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Gran proyecto de reurbanización

Licitadas las obras del carril bus en la Via Augusta de Badalona que han de completar la reforma urbanística del centro

Con un presupuesto de prácticamente 1,8 millones de euros, el plazo de ejecución previsto es de cinco meses

Badalona lanza una gran pacificación para convertir su centro histórico en un bulevar peatonal

Tráfico actual de la Via Augusta de Badalona, antes de las obras para la instalación del carril bus, recién licitadas

Tráfico actual de la Via Augusta de Badalona, antes de las obras para la instalación del carril bus, recién licitadas / Macarena Pérez / EPC

Gerardo Santos

Gerardo Santos

Badalona
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El Ayuntamiento de Badalona ha licitado el contrato de obras para la reurbanización de la plaza de la Assemblea de Catalunya y la implantación del carril bus en la Via Augusta, con un presupuesto que prácticamente alcanza los 1,8 millones de euros, IVA incluido. El objetivo principal reside en hacer pasar alojar por la Via Augusta el tráfico de autobuses que actualmente circula por la calle Francesc Layret, y que dejarán de hacerlo fruto de la reurbanización de esa calle, inmersa dentro del gran proceso de pacificación del centro de Badalona, en marcha desde finales del mes de febrero.

Así, tal como indica la documentación incluida en la licitación, "en el marco de la estrategia municipal de pacificación" de Francesc Layret, resulta necesario el traslado de la red de transporte público hacia vías alternativas", siendo "la solución más idónea es la remodelación de la Via Augusta con tal de implantar un carril bus exclusivo en sentido contrario a la marcha general", es decir, en dirección al norte.

El ámbito de actuación comprende el tramo de la Via Augusta entre las calles Martí Pujol y del President Companys, y afectará principalmente a las aceras y a la calzada del lado mar. Además, el proyecto incluye la reordenación integral de la plaza de la Assemblea de Catalunya en su lado montaña. Se transformará la actual zona de estacionamiento en un espacio de uso exclusivo para peatones, como plaza pública. Asimismo, la obra incluye la adecuación de los carriles de circulación de la calle Martí Pujol, en el tramo comprendido entre Francesc Layret y la Via Augusta "para garantizar la coherencia del nuevo esquema de movilidad", se puede leer en la documentación de la licitación.

Se aprovecharán también las obras para reordenar el espacio del costado montaña entre la acera y los edificios en el tramo de la Via Augusta comprendido entre las calles del President Companys y de las Termes Romanes. Como actuación complementaria "necesaria para el buen funcionamiento del sistema" —según consta en la licitación—, se encuentra la remodelación del cruce entre las calles Alcalde Xifré y Sant Ramon, de forma que se pueda invertir el sentido de circulación de esta calle, y admitir el giro de autobuses. El plazo de ejecución de las obras en la plaza de la Assemblea de Catalunya y en la Via Augusta es de cinco meses; mientras que el de la reurbanización de la calle Francesc Layret es de 14 meses.

Atención al patrimonio arqueológico

Pese a que en un principio la idea del ayuntamiento pasaba por acometer primero las obras en la Via Augusta y en una segunda fase levantar Francesc Layret, finalmente el orden se ha invertido. El gobierno municipal tuvo que incluir en el Pleno municipal del mes de marzo, y por la vía de urgencia, un punto referido a una modificación del presupuesto de 66.973,89 euros para incluir en la licitación de las obras un estudio arqueológico, obligatorio dado que la zona a intervenir está declarada Bien Cultural de Interés Nacional (BCIN) al haberse levantado sobre las ruinas de la Bétulo romana. Ello implica que cualquier trabajo en que se remuevan esas tierras "por debajo de la cota actualmente existente se ha de hacer bajo control y con metodología arqueológica".

De hecho, el criterio técnico del Servei d'Arqueologia Municipal establece que cualquier intervención con una profundidad superior a los 0,5 metros ha de ser considerada como una afección potencial del yacimiento. Así, para "garantizar la protección del patrimonio", el anexo 17 del contrato, que rige la cuestión arqueológica, indica que se tendrán que tramitar los correspondientes permisos de intervención arqueológica preventiva antes del inicio de los trabajos que impliquen rebajar el nivel del suelo. Asimismo, señala que se llevará a cabo "un seguimiento", bajo la dirección de un arqueólogo habilitado, de las excavaciones asociadas al nuevo alcantarillado y otros elementos soterrados; entre otras medidas. De descubrirse restos arqueológicos durante las obras, la licitación señala que "se interrumpirán inmediatamente los trabajos en la zona afectada, y se notificarán los hechos al Servei d'Arqueologia Municipal y a la Direcció General de Patrimoni Cultural".

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