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Plan para los municipios

El Govern lanza la segunda convocatoria de la ley de barrios: 200 millones ampliables hasta 400 si prosperan los presupuestos

Los ayuntamientos catalanes podrán presentar proyectos para mejorar áreas vulnerables entre los días 6 y 17 de julio

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PLA DE BARRIS | El Govern lanzará la segunda convocatoria de la ley de barrios de 200 millones sin esperar a los presupuestos

SOLICITUDES | 83 ayuntamientos se suman al retorno de la ley de barrios del Govern

El barrio de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat.

El barrio de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat. / Ferran Nadeu / EPC

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Manuel Arenas

Manuel Arenas

Barcelona
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Los ayuntamientos catalanes podrán concurrir a la segunda convocatoria de la emblemática ley de barrios del Govern de la Generalitat entre los días 6 y 17 del próximo mes de julio. El Executiu lanza una nueva tanda de financiación para dignificar barrios vulnerables de Catalunya con una dotación inicial de 200 millones. Ampliable hasta los 400 millones si los presupuestos catalanes pendientes de aprobación acaban materializando el acuerdo presupuestario alcanzado entre el Govern y los Comuns. Esos 400 millones se sumarían a otros tantos del plan de barrios para pequeños municipios pactado entre el Govern y ERC.

"El plan de barrios aúna tres ideas clave: la justicia social, la sostenibilidad ambiental y la calidad urbana", ha sostenido la consellera de Territori, Sílvia Paneque, en rueda de prensa. La también portavoz del Govern ha insistido en que el ejecutivo catalán aspira a "barrios donde se viva mejor, con políticas públicas palpables en beneficio de la vida real de las personas". Paneque ha precisado que espera que la ampliación de la dotación de esta segunda convocatoria llegue a "como mínimo 300 millones inmediatos, y deseablemente hasta 400 millones" si prosperan las cuentas catalanas pactadas con los Comuns.

Esta segunda línea de ayudas al mundo local catalán seguirá la estela de la primera del pasado 2025, que también se puso en marcha sin presupuestos aprobados. Los consistorios podrán volver a optar a recursos para inversiones entre los 3 y los 25 millones en función de su población, que deberán completarse con fondos de las propias administraciones locales. El ejecutivo de Salvador Illa, que ha aprobado el nuevo plan en el Consell Executiu de este 26 de mayo, se compromete a resolver provisionalmente las peticiones en otoño, sin concretar fecha por el momento. A un año de las municipales, la Generalitat enmarca su plan de barrios en su programa para combatir el ascenso del voto a la extrema derecha.

Inversiones para al menos otros 20 barrios

El ejecutivo catalán calcula que, con los 200 millones presupuestados hasta ahora, podrá volver a financiar actuaciones en barrios degradados de unos 20 municipios, que pasarían a ser 40 si se acabara duplicando la partida presupuestaria catalana. Entre ellos deberán estar representadas todas las veguerías catalanas. Hay municipios que ya han hecho explícita su voluntad de optar al plan de barrios, como por ejemplo Badalona y Sant Adrià de Besòs, que presentarán un proyecto conjunto. El año pasado, la dotación de 200 millones acabó ampliándose en otros 32 precisamente para llegar a la cobertura de proyectos que redundasen en beneficio de 20 barrios.

El segundo plan de barrios del Govern volverá a priorizar criterios como la renta de la ciudadanía, la continuidad territorial o la homogeneidad demográfica. Si en la primera convocatoria el comisionado de barrios liderado por Carles Martí recibió un total de 83 solicitudes, la estimación del Govern es que las peticiones puedan incluso incrementarse en este segundo llamamiento. En la veguería Barcelona, los agraciados de la primera convocatoria fueron los barrios de Cerdanyola, en Mataró; les Planes, en Sant Joan Despí; Fondo, Raval, Santa Rosa y Safarejos, en Santa Coloma de Gramenet; Can Folguera, en Santa Perpetua de Mogoda; y Ciutat Vella, en Barcelona. Entre todos suman unas 200.000 vecinos potencialmente beneficiarios del proyecto.

La rehabilitación de viviendas en las denominadas 'áreas de atención especial' volverá a ser una tónica de los proyectos de regeneración urbana, con el habitual veto de construcción de vivienda o edificios nuevos excepto si es para realojar vecinos o para renovación de equipamientos que ya existen —la rehabilitación de una escuela en barracones, por ejemplo—. "El objetivo es mejorar la vida de las personas en su espacio cotidiano: calles, plazas y equipamientos públicos", ha concluido Paneque, que ha reafirmado el "componente de la cohesión social y adaptación al cambio climático", más allá de la evidente derivada urbanística de las ayudas.

Un mapa interactivo que muestra los proyectos escogidos.

Los orígenes de la ley de barrios catalana

La ley de barrios es uno de los primeros proyectos que puso en marcha el Govern de Salvador Illa, pero su nacimiento se remonta a los tripartitos que el PSC lideró con Pasqual Maragall y José Montilla. La norma se aprobó en 2004 y durante aquellos dos mandatos, hasta 2010, se movilizaron 1.900 millones de euros en siete convocatorias.

De ellas se beneficiaron entre 15 y 20 municipios por año, hasta un total de 140 poblaciones. Los alcaldes metropolitanos recuerdan hoy que aquel emblemático Pla de Barris de Maragall sirvió para "dignificar el espacio público" y ven en el actual una nueva oportunidad de mejorar los barrios más necesitados de Catalunya.

Bajo la premisa de que el pujolismo se había olvidado durante dos décadas de los barrios más envejecidos y periféricos de las grandes ciudades, el Govern de PSC, ERC e ICV-EUiA impulsó en 2004 un plan de actuaciones en determinadas zonas degragadas o con problemas de infraestructuras o marginalidad. En colaboración con los ayuntamientos, la mayoría socialistas como ahora, las actuaciones se financiaron con fondos municipales, autonómicos y europeos. Un maná que se fue desvaneciendo a partir de 2011 por la crisis económica y los recortes sociales del Govern de Artur Mas.

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