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Pacificación

Barcelona remodelará las calles Sant Adrià y Otger para crear un corredor peatonal en el casco antiguo de Sant Andreu

En Sant Adrià se ejecutará una plataforma única, sin escalones, con pavimento de adoquín de granito en las zonas exclusivamente peatonales y aglomerado asfáltico en la franja central de circulación

Barcelona aprueba la remodelación de las calles Sant Adrià y Otger en Sant Andreu

Recreación virtual de la pacificación que propone el ayuntamiento para la calle Sant Adrià, en el barrio de Sant Andreu de Barcelona

Recreación virtual de la pacificación que propone el ayuntamiento para la calle Sant Adrià, en el barrio de Sant Andreu de Barcelona / Ayuntamiento de Barcelona

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El Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado definitivamente el proyecto de remodelación de las calles Sant Adrià y Otger, en pleno núcleo antiguo de Sant Andreu del Palomar, con el objetivo de convertir este ámbito en un eje cívico más accesible, verde y pensado para el uso vecinal.

La intervención afectará al tramo de la calle Sant Adrià en su confluencia con la calle Segre, así como a la calle Otger, y busca reforzar la conexión entre el recinto de Fabra i Coats y la plaza de Can Fabra, donde se encuentra la biblioteca. La actuación dará continuidad urbana al entorno de Otger y a los Jardinets de Can Fabra, configurando un espacio de plataforma única con zonas de estancia para peatones.

Las obras cuentan con un presupuesto de 3,5 millones de euros y está previsto que comiencen en el tercer trimestre de 2026. Su duración estimada es de 15 meses.

La reforma llega después de años en los que la calle Sant Adrià, entre Otger y Segre, estuvo ocupada por la carpa provisional del Mercat de Sant Andreu. Desde que esta instalación regresó a su emplazamiento original, en junio de 2023, el vial no se ha reabierto al tráfico general. El nuevo proyecto mantiene la restricción de circulación a vecinos, servicios y vehículos de distribución urbana de mercancías.

La concejala del distrito de Sant Andreu, Marta Villanueva, ha defendido que la actuación permitirá “crear un eje ciudadano en el centro del barrio que unirá la plaza de Can Fabra, la biblioteca y el recinto de Fabra i Coats”, un entorno con mucha actividad y gran presencia de niños. Según ha señalado, la reforma pretende favorecer una conexión “más amable, verde y accesible” entre ambos lados de la calle Sant Adrià.

En Sant Adrià se ejecutará una plataforma única, sin escalones, con pavimento de adoquín de granito en las zonas exclusivamente peatonales y aglomerado asfáltico en la franja central de circulación. Habrá un único carril para vehículos. Entre Gran de Sant Andreu y Otger, el acceso quedará reservado exclusivamente a vecinos, con salida por Balari i Jovany. Entre Otger y Segre, solo podrán circular vehículos de servicios y de distribución urbana de mercancías, de lunes a viernes y en horario restringido, de 9.30 a 15.00 horas. También se mantendrá el acceso actual al recinto de Fabra i Coats desde la calle Segre, en doble sentido, para vehículos autorizados.

El proyecto incluye además la instalación de nuevos parterres y alcorques para repartir la sombra del arbolado a lo largo de la calle, así como nuevo mobiliario urbano e iluminación más eficiente energéticamente. El objetivo es delimitar mejor las zonas de estancia y los espacios de paso puntual de vehículos, además de mejorar la visibilidad nocturna y reducir el impacto ambiental.

En la calle Otger, la actuación busca integrar este vial, situado justo detrás de la biblioteca, en los Jardinets de Can Fabra. Para ello se ampliará la sección de la calle y se eliminará la actual escalera en pendiente, una intervención con la que el consistorio quiere mejorar la conectividad y la accesibilidad de la zona.

También se renovará el pavimento del carril de circulación para dar continuidad formal al conjunto del espacio urbano. El proyecto prevé conservar el arbolado existente en el tramo final de la calle, mientras que en el tramo inicial, paralelo a los jardines, se modificará su disposición. Esta nueva plantación, según el Ayuntamiento, no solo aportará sombra, sino que actuará como elemento de protección para el itinerario peatonal exclusivo situado en ese margen.

La remodelación responde, además, a una reivindicación vecinal de hace tiempo: ganar un espacio más verde y de uso ciudadano tras el traslado de la carpa provisional del mercado de Sant Andreu.