Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Rivalidad ciudadana

L’Hospitalet de Jordi Alba y el Cornellà de Messi estrenan rivalidad con un angustioso empate: “Hoy empieza esta historia”

Los dos clubes vecinos disputarán el 'playoff' de ascenso a Segunda Federación tras un tenso 0-0

El Hospi de Jordi Alba se juega disputar el 'playoff' de ascenso contra el Cornellà de Messi

Leo Messi compra la UE Cornellà

L'Hospitalet y Cornellà, a su salida el campo para jugar el trascendental encuentro.

L'Hospitalet y Cornellà, a su salida el campo para jugar el trascendental encuentro. / Jordi Cotrina

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Albert Martín

Albert Martín

L'Hospitalet
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

De pie, sufriendo y dando sorbos a una cerveza servida en vaso de plástico, Joan Garriga asiste al trascendental derbi L’Hospitalet-Cornellà en que su equipo, local hoy, se juega una plaza para el ‘playoff’ de ascenso a Segunda Federación. El estadio municipal de la segunda ciudad de Catalunya registra una entrada discreta (alrededor de 3.000 espectadores) pero nada resta dramatismo deportivo que envuelve al partido contra el equipo vecino, ya clasificado para las eliminatorias de ascenso. 

La de Joan con el equipo franjirrojo es una historia larga y con altibajos. A sus 57 años, recuerda cómo se hizo socio a los 13 y que fue el fundador de la primera peña que tuvo el club. “Éramos la Penya del Bombo, en el campo viejo; la directiva nos lo compró”, dice en referencia al contundente instrumento de percusión. 

Su sentimiento por el equipo, sin embargo, decayó años después: “En cuanto nos hicieron filial del Espanyol dejé de ser socio”, recuerda con una sonrisa. Luego se fue a vivir “fuera” –fuera es en este caso Sant Andreu de la Barca– y tras un largo exilio sentimental, en 2013 volvió a su ciudad natal y volvió a engancharse. Y aquí está, sufriendo con su equipo tras un primer tiempo de plomo. 

Una rivalidad por estrenar

Miguel, de 72 años y aficionado del Cornellà desde hace medio siglo, cuenta que nunca ha habido una mala relación con L’Hospitalet. “Hay rivalidad, pero no mala”, explica. Iván, de 45, también cree que nunca ha habido especial tensión entre ambos clubes. Joan, el de los sorbitos de cerveza, lo mira en positivo: “A partir de ahora, tendremos un derbi entre ciudades. Hoy empieza la historia”. 

¿Por qué a partir de ahora? Porque ahora han entrado en escena lo que Toni, de 57 años y vecino de L’Hospitalet denomina “los famosos”. A saber: Jordi Alba y Thiago Alcántara, ex jugadores del Barça, compraron el club ribereño ahora hace un año. Y Leo Messi hizo lo propio con el Cornellà hace apenas unas semanas. 

“Se podía haber venido a L’Hospitalet”, dice Iván, “con sus amigos. ¿Habrán hablado del partido, no crees?”, pregunta. 

Los niños y curiosos que se acercan constantemente a ver si han llegado Thiago y Jordi Alba se llevan una media decepción: el centrocampista ha venido, y asiste al encuentro con semblante serio. Pero el lateral no ha acudido. “Algo gordo le tiene que haber pasado para no venir hoy”, dice un adolescente. Quien ha llegado, con 28 minutos de retraso, es el fundador de Glovo, Oscar Pierre, otro de los copropietarios del equipo. 

En la zona noble del estadio se ven caras largas, con una excepción notable: Mazinho, padre de Thiago y campeón del mundo con Brasil en 1994, asiste al partido con aspecto relajado, probablemente muy consciente de que el partido es de Tercera Federación. Distinta opinión tienen los dos colectivos más ruidosos del estadio, los S’Hospitxosos y los Riberencs. Estos últimos se arrancan a cantar a Peret con una versión autóctona: “¡Ella tiene el poder / ella tiene el poder / Barcelona es poderosa / pero no es L’Hospitalet!”. 

Escasez de camisetas verdes

En el estadio hay pocas camisetas verdes, y una de ellas es la de Claudia, de 25 años, que presume del nuevo propietario del club. “Messi vendrá al campo. Envió un vídeo a los jugadores y está pendiente”, dice. Su afición al club es reciente: “Mi novio es jugador, es el 20”, explica. 

Los minutos pasan y el marcador no se mueve. Joan tira de memoria: “Nos vendieron que el objetivo era subir como primeros de grupo, tenemos un 75% de la plantilla que viene de categorías superiores, y mira cómo nos tenemos que ver”, suspira. 

En el minuto 64, Ignasi Quer (la estrella local, “lo quiere el Mallorca, igual para el B”, según se oye en la grada) se queda sólo ante el portero y es derribado. Roja. Con uno más, las ocasiones para los locales se suceden sin puntería. Si el Cornellà marca, L'Hospitalet se cae de la eliminatoria de ascenso. Al final, el 0-0 se confirma y pone fin a la angustia. Ambos clubes jugarán el 'playoff': L’Hospitalet se enfrentará al Badalona, y el Cornellà, al Vilanova. Y si los dos ganan, volverán a encontrarse por la plaza de ascenso. Es, en efecto, el inicio de una historia. 

Suscríbete para seguir leyendo