Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En el marco del Food Capitals Summit

Castelldefels condecora a Ferran Adrià con una estrella tras verle crecer como cocinero: "Es un reconocimiento emocional"

El laureado chef vuelve a la ciudad donde se inició en las cocinas, a la que asegura guardar un cariño especial

El alcalde Manu Reyes ha sacado pecho de la restauración local: "Jugamos en la Champions de la gastronomía”

CONTEXTO | Los mejores restaurantes de Castelldefels para comer más que bien

Reconocimiento a Ferran Adrià en Castelldefels.

Reconocimiento a Ferran Adrià en Castelldefels.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Naïm Ait Fonollà

Castelldefels
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Ferran Adrià ha vuelto a Castelldefels, donde inició su carrera profesional en una cocina hace casi medio siglo, para descubrir una estrella con su nombre frente a la brasería Marchalo, junto a la plaza de las Palmeras. El chef, considerado una de las figuras más influyentes de la gastronomía contemporánea, ha recibido el homenaje coincidiendo con la celebración del Food Capitals Summit, que reúne 27 ciudades de 20 países distintos, y ha aprovechado el evento para reivindicar la importancia del aprendizaje, del oficio y del peso económico de la restauración.

No ha quedado ninguna silla vacía. Entre el público había representantes del Gremi d’Hostaleria, cocineros de la ciudad, una veintena de chefs internacionales y jóvenes vinculados al sector. Tampoco han querido perderse el evento su tía y su prima, mencionadas durante el acto por su vínculo con la ciudad.

“Este es un reconocimiento emocional. Mi vínculo con la ciudad hace que sea especial”, ha afirmado Adrià al inicio de una intervención larga, improvisada y salpicada de reflexiones sobre educación, gastronomía y comunicación. El chef de L’Hospitalet ha explicado que “no tenía ninguna vocación por la cocina” cuando llegó a Castelldefels con 17 años. “Quería ser Johan Cruyff”, ha bromeado. Su intención, ha recordado, era ganar dinero para irse de vacaciones a Ibiza.

“Estuve ocho meses lavando platos”, ha recordado ante un público que ha seguido el discurso entre risas y aplausos. Adrià ha aprovechado para reivindicar la figura de quienes ocupan los trabajos menos visibles dentro de una cocina y ha señalado la influencia que tuvo Miguel Moy, entonces jefe de cocina del hotel y una de las personas que marcaron sus primeros años en el oficio.

Del Playafels a la cocina mundial

La escena ha mezclado generaciones de la hostelería local con algunos de los nombres que han seguido de cerca la trayectoria del cocinero desde sus inicios en el Hotel Playafels. Jordi Tresserras, promotr de Castelldefels Capital Gastronómica, ha recordado que Adrià ha mencionado en varias ocasiones su incio profesional en sus entrevistas y que ha contribuido a proyectar el nombre de la ciudad.

El cocinero ha recordado cómo aquellos primeros años le enseñaron disciplina y método. Ha citado El Práctico, uno de los grandes manuales clásicos de cocina en España, como una de las lecturas que le marcaron en la etapa inicial. En la misma dirección, ha defendido que “la voluntad de aprender que tengas” es una condición necesaria para crecer en cualquier profesión.

“Cuestionar el statu quo”

Adrià ha enlazado sus recuerdos personales con una defensa constante de la formación y la curiosidad intelectual. “Uno de los motivos por los que he llegado donde estoy ahora es porque me cuestiono el statu quo”, ha asegurado. En este punto del discurso, ha encadenado ejemplos sobre historia de la cocina, hábitos de consumo, gestión empresarial y educación gastronómica para defender que el sector necesita más profesionalización.

El seis veces doctor honoris causa ha insistido en que cuestionar las ideas recibidas resulta incómodo, pero necesario. Lo ha aplicado a conceptos aparentemente cotidianos, como la diferencia entre producto natural y ecológico o el origen histórico de algunos platos considerados tradicionales. Asimismo, ha defendido que la cocina debe entenderse desde la historia, la ciencia y la empresa.

El reto de la restauración

Durante su intervención, ha alertado del incremento de los costes que afronta el sector desde la pandemia y ha defendido que muchos negocios deben replantear precios y modelos de gestión para garantizar su viabilidad. “La gastronomía es calidad en el producto y en la ejecución”, ha resumido.

Adrià ha situado la comunicación como una tarea pendiente del sector. Lo ha ejemplificado con la mahonesa, que ha reivindicado como una elaboración española con proyección mundial, para defender que la gastronomía necesita explicarse mejor y ganar relato propio. “Si queremos que la gente nos reconozca, nos tenemos que vender”, ha resumido.

Castelldefels, capital gastronómica

El alcalde de Castelldefels, Manuel Reyes, ha subrayado el vínculo entre la ciudad y el sector hostelero y ha destacado que la restauración y el turismo generan más del 70% de los puestos de trabajo del municipio. Reyes ha reivindicado el papel de la ciudad dentro de la red internacional de capitales gastronómicas, juntamente con Barcelona y Madrid en España, y ha asegurado que “juega la Champions de la gastronomía”.

El edil ha recordado que la localidad cuenta con más de 500 restaurantes y con un gremio implicado en la promoción de la ciudad como destino gastronómico. En su intervención, ha vinculado el potencial culinario con el turismo, los hábitos saludables y la voluntad del municipio de proyectarse más allá de su condición de ciudad de playa.

Antes del descubrimiento de la estrella conmemorativa, Adrià ha recibido una réplica de la placa y una chaquetilla especial de cocinero, entregarda por Manuel Ángel Chumillas, presidente del Gremi d’Hostaleria de Castelldefels i Baix Llobregat. El homenaje ha terminado con fotografías junto a la placa instalada frente al paseo marítimo, a escasos metros del lugar donde empezó la carrera de quien acabaría revolucionando la cocina mundial.

Suscríbete para seguir leyendo