Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fundada en 1969

La histórica sastrería de Rambla Catalunya que cierra para siempre: realizó trajes a medida para el rey Juan Carlos I

Calçats Conesa, histórica zapatería de Barcelona, cierra tras 145 años

Cierra la histórica Pastisseria Ideal de Gràcia tras más de 100 años por falta de relevo generacional

Imagen de archivo de la tienda Aramis de Rambla Catalunya

Imagen de archivo de la tienda Aramis de Rambla Catalunya / Ferran Nadeu

El Periódico

El Periódico

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

La histórica sastrería Aramis, uno de los comercios más emblemáticos de la Rambla Catalunya de Barcelona, bajará la persiana definitivamente el próximo mes de mayo, poniendo fin a más de medio siglo de trayectoria. Según ha avanzado RAC1, el cierre responde a una combinación de factores económicos, el encarecimiento del alquiler y la falta de relevo generacional.

Fundada en 1969 en el número 103 de Rambla Catalunya por Mario Framis De La Valette, Aramis se convirtió con los años en un referente de la sastrería a medida en Barcelona, asociada a la elegancia clásica y a una clientela fiel que abarcaba desde la burguesía barcelonesa hasta figuras del mundo de la cultura y las artes.

Entre los hitos que marcaron la historia del establecimiento destaca su vínculo con la Casa Real. La firma llegó a confeccionar trajes a medida para el rey Juan Carlos I, al ser proveedora oficial, un hecho que consolidó su prestigio dentro y fuera de Cataluña.

El cierre de Aramis supone una nueva pérdida para el comercio histórico barcelonés, en un contexto de creciente presión sobre los negocios tradicionales. Según la información adelantada por RAC1, desde la propia sastrería apuntan al aumento sostenido del precio del alquiler como uno de los factores determinantes en la decisión, junto a las dificultades acumuladas para mantener la actividad en un entorno cada vez más complejo para el pequeño comercio.

Desde el establecimiento reconocen que la despedida está marcada por la tristeza tanto entre los trabajadores como entre una clientela que ha acompañado a la firma durante décadas. El caso de Aramis se suma al de otros negocios históricos de la capital catalana que en los últimos años han cesado su actividad, muchos de ellos afectados por la escalada de los precios y los cambios en los hábitos de consumo.