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Auge de solicitudes

Más de 100.000 personas esperan un piso de protección oficial en Barcelona, un 63% más que hace cinco años

La bolsa de demandantes de vivienda pública sumaba 51.942 inscripciones en marzo pasado, casi un 84% más que hace una década, y con 5.114 peticiones nuevas presentadas durante el primer trimestre de 2026

Más de 10 años esperando un piso de protección oficial en Barcelona: "No entro en ningún sorteo, no hay manera"

Promoción de vivienda de protección oficial del edificio Pontils, pendiente de adjudicar en la Marina del Prat Vermell, en Barcelona.

Promoción de vivienda de protección oficial del edificio Pontils, pendiente de adjudicar en la Marina del Prat Vermell, en Barcelona. / JORDI OTIX

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
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La dificultad para hallar una vivienda asequible en Barcelona se refleja en diversos indicadores. Se plasma en las encuestas que palpan preocupación por el problema y se aprecia en la evolución de los precios, que muestran que los nuevos alquileres siguieron subiendo en 41 de los 73 barrios en 2025. Los periódicos anuncios de construcción y compra de domicilios por parte del ayuntamiento y las medidas que estudia, como subvencionar remontas para sobreponer áticos de pisos públicos en bloques privados ya existentes, tratan de garantizar el “derecho a quedarse en la ciudad”, un mantra que el alcalde Jaume Collboni repite a menudo. La crisis por la escasez de oferta accesible se intuye también en la cota de récord que ha alcanzado la lista de inscritos para conseguir una vivienda de protección oficial (VPO) en Barcelona.

Este pasado marzo constaban 51.942 solicitudes para obtener un hogar con precio tasado por la administración e inferior a la media. Eran 5.114 demandas más que a finales de 2025, a tenor de los datos del Consorci de l’Habitatge de Barcelona. Detrás de cada inscripción esperan una familia, una pareja, compañeros que comparten techo o una persona que vive sola. En total, las unidades de convivencia que se encomiendan a los concursos de promociones del ayuntamiento y la Generalitat de Catalunya agrupan a 100.179 personas. Son casi un 63% más que hace cinco años. En 2021, 61.475 personas aguardaban a trasladarse a una VPO.

En proporción, cada solicitud integra a 1,93 personas. En la última década, nunca tantos vecinos de Barcelona habían depositado como ahora sus esperanzas en los regulares sorteos de entrega de llaves. El censo de inscripciones en marzo de 2026 fue un 83,94% superior al de 2015, cuando constaban 28.238 peticiones para mudarse a pisos de protección oficial. El último recuento se situó un 71,67% por encima de las 30.257 demandas vigentes en 2022.

Datos de solicitantes de vivienda de protección oficial en Barcelona

Juan Antonio Módenes, geógrafo de la Universitat Autònoma de Barcelona y experto en demanda de vivienda, apela a la demografía y la situación del mercado inmobiliario para explicar que “muchos jóvenes o parejas en espera de emanciparse” se hayan incorporado a la lista de espera de VPO y “tener esta vía cubierta” mientras buscan hogar en la ciudad. Agrega que las circunstancias también empujan a apuntarse a “personas solas, parejas o grupos que corresiden con otros grupos de personas, como puede pasar con inmigrantes, sobre todo”. Aduce que “la precariedad e inestabilidad del mercado de alquiler, destino de jóvenes e inmigrantes, hace que una estrategia sea apuntarse al registro, aunque las probabilidades de conseguir una vivienda sean bajas”.

Perfil en mutación

El número de candidatos para entrar en el parque público de vivienda ha ido al alza en cada uno de los últimos ejercicios. De las 21.695 inscripciones tramitadas desde 2022, 6.498 aspirantes se unieron en 2025 a la bolsa de registrados, un 16,1% más abultada que en 2024. Este 2026 ha bastado tan solo un trimestre para que se presentara una cantidad de peticiones que equivale a más de dos terceras partes de las que se formalizaron en todo el año pasado.

A Módenes no le sorprende que se incrementen los solicitantes de VPO, que deben cumplir las condiciones exigidas y aliarse con el azar para acceder a un domicilio de la administración: “Una opción por defecto de los miles y miles de hogares que están batallando en el mercado del alquiler actual es apuntarse en el registro por si tienen suerte. Es como tener la costumbre de comprar cada semana la lotería o el cupón de la ONCE, por si toca alguna vez”.

Este 2026 ha bastado tan solo un trimestre para que se presentara una cantidad de peticiones que equivale a más de dos terceras partes de las que se formalizaron en todo el año pasado

El auge de la demanda se acompaña de una cierta variación del perfil de quienes figuran en la lista. En base a las estadísticas del Consorci de l’Habitatge, crecen los solicitantes con unos ingresos algo superiores a los que buscaban piso de protección años atrás y ahora compiten más jóvenes.

En cuanto a renta, los candidatos que declaran unas ganancias anuales entre 22.508 y 62.544,17 euros anuales han pasado de representar el 10% de los inscritos en 2015 al 18% en 2025. El mismo porcentaje asciende hasta el 43% si se añaden los registrados que obtienen entre 13.504 y 22.508 euros, en contraste con el 33% que aglutinaban 10 años antes. La franja más numerosa de demandantes continúa siendo la que recibe menos de 13.504 euros al año. Este último año concentraban al 57% en los peticionarios, menos que el 66% que acumulaban hace 11 años.

Asimismo, la pirámide de edad en el registro de VPO en Barcelona ha dado un vuelco. Ahora, los solicitantes jóvenes son más numerosos que los mayores, que predominaban a principios de la década pasada. Entonces, las personas en edad de jubilación abarcaban más de la mitad de las inscripciones, el 52%. Este último año solo sumaron 6.342 solicitudes, el 14% del total.

Barcelona 18/05/2026 Barcelona Promoción de vivienda de protección oficial pendiente de adjudicar en la Marina del Prat Vermell. Edificio Pontils. AUTOR: JORDI OTIX

Promoción de vivienda de protección oficial pendiente de adjudicar en la Marina del Prat Vermell, en Barcelona. / JORDI OTIX

En cambio, los aspirantes de 18 a 35 años suponían solo el 10% del censo de demandantes en 2010, mientras que ascendían al 28% en 2025, con 13.278 peticiones. El segmento comprendido entre los 35 y los 65 años acaparó el 58% de los registros en 2025, con 27.208 inscripciones, un 20% más que 15 años atrás.

Por encima de la oferta

Módenes calcula que “entre el 5% y el 10% de los hogares” de Barcelona forman parte del listado de solicitantes de VPO. Ve lógico que disminuyan los mayores en la lista: “Están llegando a edades muy avanzadas las generaciones que tuvieron un acceso masivo a la propiedad y, por lo tanto, actualmente tienen una alta seguridad residencial y son relativamente pocos los que están en necesidad de solicitar una vivienda pública”.

La fuerte demanda excede la capacidad de Barcelona para proporcionar pisos públicos. Se concedieron 858 domicilios en 12 procedimientos en 2025 y el gobierno de Collboni cuenta con adjudicar 939 viviendas este año en 19 promociones, de las que cuatro ya se han entregado. Los planes municipales proyectan que la urbe se dote de 18.400 domicilios entre este año y 2033 para otorgarlos a precios inferiores a los del mercado.

“Aunque el esfuerzo del ayuntamiento y otras instituciones es notable y creciente comparado con el pasado reciente, queda lejos de dar una solución, siquiera significativa aunque parcial, al problema del acceso a la vivienda”, analiza Módenes. Mientras no se amplía el parque público, propone “gestionar adecuadamente la vivienda que quede libre por la mortalidad de los propietarios ocupantes actuales” para que sigan destinándose a residencia habitual, en vez de convertirse en apartamentos turísticos o para otros usos. Sugiere también buscar soluciones de “alcance metropolitano” para responder a la demanda, dada la “falta de posibilidades de crecer en suelo para urbanizar” en Barcelona.

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