Epicentro de Barcelona
Àlex Balletbó, presidente de Amics de la Rambla: "Las obras han reducido un 20% la afluencia, pero concentrando la gente en menos espacio"
Tras su reelección, señala que "las obras han afectado hasta un 75% a la facturación, pero no han cerrado negocios"
Àlex Balletbó, reelegido como presidente de Amics de La Rambla de Barcelona
El plan para "regenerar" la Rambla apuesta por ganar pisos sociales y convertirla en "eje cultural"

Àlex Balletbó, presidente de Amics de la Rambla, en un tramo en plena reforma del vial. as Ramblas, todavía en obras. Fotografía de Jordi Cotrina / JORDI COTRINA / EPC

Es el eje turístico por excelencia de Barcelona, además del corazón de la ciudad. Y la entidad Amics de la Rambla representa a comerciantes y vecinos, pero también a todo barcelonés que ame el concurrido vial. Su presidente desde hace un año, Àlex Balletbó, acaba de ser reelegido para abanderar desde dentro la presunta “regeneración” de la Rambla que debe rematar la reforma urbanística en marcha. El hotelero de tercera generación (y sobrino de la exdiputada Anna Balletbó) concentra ahora su atención en los retos que se avecinan, aunque asume que "todavía está aprendiendo a diario", y que lo suyo es más una "junta con un presidente, que el presidente de una junta".
El alcalde Collboni dice que la Rambla reurbanizada estará a punto a principios del próximo año. ¿Ven la luz al final del túnel?
Sí, por fin. Evidentemente, han surgido los inconvenientes de cualquier obra que te encuentras sobre la marcha, que son imprevisibles. Pero vemos plausible acabar en febrero de 2027, lo que no quiere decir que esté todo listo. Habrá que ajustar pequeños detalles. Aunque estará acabada en un 98%.
¿Se nota ya alguna reacción por parte de los operadores, con nuevos inversores o aperturas?
Todavía no. La gente esperará a ver. La facturación ha bajado mucho durante la obra, hasta el 75% cuando las zanjas estaban delante de los establecimientos. Y recuperar eso requerirá un tiempo. Trabajaremos para que lleguen nuevos operadores, y también con propietarios para intentar que se cree oferta de calidad y con diversidad comercial. Queremos intentar mediar en casos de contrato a punto de terminar, ayudar a dueños de locales para que no acepten la primera oferta que llegue para ganar dinero, sino que decidan más a largo plazo, para revalorizar sus inmuebles.
El Consejo Asesor de la Rambla ha recetado esta semana fomentar la cultura, además de vivienda social que atraiga vecinos y más valor comercial.
Una de nuestras prioridades es impulsar ese eje cultural. La parte positiva es que ya están en marcha los proyectos del Capitol, la Foneria de Canons y el Liceu Mar. Cuando reabran tendremos cuatro teatros y otros tres en la zona de influencia. También cinco espacios de música en vivo y ocho museos y espacios de exposición, más seis en el entorno. Aparte de bibliotecas, centros educativos y numerosos monumentos. Y de las actividades, ferias y eventos que se hacen en la calle durante el año. Hay que evitar la idea que a veces plantea el ayuntamiento de "descongestionar" la Rambla, cuando se trata de usos culturales en el espacio público.
A nivel comercial, ¿llegan tarde para la sobredosis de suvenires?
Hay operadores que quieren mejorar su calidad. Nosotros ya lo estamos impulsando con el proyecto de suvenires artísticos, con identidad catalana y barcelonesa, y también con colaboración de la escuela Elisava. Pero hemos visto que hay que poder producirlos industrialmente, para que estén al alcance de más viajeros, más asequibles. No será rápido, pero queremos mejorarlo.
¿La actual falta de variedad comercial es su principal lastre?
A los Amics de la Rambla nos gustaría más diversidad y no tantos recuerdos o tiendas cannábicas, pero aquí entra el Plan de Usos. Las alegaciones que hemos presentado amplían, por ejemplo, la distancias entre ciertos comercios muy similares en la zona, como los supermercados. El libre comercio no lo puedes impedir, lo puedes filtrar un poco y el plan puede ayudar.
¿Cuántos locales tienen ahora cerrados? ¿Lo atribuyen a las obras iniciadas hace dos años?
Hay algún caso de persiana cerrada que ha perdido ya la licencia, como son los locales de escalera, que son estrechos porque un día se separaron con entrada propia. Tenemos contabilizados nueve establecimientos cerrados en estos momentos, de entre unos 230, aparte de los mencionados proyectos culturales en tres edificios. Las obras no han provocado apenas cierres, hay locales que ya estaban sin uso desde la pandemia. Antes de ella, en cuanto cerraba algo se volvía a abrir enseguida.
Mediaremos entre propietarios y mediadores para que llegue comercio de más calidad a la Rambla
Se dice que algunos empresarios extranjeros copan la oferta gastronómica.
Hay algunos con bastantes restaurantes, pero no es algo nuevo. Muchos llevan años en la ciudad. Y entre los propietarios, hay grandes tenedores de edificios enteros, pero también pequeños propietarios, muchos son catalanes.
¿Se puede revertir la idea de las cervezas gigantes y la paella precocinada como negocio garantizado?
Nosotros creemos que sí. Hoy contamos con una herramienta importante que es internet, porque todo el mundo hace una calificación de sus experiencias. Y aunque tú dependas únicamente del turista ya no puedes pensar que si un cliente come mal no pasa nada porque habrá otros 30 millones de paseantes. Eso podía pasar hasta hace 10 años, pero ahora todo el mundo mira las valoraciones, y eso juega a nuestro favor para hacer las cosas bien y subir la calidad. La Zona de Excelencia de terrazas también va en esa línea. Casi todos los operadores ven con buenos ojos hacer una inversión en ella, aunque según su tamaño les puede costar unos 20.000 euros.

Balletbó, presidente de Amics de la Rambla, esta semana. / JORDI COTRINA / EPC
¿Qué me dice de sus habituales quejas sobre los problemas de inseguridad y limpieza?
Han mejorado, pero hay que ser constante. La delincuencia se marcha si hay presión pero la inseguridad sube si hay menos efectivos policiales. Y con la limpieza sucede igual. Es posible que sea el lugar donde más recursos haya, pero también es la calle con más volumen de visitantes. Pero nosotros hemos de trabajar para los vecinos, para que no tengan problemas de accesibilidad en sus casas. Perdemos vecinos por el turismo pero también porque hay que impulsar la instalación de ascensores que eviten que los residentes se vayan porque se hacen mayores o las familias no pueden subir escaleras. Queremos que los vecinos que hay se queden, además de que lleguen más.
En cuanto a paseantes y visitantes, ¿sus estudios de afluencia, revelan el impacto de las obras?
El Observatorio sigue funcionando y sabemos que la afluencia se ha reducido sobre un 20%, pero hay que tener en cuenta que la afectación de espacio público ha sido aún mayor, lo que quiere decir que hay menos gente pero más concentración en las zonas transitables. Pero dentro de muchos negocios el impacto ha sido mucho mayor cuando las obras se concentran en un tramo y dificultan el acceso de los clientes.
Razón de más para que no bajen los ansiados barceloneses...
Cuando hacemos una actividad viene, porque pensamos en ellos. Desde el concurso de paellas en Santa Mònica a las rutas para explicar las diferentes Ramblas, o iniciativas de dibujo y escritura, que luego compartimos en algún espacio emblemático. La idea de fondo es que cuando conoces la Rambla, la quieres. Y que la próxima vez que vuelvas con amigos les explicarás las historias que te han contado a ti.
El turismo en general es bueno, solo una parte es incívico y acaba molestando al vecino
¿Los turistas son los culpables de los males de la Rambla? ¿O su motor económico?
El turismo en general es bueno. Evidentemente, tiene sus inconvenientes, como todo. Pero solo una parte muy pequeña es incívica, y es la que al final acaba molestando al vecino. Que un turista, pise la portería de casa o vomite molesta mucho. Pero no lo hacen todos. No se les puedo poner en el mismo saco. Y la cultura puede conciliar los intereses de turistas y barceloneses.
En la recta final de las excavadoras, ¿hay cosas que se pudieran haber hecho mejor o ajustes de calendario?
Sí que hay cosas, pero en términos general están bien. Hay un muy buen diálogo entre Amics y el ayuntamiento, pese a que tengamos nuestras discrepancias. Era complicado y podría haber ido muy mal, pero no ha sido el caso. Hay cosas que no se ven en el papel, pero luego se pueden mejorar. Como cuando vimos que en la Rambla Santa Mónica, que teníamos entregada, llega un punto en que ya no hay árboles, porque no se plantaron siguiendo la línea de los plataneros en la zona donde antes había un paso de peatones y estamos viendo si habría que añadirlos para darle continuidad y sombra. Y el carril de bajada en calzada que estaba previsto que se abriera a finales de este mes se retrasará más porque se está actuando en todo el tramo central y el de bajada servirá para que la gente pase con más seguridad, aunque las dos aceras estén acabadas.
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