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Durante un año

La Boqueria trasladará las pescaderías a una carpa en la Gardunya en 2027 para reformar el centro del mercado

La intervención empezará antes de que acaben las obras de la Rambla y moverá por fases la actividad del mercado

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Pescaderías de la Boqueria, en una imagen de archivo

Pescaderías de la Boqueria, en una imagen de archivo / MANU MITRU / EPC

Naïm Ait Fonollà

Barcelona
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La reforma del mercado de la Boqueria obligará a trasladar temporalmente parte de sus paradas a la plaza de la Gardunya. El movimiento afectará primero al núcleo central del equipamiento ocupado por el sector del pescado. La isla de las pescaderías será el punto de inicio de una intervención pensada para actualizar un mercado mundialmente famoso pero que arrastra problemas de funcionamiento y comodidad y que, además, quiere reforzar su perfil de plaza de abastos de producto fresco. 

El plan no pasa por vaciar de golpe el recinto, algo prácticamente inviable en el mercado más grande de Barcelona, sino por mover la actividad por sectores. Según ha explicado la concejala de Comerç i Mercats, Raquel Gil, en una entrevista en betevé, durante las obras se instalará una carpa de dimensiones reducidas en la plaza de la Gardunya que hay justo detrás para alojar paradas allí por ciclos.

Una reforma hasta 2028

El primer paso será trasladar los establecimientos del sector central que “han quedado obsoletos”, donde resulta “incómodo” para los vendedores trabajar. Además, se mejorará la accesibilidad y se reorganizará la distribución de los baños y de las oficinas. En la segunda etapa está previsto retirar la cubierta de fibrocemento y actuar sobre cerramientos y climatización.

Asimismo, la concejal ha previsto que los trabajos iniciales se solaparán con otro de los grandes frentes abiertos en Ciutat Vella: la remodelación de la Rambla, que no terminará hasta la primavera de 2027. Las obras de la Boqueria, presupuestadas en al menos 12 millones de euros, se encuentran en fase de licitación y se espera que estén acabadas en 2028.

La Gardunya, bajo presión permanente

Este calendario convierte la plaza de la Gardunya en un espacio aún más estratégico y presionado, que el mercado quiere convertir en un acceso más amable para los vecinos del Raval. Actualmente es uno de los puntos con más presencia de gaviotas en la ciudad, atraídas por la comida desechada por turistas, por lo que se han instalado basuras con apertura lateral para prevenir que estas aves viertan residuos en el suelo. 

También es un punto histórico de pernoctación de personas sin hogar y de esporádicas peleas nocturnas, que han levantado quejas de los vecinos de los nuevos bloques públicos de la plaza. El consistorio desalojó varias ocupaciones de fincas en el entorno de la plaza, como la antigua escuela Massana, y tiene previsto abrir un paso en el muro del hospital medieval de la Santa Creu para que se pueda acceder a su patio, un espacio también muy criticado.

Más producto fresco

Detrás de la intervención hay, adicionalmente, un cambio de orientación comercial. El pasado septiembre, los paradistas aprobaron una nueva hoja de ruta para revitalizar la Boqueria y no depender tanto del turismo de paso que acostumbra a decantarse por las paradas de comida preparada. El acuerdo fija que, como mínimo, la mitad de la oferta deberá ser tradicional -producto fresco, charcutería, pescado, carnicería o panadería- y plantea rebajar el peso del fast food pensado para visitantes. 

La reubicación provisional en la Gardunya abre una etapa delicada para el mercado: mantener la actividad diaria, evitar que las obras rompan la dinámica comercial y preparar una transformación que el Ayuntamiento y los paradistas presentan como necesaria. La dificultad estará en sostener el equilibrio durante una larga intervención, en un entorno ya tensionado por la reforma simultánea de la Rambla y por la gran afluencia turística que desde hace años condiciona la vida cotidiana de la Boqueria. 

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