRECTO | La visita del Papa a Barcelona, minuto a minuto

Cerco policial a la 'cultura de la navaja' juvenil con controles cada fin de semana en el Turó de la Peira

Dos sacerdotes de Barcelona, enviados de urgencia a la parroquia de Fátima de Nou Barris para una misa de desagravio

Dos sacerdotes de Barcelona, enviados de urgencia a la parroquia de Fátima de Nou Barris para una misa de desagravio / Cedida

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Meritxell M. Pauné

Meritxell M. Pauné

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La comunidad de fieles de un barrio humilde de Barcelona vive los días de visita papal con gran tristeza. Su desasosiego nada tiene que ver con León XIV, sino con el robo sacrílego que ha sufrido su iglesia este domingo por la noche. La parroquia de Nuestra Señora de Fátima del Turó de la Peira, fundada en 1957 y desde los 80 situada en la calle Aneto, ha perdido su sagrario de mármol y plata con las hostias consagradas dentro, una vinajera y cálices litúrgicos, un rosario de gran valor sentimental, la corona de la virgen de Fátima y una pesada escultura de la Virgen del Pilar decorada con oro y plata.

La sustracción va más allá de la simple pérdida material, porque supone la profanación del espacio más sagrado del templo, el pequeño receptáculo de las hostias. Por ello, el Arzobispado de Barcelona ha tenido que enviar de urgencia dos sacerdotes este martes a las 10h de la mañana a oficiar una misa de desagravio y volver a consagrar el espacio. Una intervención imprevista en un día muy complicado para la Iglesia barcelonesa, atareada con la llegada a mediodía del Pontífice.

La parroquia Nuestra Señora de Fátima de Nou Barris ha sufrido un robo sacrílego la víspera de la llegada del Papa a Barcelona

La parroquia Nuestra Señora de Fátima de Nou Barris ha sufrido un robo sacrílego la víspera de la llegada del Papa a Barcelona / Cedida

Portavoces de los Mossos d’Esquadra confirman a EL PERIÓDICO los bienes robados y sitúan los hechos entre las 21h y 22h de la noche. La policía catalana acudió al lugar anoche a tomar declaración y tiene una “investigación abierta” para hallar los objetos, cuyo valor resulta muy difícil cuantificar. Se da la circunstancia que el rector, el padre Alfredo Valladares, está hospitalizado y ha sabido del suceso por un mensaje personal del cardenal Joan Josep Omella desde Madrid.

Fuentes de la parroquia explican que justamente habían celebrado Corpus este domingo con una procesión por todo el barrio. Es una fiesta precisamente dedicada a la Eucaristía y a venerar las hostias sagradas. Como suelen hacer, al atardecer dejaron abierto un par de horas un espacio de una capilla, con acceso directo desde la calle pero separada del resto de iglesia por un cristal, para que los vecinos que lo deseen puedan rezar o tener un momento de recogimiento a solas. Cuando el voluntario encargado regresó para cerrar del todo el templo, constató que alguien había reventado el cristal, accedido al interior y robado los distintos objetos. Llamaron a la policía y denunciaron lo sucedido.

Se da el caso que el pasado abril fue detenida una mujer de 26 años por robar 920 euros y un móvil de una parroquia del mismo distrito, Nou Barris. Junto con un cómplice, se hizo pasar por una vecina necesitada para ganarse la confianza del cura y hacerlo salir del despacho donde estaba el dinero, que estaba destinado a pagar excursiones infantiles en Torre Baró.

Inquietud por el objetivo del robo

Entre los fieles hay inquietud por el destino de las hostias robadas: temen que alimenten un mercado clandestino de elementos litúrgicos para realizar “misas negras”. Es más, detallan que en los últimos meses en las Eucaristías han dejado de repartir las sagradas formas en mano por la sospecha que una parte se sacaban del templo a hurtadillas. También les sorprende que los ladrones -asumen que una sola persona no pudo cargar el peso de los distintos objetos- no se llevaran otros bienes más modernos y fáciles de revender, como el sistema de sonido recién instalado. "Nos han entrado en casa y nos han quitado lo que más queríamos, lo que más nos duele es el robo de las hostias consagradas", lamenta un feligrés muy implicado en el día a día de la parroquia.

La parroquia de Nuestra Señora de Fátima está muy arraigada al barrio y gran parte de sus actuales fieles son vecinos procedentes de América Latina. Alberga banderas de vírgenes de medio mundo Como en los inicios del barrio, muy precarios y marcados por la aluminosis, esta comunidad da mucha importancia a la obra social y a la pastoral juvenil. De hecho, mientras los dos sacerdotes desagraviaban el templo, llegaba a su puerta un camión para el reparto benéfico de comida, ropa y productos de primera necesidad que lleva a cabo regularmente un grupo de voluntarios. El templo es además vecino de una escuela, una mezquita y una iglesia evangélica, con las que está muy bien avenido y colabora.

Suscríbete para seguir leyendo