Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

3.200 viviendas protegidas

Un barrio nuevo con 5.500 pisos y una R8 cubierta: Sant Cugat cuenta con Ca n’Ametller para 2030

El Ayuntamiento prevé aprobar este año la modificación urbanística del futuro ecobarrio, con un gran eje verde y un intercambiador ferroviario junto al Hospital General

CONTEXTO | Sant Cugat impulsa un barrio para atajar la expulsión de jóvenes por alquileres desorbitados

Josep Maria Vallès, en el centro, durante la presentación del proyecto de Ca n’Ametller en el Ayuntamiento de Sant Cugat.

Josep Maria Vallès, en el centro, durante la presentación del proyecto de Ca n’Ametller en el Ayuntamiento de Sant Cugat. / Ayuntamiento de Sant Cugat

Edu Gil

Sant Cugat del Vallès
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Sant Cugat del Vallès acelera el desarrollo de Ca n’Ametller, el que será el último gran ámbito urbanizable del municipio y que aspira a transformar unas 85 hectáreas en un nuevo 'ecobarrio' con 5.500 viviendas, amplias zonas verdes y una gran operación ferroviaria: la cobertura de la línea R8 de Rodalies. El futuro barrio aspira a albergar a unos 13.000 habitantes, aunque el Ayuntamiento asegura que buena parte de ellos serán vecinos de la propia ciudad que podrán acceder a vivienda asequible.

El alcalde, Josep Maria Vallès (Junts), ha anunciado que el Ayuntamiento prevé aprobar inicialmente antes de final de año la modificación urbanística necesaria para desarrollar el nuevo barrio. El consistorio calcula que los primeros edificios empezarán a levantarse a partir de 2030, mientras que la urbanización completa se alargaría hasta 2050. Del total de viviendas previstas, unas 3.200 serán de protección oficial, cerca del 60%, con el objetivo de responder a la falta de vivienda asequible en la ciudad, especialmente entre jóvenes y familias.

La primera gran actuación prevista será la cobertura de la línea ferroviaria R8, una infraestructura que actualmente divide el ámbito de Ca n’Ametller en dos sectores y que el Ayuntamiento considera una barrera urbana y de seguridad. El coordinador urbanístico del proyecto, Agustí Serra, remarcó que “no se puede planificar un nuevo barrio sin resolver previamente esta situación”, especialmente porque por la línea circulan también trenes de mercancías.

La operación contempla cubrir las vías para crear una gran avenida-parque de unos 100 metros de ancho, concebida como el gran eje verde y cívico del nuevo barrio. Este corredor conectará diferentes espacios naturales y acogerá zonas para transporte público, tráfico rodado, actividad económica y viviendas. El coste estimado de la cobertura se sitúa entre 75 y 90 millones de euros y será asumido por los promotores urbanísticos del barrio.

Un nuevo intercambiador ferroviario junto al Hospital General

El proyecto incorpora además un nuevo intercambiador entre Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) y Rodalies junto al Hospital General, llamado a convertirse en el principal nodo de movilidad del futuro barrio. Esta infraestructura permitirá conectar la línea del Vallès de Ferrocarrils con la R8 de Rodalies y reforzar la conexión ferroviaria de Sant Cugat con el resto del área metropolitana.

Según ha explicado Serra, el intercambiador ya cuenta con una dotación económica de 36 millones de euros acordada entre el Ministerio de Transportes y la Generalitat. El entorno del intercambiador será también el centro neurálgico del nuevo barrio, con una gran ágora verde y nuevos espacios de actividad económica.

Un 'ecobarrio' con corredores verdes y movilidad sostenible

El nuevo desarrollo se diseñará siguiendo el modelo de “ecoislas”, con edificios de alturas limitadas organizados alrededor de espacios interiores verdes sin tráfico de coches. El planeamiento prevé conectar el Parc Central, el Parc del Turó de Can Mates y el Torrent de la Guinardera mediante grandes corredores verdes. Según Serra, el futuro parque lineal alcanzará entre 3,5 y 4 kilómetros y se convertirá, asegura Serra, en el más largo de Catalunya.

El Ayuntamiento defiende que el proyecto mantendrá el modelo urbanístico de Sant Cugat, evitando una "densificación excesiva" y apostando por un barrio “autosuficiente”, con servicios básicos, comercio y actividad económica a menos de 15 minutos a pie.

Vivienda protegida para frenar la expulsión de vecinos

El gobierno municipal presenta Ca n’Ametller como una operación estratégica para ampliar el parque de vivienda asequible y contener la expulsión de residentes por el aumento de precios. “El objetivo es una ciudad donde la gente pueda vivir, crecer y envejecer”, ha afirmado el teniente de Alcaldía Bernat Picornell, que ha defendido que el nuevo barrio permitirá acercarse al objetivo de que más del 15% de las viviendas de Sant Cugat sean asequibles.

Por su parte, Vallès ha insistido en que el proyecto no alterará el modelo de ciudad y recordó que el planeamiento metropolitano de 1976 proyectaba una población de hasta 230.000 habitantes, una cifra que Sant Cugat se ha propuesto no alcanzar “gracias al modelo urbano definido desde 1987”, en palabras del alcalde Vallès.

Suscríbete para seguir leyendo