Programa
Corpus 2026 en Barcelona: dónde ver el famoso "ou com balla" y las alfombras florales este junio
El agua, las flores y la tradición vuelven a tomar la capital catalana con una de sus celebraciones más antiguas y vistosas
El Papa en Barcelona: 20 minutos con 80 presos de Brians, confesiones en Montjuïc y misa y bendición en la Sagrada Família

El 'ou com balla' en Barcelona, en una edición reciente / MARC ASENSIO CLUPES

Barcelona volverá a sumergirse en una de sus tradiciones más singulares con la llegada del Corpus 2026, una edición que se celebrará del 4 al 7 de junio y que desplegará actividades en 45 espacios repartidos por todos los distritos de la ciudad. La fiesta, una de las más antiguas del calendario festivo barcelonés, volverá a tener como principal protagonista el “ou com balla”, el huevo que “baila” sobre surtidores de agua en claustros, patios y jardines. Este año se instalarán alrededor de una veintena.
También regresarán las alfombras florales, otra de las imágenes más reconocibles del Corpus en la capital catalana. Se prevé la elaboración de una veintena de alfombras florales que se extenderán por calles, equipamientos y espacios públicos de los distintos barrios. Estas composiciones, creadas por entidades y colectivos ciudadanos, acabarán siendo “deshechas” por el paso de los gigantes, las bestias y los bailes populares, en uno de los momentos más simbólicos de la fiesta.

Ou com balla. / FERRAN NADEU / EPC
Un Corpus repartido por toda Barcelona
El programa de este año refuerza la presencia territorial de la celebración, con actividades distribuidas en 45 espacios de la ciudad. Además de las instalaciones del “ou com balla” y las alfombras, habrá cercaviles, bailes, jornadas de puertas abiertas, repiques de campanas, exposiciones y charlas, en una programación pensada para todos los públicos.
La fiesta del Corpus en Barcelona mantiene así su carácter de celebración participativa, con una implicación directa de entidades culturales y ciudadanía, y con una historia que supera los 700 años y está reconocida como Fiesta Patrimonial de Interés Nacional.
Nuevos espacios y propuestas de accesibilidad
Entre las novedades de este año destaca la incorporación del Palau de la Virreina (Rambla, 99), que acogerá tanto un “ou com balla” como una alfombra floral elaborada por el centro ocupacional Sant Camils y Parcs i Jardins, respectivamente.
También se suma la participación del alumnado de Art Floral del Taller d’Oficis Barcelona per la Natura de Barcelona Activa, que expondrá su alfombra floral en el Ayuntamiento de Barcelona, como en ediciones anteriores.
La edición 2026 incorpora además varias medidas relacionadas con la accesibilidad: una réplica táctil de una de las alfombras, la incorporación de lengua de signos en la ruta Joan Amades, así como formaciones específicas y la creación de cuatro nuevas alfombras elaboradas por entidades de personas con discapacidad intelectual.
El "ou com balla", una tradición con siglos de historia
El origen del “ou com balla” no está del todo definido, aunque se documenta su presencia al menos desde 1636, cuando aparecen registros de compra de huevos destinados al surtidor del Corpus en los libros de contabilidad de la Obra de la Catedral de Barcelona. También se sabe que la ornamentación del claustro de la Catedral ya se realizaba, como mínimo, desde 1580.
Esta tradición se enmarca en un conjunto de simbologías relacionadas con el agua, los huevos, las flores y las cerezas, y conecta con antiguos juegos de agua mediterráneos. Hoy, los surtidores hacen que el huevo “flote” y gire sobre el chorro de agua en claustros y patios, manteniendo uno de los rituales más reconocibles del Corpus barcelonés.

El "Ou com balla" / Marc Asensio
Alfombras florales: arte efímero en la calle
Las alfombras florales son una de las expresiones más vistosas del Corpus en la capital catalana. Se elaboran tradicionalmente con pétalos, flores y hierbas, aunque también pueden incorporar materiales como serrín o posos de café. Sus diseños pueden ser geométricos, religiosos o inspirados en temas locales.
Su origen se relaciona con antiguas decoraciones florales de tradición romana y con una larga cultura mediterránea de ornamentación con elementos naturales. Además de su función estética, históricamente también perfumaban las calles durante el paso de las procesiones.
En la actualidad, esta tradición se impulsa a través de entidades organizadas como la Federació d’Entitats Catifaires de Catalunya, que trabaja para preservar y difundir este arte efímero.
Este año, la alfombra del ayuntamiento se inspira en unas palabras de Joan De Déu Domènech y ha sido realizada por el alumnado del programa de formación y trabajo del Taller d’Oficis Barcelona per la Natura, gestionado por Barcelona Activa.
- Agentes de paisano controlan el Mercat de Sant Antoni para regular la compraventa ilegal de cromos
- La renuncia de Sony al videojuego físico pone las tiendas especializadas de los Encants y Sant Antoni a un paso del 'vintage
- Catorce municipios del área de Barcelona multan con hasta 750 euros por fumar en la playa
- Terrassa, L'Hospitalet y Sabadell son las tres ciudades de España más demandadas para alquilar, según 'Idealista
- Cuatro kilómetros de retenciones en la ronda Litoral por los cortes de acceso al Port
- Nuevas excavaciones en un yacimiento arqueológico de Martorell permitirán entender mejor cómo era el antiguo núcleo medieval
- Javier García, exempleado del metro de Barcelona con ocho arrollamientos de suicidas: 'Lo normal es que un conductor sufra uno o dos
- Carmen Zapata, 'alcaldesa' de la Noche: 'Barcelona cada vez tendrá más actividad nocturna, pero ahora no necesita más discotecas