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Mejoras tras la reurbanización

El plan para "regenerar" la Rambla apuesta por ganar pisos sociales y convertirla en eje "cultural"

Las primeras propuestas del Consejo Asesor de la Rambla defienden atraer más residentes, relevos comerciales y más actividad ciudadana

La Rambla será la primera Zona de Excelencia de Terrazas de Barcelona en 2027 y tendrá 322 mesas

Collboni ficha a Joan Oliveras como presidente del consejo asesor para reactivar la Rambla de Barcelona

Obras en la parte central de las Ramblas

Obras en la parte central de las Ramblas / JORDI COTRINA

Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
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A finales de 2024 echó a andar el Consejo asesor de la Rambla con el que Barcelona pretende impulsar la recuperación el icónico eje, una vez concluya su reurbanización a principios de 2027. Y este martes la 'criatura', que ha sumado las sensibilidades de miembros muy dispares, ha dado a conocer sus primeras propuestas y conclusiones en una sesión presidida por el alcalde Jaume Collboni, entre las cuales destacan los planes de "regeneración" de la Rambla a través de su oferta cultural, su mejora comercial y la recuperación de residentes. O sea nuevos vecinos que podrían ocupar edificios vacíos o degradados, que se rehabilitarían como viviendas sociales, proponen.

El consejo asesor denominado La ciudad y la Rambla, integra a representantes de la ciudad con vinculación con el vial y está presidido por Joan Oliveras Bagués, quien fue hace unos años presidente de la entidad Amics de la Rambla. El empresario ha explicado a la prensa algunas de las líneas principales del informe que han elaborado a lo largo de estos meses, donde apunta como prioridades a la dinamización cultural y la reconquista de residentes a partir de diversas transformaciones que afectan al ámbito social y físico.

Oliveras ha subrayado que la concurrida calle ya tiene una buena base para despuntar por su oferta cultural, que en la práctica ejercería de atractivo para su "habitabilidad", ahora malograda por sus usos. La reforma urbanística que se halla en su recta final favorece el cambio, pero el consejo es consciente de que hay una larga labor por delante, que precisará de sinergias con otras administraciones y entidades.

Entre las sugerencias del consejo figura crear una oficina de coordinación cultural que aglutine a asociaciones culturales de la zona para centralizar actuaciones y facilitar la presencia de entidades locales mediante bonificaciones que les den acceso a espacios a locales vacíos en la actualidad. Promover actos de pequeño formato para atraer público a la Rambla e impulsar un 'Año de la Rambla' en alianza con equipamientos como el Liceu, la Virreina, Santa Mònica o las bibliotecas de Ciutat Vella forman parte de su argumentario.

Vivir y disfrutar en la zona

Pero el discurso sobre la cultura no es nuevo, y lleva años reivindicado por Amics de la Rambla y el propio consistorio, así que una de las propuestas más llamativas han sido la creación de un plan de vivienda específico para el eje. Los residentes han ido menguando en la zona por su efervescencia turística y su masificación. Pero Oliveras ve factible --aunque sea a "largo plazo"-- facilitar el "uso residencial de pisos", e iniciativas como transformar antiguos hoteles y bloques en desuso para sumar viviendas sociales. Ha aludido al caso de Amsterdam como ejemplo, entre otras iniciativas en Europa.

Además de ganar residentes, la "regeneración" de la Rambla que el consejo contempla con "optimismo", destaca la necesidad de fomentar espacios de encuentro vecinal en el paseo, como mercados temporales o fiestas populares. También el diseño de una programación específica "con reserva de espacios y horas para actividades vecinales y usos culturales comunitarios" a pie de calle, detalla el documento inicial. El objetivo es que estas "posibles soluciones" se desarrollen los dos próximos años.

Espacio público

La recuperación de espacio público en el tramo central es una de las claves que ha enfatizado el presidente del consejo, con la regulación de las terrazas y de eventos que eviten su saturación, algo que ya está en marcha con la creación de la primera Zona de Excelencia de veladores de la urbe. Proponen mejorar la gestión con protocolos de alta afluencia en fines de semana y temporadas altas de turismo, mediante el control de accesos o hasta la pacificación de la vía.

Cualquier transformación pasa por la autocrítica con la oferta comercial actual de la Rambla, en la que el auge de los suvenires y la gastronomía de dudosa calidad han figurado siempre en el foco de su pérdida de calidad. En ese sentido, el consejo defiende pactos de "reconversión comercial" que pongan el foco en locales con alquileres o licencias que caduquen, para favorecer un relevo con mejor imagen y oferta.

La compra de locales vacíos y una promotor públicoprivado que "acompañe" nuevos arrendamientos y desembarco de operadores son otras propuestas sobre la mesa. Así como los alquileres bonificados para implantaciones de calidad, o las cesiones temporales. Y el criterio estético y de diseño también deberían ser imprescindibles para mejorar el paisaje urbano, abogan.

En el nuevo puzle para favorecer una Rambla de futuro más ciudadana, juega un rol destacado también la Boqueria. Se propone que el mercado tenga un papel más vertebrador y tenga un doble papel, no solo turístico e icónico, sino también para sus residentes, implantando criterios de calidad y acotando su voracidad comercial enfocada en el viajero.

Collboni, junto con el concejal del distrito, Albert Batlle, y el comisionado del Pacto por Ciutat Vella, Ivan Pera, como representantes municipales del consejo, han participado en la sesión. Aunque las propuestas no son vinculantes, el alcalde ha tomado buena nota. Pero Pera ha admitido que las aportaciones requerirán de consensos técnicos, políticos y sociales, y que hacer "habitable" la Rambla será acaso el "reto más difícil".

El órgano alinea también a Roser Tiana y Salvador Alemany como vicepresidentes, así como a los miembros Vicenç Altaió, BenedettaTagliabue, Juli Capella, Jordi Garcés, Vicenç Altaió, Isabel Rodríguez, Anna Rosa Cisquella, Jordi Mas, Lluís Saura, Beth Galí, Jordi Farrés, Sira Abenoza, Manuel Huerga, Joan Antón Maragall, Isona Passola, Darío Olaortua y Montse Farré-Miró.

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