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Fiebre de coworkings en BCN

David Vega, CEO de Lexington: "No somos un coworking tradicional, somos una alternativa al alquiler convencional"

El operador se instala frente la Casa Batlló con un modelo de oficinas privadas para empresas residentes y descarta por ahora nuevas aperturas en Barcelona

Fiebre 'coworker' en el paseo de Gràcia: las oficinas 'flex' conquistan la avenida del lujo de Barcelona

David Vega, CEO de la empresa Lexington de oficinas flexibles

David Vega, CEO de la empresa Lexington de oficinas flexibles / Lexington

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Naïm Ait Fonollà

Barcelona
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La compañía madrileña Lexington ha desembarcado esta primavera en el paseo de Gràcia con un centro de oficinas flexibles de más de 2.200 metros cuadrados. Está situado en el número 56, en la esquina de la calle Aragó y con vistas a la Casa Batlló. Es la última muestra de la consolidación de los espacios de trabajo 'flex' y coworkings en la arteria del lujo de Barcelona desde la pandemia. El consejero delegado de la firma, David Vega, marca distancia con la etiqueta clásica: “No somos un coworking tradicional, no tenemos el concepto de coworker”.

La compañía ha invertido 1,7 millones de euros en el número 56 del paseo para captar empresas corporativas internacionales, equipos estables y clientes que contratan oficinas privadas con servicios incluidos. Tras el estreno en el paseo, Lexington suma su segunda ubicación en Barcelona, donde la firma acumula tres millones de euros de inversión. Aterrizó primero en Diagonal 545, junto al centro comercial L'Illa, y ahora suma una segunda ubicación en la otra gran área empresarial de la ciudad. “Teníamos Diagonal, tocaba Passeig de Gràcia”, resume Vega. Para la empresa, ambas vías concentran la demanda del cliente corporativo al que dirige su modelo de oficinas premium.

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings / Manu Mitru / EPC

Barcelona ocupa un papel relevante en la estrategia de la compañía, aunque el centro de gravedad sigue en Madrid. Vega define la capital catalana como “el segundo núcleo empresarial y económico de España” y una plaza donde la compañía debe tener representación. No prevé, por ahora, equiparar su presencia en ambas ciudades. Madrid concentra más demanda y acoge la estructura interna de la compañía, lo que facilita nuevas aperturas. Como próximos pasos, Lexington estudia un nuevo espacio en Valencia y otro en Madrid.

Oficinas privadas para clientes residentes

El centro del paseo de Gràcia ocupa las plantas tercera y cuarta de un edificio propiedad de Pontegadea, la sociedad de Amancio Ortega, y tiene capacidad para 265 puestos de trabajo. La cifra de empresas que ocuparán el centro dependerá del tamaño de los equipos. Vega precisa que la demanda media se mueve entre los 20 y los 40 puestos, aunque algunas compañías pueden contratar varias oficinas para grupos de mayor tamaño. La firma calcula que alrededor del 90% de las solicitudes recibidas procede de clientes corporativos internacionales. Los sectores son diversos: pharma, tecnología, software o fintech —tecnología aplicada a las finanzas—.

La empresa de oficinas flexibles Lexington ha abierto su segunda sede barcelonesa en el paseo de Gràcia 56, plantas 3 y 4.

La empresa de oficinas flexibles Lexington ha abierto su segunda sede barcelonesa en el paseo de Gràcia 56, plantas 3 y 4. / MANU MITRU / EPC

La acogida de la nueva sede ha superado, según Vega, la percibida cuando Lexington abrió en Diagonal. Vega percibe “mucha más hambre” por la milla de oro y asegura que la compañía cuenta con varios contratos firmados y preacuerdos en negociación. Si las operaciones previstas se cierran en los próximos meses, el centro podría superar el 50% de ocupación poco después de la apertura.

Jornadas de trabajo híbridas

La distribución del centro responde al modelo que la marca quiere reforzar: 32 oficinas privadas con zonas comunes —como su terraza de 300 metros cuadrados— compartidas por clientes residentes. Los ‘community hubs’ funcionan como áreas para tomar un café, encontrarse con otros equipos o trabajar fuera del despacho. No están concebidos como espacios abiertos para usuarios externos, recalca la compañía.

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings / Manu Mitru / EPC

El diseño incorpora salas, cabinas y zonas pensadas para videollamadas o reuniones breves. Vega sostiene que la jornada en la oficina ha cambiado con la normalización de los equipos híbridos y las llamadas en línea. Vega lo ejemplifica con un trabajador que puede necesitar un espacio cerrado durante media hora y regresar después a su oficina con el resto del equipo. “Las oficinas están pensadas y creadas para el uso de nuestros clientes residentes”, insiste.

Modernismo y sobriedad británica

El proyecto de interiorismo, desarrollado por Ivory, busca dialogar con el entorno arquitectónico de la avenida. Toma como referencia el legado modernista del paseo y una “sobriedad británica” vinculada a la identidad de Lexington, según Vega. La ubicación pesa tanto como las prestaciones del espacio: boca de metro a pocos pasos, variada oferta de restauración, mucho comercio y la facilidad para recibir clientes forman parte de la propuesta de valor.

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings / Manu Mitru / EPC

La sostenibilidad es otro ingrediente de la operación. El edificio cuenta con certificación LEED Platinum, el nivel más alto de este estándar. Vega lo vincula con la calidad del aire, la accesibilidad, el uso de materiales duraderos y la eficiencia del inmueble. La compañía asegura que ha reforzado la insonorización de las mamparas para adaptar el espacio a un uso intensivo de reuniones y llamadas.

Alternativa al alquiler convencional

Con la nueva apertura en Barcelona, la firma madrileña alcanza siete ubicaciones en España y más de 18.000 metros cuadrados en explotación. La empresa defiende que el modelo flexible ha dejado de funcionar solo como una solución de entrada para compañías que llegan a una ciudad antes de buscar una sede definitiva: “Hemos pasado de ser una respuesta concreta y puntual a ser una solución alternativa al alquiler convencional”, afirma Vega.

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings

Oficinas 'flex' de Lexington recién estrenadas en el paseo de Gràcia, donde han abierto una veintena de coworkings / Manu Mitru / EPC

La permanencia media de sus clientes ronda los 52 meses, casi cinco años. El dato matiza la idea de flexibilidad como sinónimo de temporalidad. En el modelo que Lexington quiere impulsar en paseo de Gràcia, las empresas buscan contratos más adaptables que los de una oficina tradicional, pero no necesariamente una estancia breve. “No somos algo transitorio”, resume Vega.

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