Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Seguridad vial

Multas de hasta 500 euros a motoristas: Barcelona intensifica los controles esta semana

La Guàrdia Urbana refuerza la vigilancia sobre motos y ciclomotores para frenar la siniestralidad

Dos tercios de los muertos en las carreteras catalanas son motoristas, ciclistas y peatones

Comete una infracción de tráfico y acaba detenido por conducir una moto robada sin carnet

Control de la Guardia Urbana a motoristas en Barcelona

Control de la Guardia Urbana a motoristas en Barcelona / GUB (Archivo)

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La Guàrdia Urbana de Barcelona está llevando a cabo esta semana un dispositivo especial de control sobre motos y ciclomotores. El operativo pone el foco en las infracciones más habituales y las sanciones pueden alcanzar los 500 euros.

Según ha informado el ayuntamiento, el refuerzo de la vigilancia responde a la elevada vulnerabilidad de este colectivo: las personas que circulan en moto o ciclomotor tienen hasta cuatro veces más riesgo de sufrir un siniestro de tráfico que quienes se desplazan en coche. Por ello, desde el pasado lunes, los agentes han intensificado los controles sobre conductas temerarias y de riesgo.

Principales infracciones

Entre las infracciones más perseguidas destacan no llevar correctamente el casco, el uso del teléfono móvil al volante y la circulación indebida por aceras, especialmente en entornos sensibles como escuelas y hospitales.

También se sancionan prácticas como circular por carriles bus, taxi o bici, realizar giros indebidos, efectuar maniobras bruscas, no respetar las señales de tráfico, adelantar de forma inadecuada o desplazarse entre vehículos. A ello se suman las irregularidades relacionadas con la documentación del vehículo y del conductor.

La Guardia Urbana recuerda que este tipo de conductas no solo incrementan el riesgo de accidente, sino que conllevan sanciones económicas que pueden llegar hasta los 500 euros.

Según ha informado el consistorio, este dispositivo tiene como objetivo reducir la siniestralidad y el número de víctimas, en línea con la Estrategia de Seguridad Vial 2030, que plantea rebajar en un 50% las lesiones graves y las muertes en accidentes de tráfico, con la vista puesta en alcanzar cero víctimas mortales en 2050.