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Educación

La escuela Sanfeliu de L'Hospitalet cerrará sus puertas este curso tras más de 60 años de actividad

Generalitat y Ayuntamiento de L'Hospitalet ya trabajan en la reubicación de los cerca de 160 alumnos del centro

Los colegios Xaloc y Pineda de L'Hospitalet apuestan por mantener la educación segregada aunque les cueste el concierto

Imagen de archivo de alumnos en una escuela catalana, este curso.

Imagen de archivo de alumnos en una escuela catalana, este curso. / Sandra Román

Àlex Rebollo

Àlex Rebollo

L'Hospitalet de Llobregat
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La escuela concertada Sanfeliu, ubicada en el barrio homónimo de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelonès), cerrará sus puertas para siempre una vez termine este curso 2025-2026. Así se lo comunicó la dirección del centro a sus trabajadores este jueves 16 de abril. El equipamiento podrá fin de este modo a más de 60 años de actividad continuada. Trabajadores del centro explican que la noticia ha sido un 'shock' y lamentan que cuentan con "muy poco margen para hacer nada", dado que les han explicado que la semana que viene se firmará ya el cierre de actividad, con el compromiso de que el centro funcione hasta el 30 de junio.

Según explican trabajadores del centro y otras fuentes conocedoras de lo ocurrido, el motivo del cierre se vincula a la baja médica del titular y a que el equipamiento, construido en una época con distintos criterios urbanísticos, no cumple con las normativas requeridas para los centros educativos más actuales.

"Estamos fatal", apuntan los docentes, quienes señalan que el titular del centro les ha dicho que para seguir funcionando se requiere un cambio de titularidad, pero que como el equipamiento no cumple con los criterios urbanísticos y el número de metros necesarios previstos en los criterios de la Generalitat, no se puede dar este relevo. Las maestras lamentan que desde las administraciones supieran de la posibilidad del cierre y no se hayan buscado alternativas, como intentar poner un gestor que permitiera mantener la escuela abierta, al menos, un año más, de modo que las familias tuvieran más margen para buscar otras opciones. Señalan que ellas mismas habían ido contactando con fundaciones durante los últimos años para explorar un posible relevo, dado que la enfermedad del titular se arrastraba desde hace dos años.

Las mismas fuentes del centro explican, y reprochan al Departament, que esta misma semana se han matriculado cuatro nuevos alumnos de una misma familia en distintos cursos, cuando el cierre ya estaba sobre la mesa y cuando ya ha terminado el periodo de preinscripción. "Para I3 tenemos 14 alumnos matriculados ya para el próximo curso, además de otras matriculaciones en otros grupos. La escuela es viable, pero el Departament no quiere que siga avanzando un centro que funciona por una cuestión burocrática", siguen.

Por su parte, fuentes del Departament d'Educació i Formació Professional aseveran que han estado "trabajando estrechamente en las últimas semanas" para ayudar a la titularidad a encontrar opciones que "garantizaran la continuidad de la escuela, extremo que finalmente no ha sido posible". Por ello, comentan, Ayuntamiento y Departament trabajan ahora para acoger y escolarizar al conjunto del alumnado afectado en los centros del Servei d'Educació de Catalunya del municipio. "Inspecció Educativa garantizará la comunicación transparente y fluida con las familias para asesorarlas en este proceso y, si es necesario, se activará el programa BxB [un plan destinado a asesorar a alumnos y centros educativos en situaciones graves de gestión emocional]", afirma el Departament.

Movilizaciones en 2021

No es la primera vez que familias y trabajadoras afrontan el cierre de la escuela. En 2021, de hecho, llegaron a protagonizar distintas protestas para evitar el cierre y que concluyeron con la escuela manteniendo su actividad unos años más. En esa ocasión, la amenaza de cierre vino precedida por la caída de dos conciertos educativos. Fuentes vinculadas al centro no descartan que vuelva a haber movilizaciones a lo largo de los próximos días con el objetivo de encontrar una solución.

Se trata de un centro de una sola línea, por lo que en total cuenta con cerca de 160 niños en sus aulas. Pese a que el número de alumnos es inferior al de otros muchos centros de la ciudad, en el barrio de Sanfeliu tan solo hay otro equipamiento, la escuela pública Pablo Neruda —también de una sola línea—, algo que dificulta que todo el alumnado pueda seguir cursando sus estudios dentro de los márgenes del mismo barrio. Los docentes inciden también en el crecimiento de población previsto en el barrio y en la vecina Esplugues con las nuevas promociones urbanísticas en marcha y previstas y remarcan la dificultad para poder asumir toda la demanda en la zona, teniendo en cuenta también la saturación con la que conviven ya muchos centros hospitalenses.

Desde CCOO temen que esta noticia suponga un nuevo aumento de presión en las clases de otros centros ya sumamente saturados de la ciudad, que, recuerdan, se encuentra sumergida en una situación de "emergencia educativa" y advierten del hartazgo de buena parte del profesorado, sobre todo, de la zona norte. Fuentes municipales dicen estar también preocupadas por el cierre y la necesidad de recolocar a alumnos en una zona con una alta densidad de alumnos en las aulas. Estas mismas fuentes explican que este viernes por la tarde está prevista una reunión con las familias y que en total, en L'Hospitalet, se tendrá que recolocar a 105 niños que viven en la ciudad, dado que alrededor de una veintena viven en municipios colindantes y el resto son los alumnos de sexto curso, que ya terminan la etapa primaria y marchaban igualmente al instituto.

Emergencia educativa

Mònica Bori, delegada de educación de CCOO en L’Hospitalet, destacó hace unas semanas la existencia de 30 grupos 'bolets' entre primaria y secundaria —aquellos grupos extraordinarios que se abren en un centro ante la imposibilidad de ubicar a todos los alumnos de un curso en distintas escuelas—, una cifra que se ha más que doblado en los últimos cuatro años —cuando había 14—. Esto supone un total de 805 alumnos: 625 de primaria y 180 en la ESO.

A esas cifras hay que añadir otros 590 alumnos que estudian en clases por encima de la ratio ordinario. Es decir, en total, el sindicato cifra en 1.395 los alumnos por encima de la matrícula ordinaria en la ciudad. "Estamos como sardinas en lata", dijo entonces Bori.

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