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Ante el III Foro Económico y Social del Mediterráneo

Consenso político y un operador solvente: la 'receta' para exportar al Mediterráneo el modelo de agua regenerada de la Barcelona metropolitana

El Consejo del Agua de EL PERIÓDICO disecciona las claves para extrapolar el proyecto del AMB a otras grandes ciudades

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La desalinizadora de El Prat de Llobregat

La desalinizadora de El Prat de Llobregat / Joan Cortadellas

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Manuel Arenas

Manuel Arenas

Barcelona
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El reto global de la escasez de agua ante la crisis climática obliga a idear políticas públicas creativas. Un ejemplo paradigmático es el del modelo de regeneración de agua de la conurbación de 3,3 millones de habitantes del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). En el contexto del III Foro Económico y Social del Mediterráneo de los próximos 16, 17 y 18 de junio, el Consejo del Agua de EL PERIÓDICO y Prensa Ibérica se ha propuesto diseccionar cuál es la 'receta' para exportar el innovador sistema a otros territorios también bañados por el mar intercontinental.

En ella despuntan dos ingredientes indispensables: la existencia de consensos políticos y la gestión a través de un único operador lo suficientemente solvente para dar respuesta a todo el ciclo integral del agua, de la potabilización a la regeneración.

La hoja de ruta metropolitana cobra significación ante las exigencias regulatorias. En Catalunya, por ejemplo, el Govern de la Generalitat se ha propuesto de cara al 2027 que el 70% del agua necesaria no dependa de los pantanos, es decir, de las precipitaciones. "Y no podemos ir justos de agua: debe haber un remanente de emergencia para posibles exigencias climáticas máximas", advierte Francesc Castillo, director de Operaciones de Aigües de Barcelona.

Esta empresa mixta —participada por Veolia (70%), el AMB (15%) y Criteria (15%)— gestiona como operador único el ciclo del agua —del suministro en los hogares al saneamiento o la regeneración— en 23 municipios de la Barcelona metropolitana, la capital incluida, que a su vez es competencia del AMB como administración. Esa unidad, evalúa Fernando Cabello, director de Servicios del Ciclo del Agua del AMB, "ayuda a homogeneizar y da seguridad en términos de gestión". "Ha aportado mucha confianza que sea Aigües de Barcelona la que lidera la regeneración: tiene laboratorios muy potentes y tecnología pionera para analizar el agua", rubrica Cabello.

El 'dónde' es uno de los grandes interrogantes que surgen ante la posibilidad de extrapolar el modelo barcelonés al Mediterráneo. "La referencia debería ser alguna ciudad grande", comenta Cabello. Específicamente, territorios donde haya "consensos políticos equiparables al del AMB [pese a la mayoría absoluta socialista, el gobierno metropolitano es cuatricolor: PSC, Junts, ERC y Comuns], que sirvan de base para liderar la regeneración con vocación de permanencia más allá de un mandato puntual", apunta Albert Sáez, director de EL PERIÓDICO, también participante del Consejo del Agua de la cabecera.

La sinergia entre la industria y el municipalismo

Aunque ni siquiera con consensos políticos la gestión del agua está exenta de pugnas —son notorias las batallas judiciales que han implicado al AMB—, las áreas metropolitanas en torno a urbes de cientos de miles de habitantes son potenciales candidatas a acoger proyectos de regeneración. Sin ir más lejos, en València hay un precedente de gobernanza metropolitana: el Consell Metropolità de l'Horta, disuelto en 1999.

Hoy en día, sin embargo, la gobernanza hídrica valenciana la gestiona una agencia sectorial, la EMSHI (Entidad Metropolitana de Servicios Hidráulicos), sin que se haya institucionalizado como tal un área metropolitana —el barcelonés, de hecho, es un caso único en toda España—. Otra ciudad mediterránea susceptible de desarrollos de agua regenerada es Tarragona. En palabras de Marta Colet, directora de concesiones de Veolia en España, "es absolutamente viable" replicar allí el modelo barcelonés.

Mar Perrote, directora global de Cambio Climático de la energética Moeve, abre otra puerta para explorar los usos del agua regenerada. "Hay una oportunidad muy interesante de sinergia entre la industria y el municipalismo", asegura la directiva, que estima que el consumo industrial representa un 5% del consumo global. Y pone un ejemplo concreto: Moeve colabora con la Mancomunidad del Campo de Gibraltar (ARCGISA) en el 'reciclaje' de 4,2 millones de metros cúbicos de aguas residuales que, en lugar de verterse al mar, se reutilizan en las instalaciones de la empresa. "Necesitamos agua para fabricar hidrógeno verde", apostilla Perrote.

El entendimiento entre sector público y privado, incluso entre las propias administradores, es la tónica en el debate sobre cómo exportar el modelo barcelonés. "Si cada administración sólo mirásemos nuestras competencias, este proyecto no tiraría adelante", afirma Cabello, quien pone en valor la "confianza" que ha dado la coordinación de la Generalitat —a través de la Agència Catalana de l'Aigua y la Agència de Salut Pública de Catalunya—, el AMB y Aigües de Barcelona.

"El agua regenerada es la más resiliente que hay", concluyen Javier Martín-Vide, catedrático de Geografía Física de la Universitat de Barcelona y director del Observatori Fabra, y Aurora Catà, directiva y consejera independiente en Repsol y Banc Sabadell. Los expertos avisan de la necesidad de mover ficha ante el cambio climático —"Catalunya va a un ritmo de incremento de entre 2 y 3 grados por siglo", señala Martín-Vide— y visualizan a la Inteligencia Artificial (IA) como una "aliada" en el reto de que el agua regenerada traspase las fronteras del territorio comprendido entre Castelldefels y Montgat.

Los integrantes del Consejo del Agua de EL PERIÓDICO

El Consejo del Agua de EL PERIÓDICO en Barcelona aborda uno de los retos más estructurales del Mediterráneo español: cómo garantizar la seguridad hídrica de grandes áreas urbanas en un contexto de cambio climático. El órgano está integrado por Aurora Catà, directiva y consejera independiente; Fernando Cabello, director de Servicios del Ciclo del Agua del Área Metropolitana de Barcelona; Francesc Castillo, director de Operaciones de Aigües de Barcelona (Veolia); Javier Martín-Vide, catedrático de Geografía Física de la Universitat de Barcelona y director del Observatori Fabra; Mar Perrote, directora global de Cambio Climático de la energética Moeve; Martí Saballs, director de Información Económica de Prensa Ibérica y director del Foro Económico y Social del Mediterráneo; y Ana Mira, directora del Foro Económico y Social del Mediterráneo.

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