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Comisiones municipales

Barcelona se reservará mayor control sobre El Molino cuando reabra tras las quejas por ruido

El ayuntamiento convocará un nuevo concurso para que la gestión del espacio sea concertada, pero ha anticipado que habrá "implicación municipal" por la la limitación horaria para que las actuaciones acaben antes de la medianoche

El Molino reabrirá en 2027 tras un año de pausa y con un horario limitado hasta las 23.00 horas

Concierto en la sala de El Molino, en Barcelona.

Concierto en la sala de El Molino, en Barcelona. / FERRAN SENDRA

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Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
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El Ayuntamiento de Barcelona planea reservarse mayor control sobre la futura gestión del teatro de El Molino, que cerrará este verano y hasta septiembre de 2027 para acometer obras de insonorización. La nueva etapa de la histórica sala de variedades del Paral·lel reabrió como espacio de conciertos de pequeño formato en 2024 tras una década sin actividad y después de que el consistorio lo adquiriera por 6,2 millones de euros en 2021. No obstante, las quejas de vecinos del entorno han obligado a que El Molino vuelva a invernar para evitar molestias, lo que ha llevado a que la empresa Barcelona Events Musicals cancelase el contrato por el que el consistorio concedió el teatro.

Ante el actual escenario, el concejal de Cultura, Xavier Marcé, ha explicado este martes en la comisión municipal de Derechos Sociales que el ayuntamiento se guardará disponer de más capacidad de mando sobre El Molino en el proceso por el que se volverá a otorgar el timón de la sala. “El nuevo concurso mantendrá parte de los criterios de este momento, pero será un concurso en el que habrá una mayor complicidad pública”, ha apuntado el edil. “Haremos un concurso de centro cultural público, en que la gestión será concertada, peor habrá implicación municipal”, ha insistido.

Como explicó días atrás, Marcé ha reiterado que, tras las obras y con la nueva concesión, El Molino cerrará entre las 23:00 y las 00:00 horas, “no a las cinco de la mañana”, como puede hacer ahora. “No es un objetivo del ayuntamiento licitar discotecas o espacios con actividad hasta las cinco”, ha sostenido el concejal, que ha afirmado que las molestias por ruido han sido un "problema sobrevenido". Ha defendido que es necesario que el ayuntamiento conserve autoridad sobre el espacio debido a “las limitaciones de horario del edificio, el acotamiento de la sala y sus características físicas”. Ha argumentado que esos condicionantes “no permiten que el edificio sea económicamente sostenible”.

Proyecto inicial

La exposición de Marcé no han convencido a la concejala Jess González (Barcelona en Comú), que ha considerado que el proyecto del PSC se ha alejado del que el gobierno de la exalcaldesa Ada Colau trazó al comprar la sala. La edila ha reclamado un nuevo concurso que propicie un centro de cultura popular, cabaret contemporáneo, cultura LGTBI y creación emergente más arraigado al barrio del Poble-sec.

“Advertimos que el cambio de modelo se alejaba del proyecto cultural inicial y que convertirlo en un espacio dedicado a la actividad nocturna y los usos de alta intensidad acústica podían acabar generando problemas de convivencia”, ha esgrimido González. BComú ha aprobado su propuesta al cosechar el apoyo de Junts y ERC, mientras que el PSC se ha abstenido y el PP y Vox han votado en contra.

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