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Equipamiento emblemático

L'Hospitalet avanza en la reforma de su histórico mercado de Collblanc pese al recelo de los paradistas exteriores

Los comerciantes critican el proyecto municipal por considerar que empeora las condiciones de venta, mientras el consistorio defiende la necesidad de su apuesta

Reforma del Mercado de Collblanc de L'Hospitalet: nuevos locales comerciales y adiós al amianto para finales del 2028

Imagen de archivo de uno de los accesos del mercado de Collblanc de L'Hospitalet de Llobregat.

Imagen de archivo de uno de los accesos del mercado de Collblanc de L'Hospitalet de Llobregat. / JORDI OTIX

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Àlex Rebollo

Àlex Rebollo

L'Hospitalet de Llobregat
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El histórico mercado de Collblanc de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès), una de las plazas públicas más importantes de todo el área de Barcelona, espera desde hace años una ansiada renovación. Se trata de un equipamiento clave ubicado a escasos metros de la vecina Barcelona y cercano al Camp Nou del Barça, lo que, desde siempre, le ha supuesto un gran volumen de asistentes. Construido en 1932 a raíz de un diseño del arquitecto municipal Ramon Puig i Gairalt, el mercado sigue desde hace unos años pendiente de una reforma que conserve y modernice las instalaciones y que permita solucionar los problemas que afrontan las paradas exteriores, entre los que se encuentran goteras o, más importante, la presencia de amianto. El Ayuntamiento publicó en marzo el proyecto para encarar la primera fase de la remodelación, que, tras superar el tiempo de exposición pública y resolver las alegaciones, espera contar con la luz verde definitiva en breve. Con todo, la propuesta municipal cuenta con el recelo y, en varios puntos, rechazo de las paradistas exteriores.

La reforma del mercado tardará aún años en completarse. Seguirá tres grandes fases: primero, se moverán cuatro comercios interiores de un rincón casi vacío a la zona de mayor actividad y se desmontarán las paradas de ese punto para crear una zona abierta; después, se deberá mover, por tramos, las paradas exteriores al interior para desmontar los aparadores actuales, desamiantar y construir las nuevas paradas; por último, quedará pendiente la remodelación interior y el diseño de nuevos servicios en la zona que quedará vacía una vez ya no haya que reubicar paradas exteriores.

Mapa que muestra la ubicación del mercado de Collblanc, en L'Hospitalet de Llobregat
Mapa que muestra la ubicación del mercado de Collblanc, en L'Hospitalet de Llobregat.

Con todo, la primera fase, que tendrá un coste de unos dos millones de euros y debe licitarse este año, ya cuenta con el rechazo de la asociación de paradistas exteriores. "Los paradistas tenemos que perder derechos, puesto que dentro los espacios son pequeños y las condiciones de venta cambiarán, pero el espacio público no se puede tocar. No entendemos, por más que lo hemos solicitado, por qué el gobierno no escucha nuestras necesidades", dice la asociación en un comunicado. Los paradistas reclaman que, dado que la reforma exterior puede alargarse cerca de dos años, se instale una carpa exterior al otro lado de la plaza donde se ubica el mercado para que se mantenga el modelo actual. De hecho, los partidos de la oposición presentaron una moción para reclamar justamente esta medida y que, a pesar de la negativa del ejecutivo local, quedó aprobada gracias a los votos de ERC-EUiA, PP, Vox y Comuns.

Preguntado por esta posibilidad, el concejal de gobierno, José Antonio Alcaide (PSC), asevera que mantienen su voluntad de encontrar un espacio de diálogo, pero remarca también que "algunas de sus peticiones no las contemplamos". Recuerda Alcaide que Collblanc es uno de los barrios más densos de toda Europa y que cuenta con poco espacio público disponible, motivo por el que el ejecutivo hospitalense aboga por "no hipotecar" el resto del espacio de la plaza mientras se realizan los trabajos. Los argumentos del gobierno de L'Hospitalet no convencen a la junta de paradistas exteriores y su presidenta, Pilar Andrés, no descarta movilizaciones y recurrir a otras instituciones porque, dice, sienten que está en juego su futuro.

Venta ambulante en el exterior del mercado de Collblanc en los años 60

Venta ambulante en el exterior del mercado de Collblanc en los años 60 / Pedro Madrid

"Yo soy tercera generación de paradistas. Mi abuela y mi madre empezaron vendiendo colchones, sofás o fundas junto a los pollos", recuerda, además de lamentar que se enteraran de la aprobación del proyecto sin que nadie del consistorio les avisara. "No queremos ir dentro. Moriremos si vamos dentro y si seguimos así no habrá mercado, porque no habrá nadie que lo mantenga", remacha Andrés.

Más problemas a la vista

Por su parte, José Antonio Alcaide explica que, para que la afectación a los paradistas exteriores sea la menor posible, el proyecto ya prevé que, una vez arranque la segunda fase, esta se desarrolle también por partes. Una vez se libere la zona de paradas interiores vacías, se instalarán un total de 36 paradas provisionales y la idea es hacer movimientos "por cuadrantes". Es decir, primero se moverán las paradas de un lateral a la zona interior, se quitará el amianto de la parte exterior, se desmontarán las estructuras actuales y se montarán las nuevas paradas.

Los paradistas que temporalmente se habían instalado dentro podrán volver así a sus zonas habituales y el proceso empezará con un nuevo tramo de las paradas exteriores. Y así sucesivamente hasta completar todo el perímetro. "Esto supondrá mayor tiempo de ejecución, pero menor tiempo de provisionalidad para cada paradista", apunta Alcaide, quien comenta también que "lo deseable" es que el tiempo máximo de provisionalidad sea de unos cuatro meses, aunque no son cifras ya fijadas.

Una imagen de archivo de las paradas exteriores del mercado de Collblanc.

Una imagen de archivo de las paradas exteriores del mercado de Collblanc. / JORDI OTIX

Según los datos del Ayuntamiento, en la actualidad hay un total de 114 de números de paradas exteriores en funcionamiento en el mercado de Collblanc, que se reparten entre 46 negocios activos —cada comercio puede tener uno, dos o más números de paradas—, por lo que el consistorio ve plausible el realojo por zonas en el interior del equipamiento. Además, el edil apunta en que, en paralelo, ya han iniciado la reforma del reglamento de funcionamiento de los mercados de la localidad porque el actual "es muy rígido" y las reformas suponen una "gran inversión" y "tenemos que garantizar que las paradas se ocupen y la inversión se amortice y sostenga".

Con todo, la alternativa mientras se llevan a cabo las obras no es el único punto de fricción entre el ejecutivo local. La segunda fase, que todavía debe definirse y para la que el gobierno dice que hablará antes con los paradistas, también ha levantado ampollas en la junta de comerciantes exteriores. El gobierno local busca un futuro modelo de paradas "más flexible" que se aleje del mero mostrador y que permita incorporar más servicios. Por ejemplo, que un puesto dedicado a la ropa o los zapatos pueda incorporar un probador. "Los paradistas consideran que no les va a funcionar. Nosotros creemos que sí. El comercio debe apostar por la 'experiencia cliente' y debemos darle un espacio amable, si no, difícilmente podremos competir con internet u otras superficies", defiende Alcaide. Pilar Andrés considera que este modelo les hace semejarse a "un centro comercial" e insiste en que quieren mantener la proximidad. "Puede ser algo más moderno, pero con el estilo actual. Todo de cristal no lo queremos", señala.

Vista aérea del mercado de Collblanc de L'Hospitalet.

Vista aérea del mercado de Collblanc de L'Hospitalet. / JORDI OTIX

Según las previsiones actuales, una vez se complete la segunda fase, se harán más accesibles algunas entradas al mercado y en el exterior habrá una reducción del número de paradas. Se quedarán en unas 70, aunque, matiza el concejal, serán más grandes que las actuales. "Hay que hablar, mirar concesiones... No será fácil, pero creemos que hay margen para cuadrar el puzle", concluye José Antonio Alcaide, quien recuerda que esas 70 paradas se deberían repartir entre los 46 negocios actuales, por lo que considera que habrá margen para que se puedan reubicar.

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