Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Transporte público

Moventis y los conductores de bus de L'Hospitalet llegan a un preacuerdo tras más de un año y medio de conflicto laboral

El pacto alcanzado entre sindicatos y empresa deberá ser ratificado por la asamblea de los trabajadores antes de recibir la luz verde definitiva

CONTEXTO | Los conductores de bus de L'Hospitalet logran una primera victoria judicial en su pulso laboral con Moventis

Un autobus urbano de L'Hospitalet de Llobregat, operado por Moventis.

Un autobus urbano de L'Hospitalet de Llobregat, operado por Moventis. / Manu Mitru

Àlex Rebollo

Àlex Rebollo

L'Hospitalet de Llobregat
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Moventis y sindicatos del servicio de autobuses de L'Hospitalet y El Prat de Llobregat han llegado a un preacuerdo tras más de un año de un conflicto laboral que se ha llegado a judicializar en distintas ocasiones. El preacuerdo todavía debe ser explicado y votado por la plantilla de trabajadores, motivo por el cual las distintas partes prefieren ser prudentes de cara a la resolución del conflicto, a la espera de que sea, o no, ratificado en asamblea. Por ahora, cuenta con el apoyo de la empresa y de los representantes sindicales de CCOO —el sindicato mayoritario— y UGT, pero no de la CGT.

Los conductores de bus sumaron una primera victoria en febrero de este 2026 en su conflicto laboral con Marfina Bus —empresa del grupo Moventis que gestiona las líneas hospitalenses— después de que un juez estimara parcialmente su demanda contra la empresa. El fallo, que no era firme, consideró "injustificado" el cambio sustancial en las condiciones de trabajo de los conductores y otros empleados aplicado por Moventis y remarcó que deben reponerse las condiciones previas al 7 de enero de 2025, cuando la compañía aplicó el artículo 41 del Estatuto de los Trabajadores para reestructurar jornadas y vacaciones de forma unilateral. Una decisión contra la que Moventis presentó recurso, tal y como señalaron fuentes de la compañía. El preacurdo actual busca superar las conclusiones de la sentencia misma así como de otros posible pronunciamientos futuros.

El uso del 41 supuso así un cambio en la distribución de la jornada laboral de los trabajadores para que, en vez de ser de lunes a viernes con fines de semana opcionales, pasase a ser de lunes a domingo y, por lo tanto, todos los conductores cubriesen de forma rotativa las guardias del fin de semana. También implicó mover el calendario de vacaciones, hasta entonces concentrado entre junio y septiembre, para que estas se distribuyan durante todo el año. Unas variaciones que la empresa siempre ha considerado necesarias para el desarrollo del servicio.

Pese al fallo favorable para los trabajadores, el juez remarca también que la improcedencia de la medida se basa únicamente "por la falta de acreditación de las causas que la fundamentan", pero que no se aprecia que se trate de una medida "sobredimensionada" —como solicitó la parte demandante—, ni una "indefensión" de los trabajadores respecto a la medida, al ser estos conocedores de la misma. Más allá de considerarla injustificada, la demanda del comité de empresa reclamaba la nulidad de los cambios organizativos sosteniendo que la empresa no les había notificado la medida a la representación legal de los trabajadores. Así, la sentencia considera que, tras valorar todas las circunstancias, "no puede acogerse la nulidad pretendida por la actora".

Conflicto enquistado

El conflicto laboral se arrastra ya desde otoño de 2024. Desde entonces, la convocatoria de huelgas y paros parciales, así como la judicialización de la situación por ambas partes han sido una constante. Los trabajadores insisten en que buena parte del problema reside en que se concediera el servicio a Moventis tras presentar una oferta económica anormalmente baja para hacerse con las riendas del servicio en abril del mismo año y señalan al Área Metropolitana de Barcelona (AMB), la administración responsable del servicio, por permitirlo.

Usuarios habituales de las líneas de bus hospitalenses y representantes políticos como el propio alcalde de L'Hospitalet, David Quirós, también han requerido a la empresa para mejorar el servicio. De hecho, el AMB ha interpuesto ya varias sanciones a Moventis, incluida una por un valor de 325.000 euros, tras detectar nuevos "incumplimientos" del contrato de los autobuses de L'Hospitalet y otros municipios del Baix.

Fuentes de la compañía han defendido en distintas ocasiones a este diario que cuando los vehículos salen de cabecera las ratios de puntualidad son cercanas al 90% y que los desajustes se producen en los tramos entre parada y parada, donde los buses se ven afectados por el tráfico, semáforos u otros elementos.

Suscríbete para seguir leyendo