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Un establecimiento controvertido

La polémica discoteca Draco de Gràcia aparece rebautizada como Salma

Junts y el distrito se reúnen con los vecinos, que esperan que llegue el desahucio del local, paralizado hace 14 meses tras ser instado por la propiedad, Núñez i Navarro

Un machete y una pistola: la enésima pelea multitudinaria frente a Draco, la discoteca que martiriza a vecinos de Gràcia

El gobierno Collboni expresa su “enorme preocupación” por las bandas juveniles tras la pelea con armas en la discoteca Draco

La polémica discoteca Draco, en Gràcia, cambia de nombre a Salma.

La polémica discoteca Draco, en Gràcia, cambia de nombre a Salma. / El Periódico

Toni Sust

Toni Sust

Barcelona
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La discoteca Draco, situada en Alegre de Dalt, 55, antes denominada Canela y antes sede de la histórica sala KGB, ha deparado este jueves una nueva sorpresa a los vecinos, que llevan años quejándose por incidentes vinculados con la sala, en general ruido y peleas en la calle, algunas de gran violencia, como la vivida la madrugada del 16 de marzo, cuando se vio a dos hombres portando un machete de grandes dimensiones y una pistola.

Este jueves, un grupo de operarios ha retirado el cartel de la discoteca, donde se leía el nombre Draco, y la han sustituido por una con la nueva denominación: Salma. Fuentes de los gestores de la discoteca consultadas por este diario han explicado que el nuevo nombre ha sido elegido como signo de una nueva etapa en la que el establecimiento va a centrarse en “una programación basada en la cultura y el baile”, que, según estas fuentes, convivirá con su función de discoteca. Testigos del cambio de cartel explican que se han presentado en el local presuntos nuevos responsables de su gestión, pero las fuentes antes citadas subrayan que se trata de empleados contratados para estas presuntas funciones de tipo cultural.

Un machete y una pistola en una pelea multitudinaria frente a la discoteca Draco (antiguo KGB)

EPC

Al parecer, algunos de los responsables de estos nuevos cursos de baile se sienten más cómodos con el nuevo nombre, o más bien incómodos con el anterior. Es algo comprensible, porque la marca Draco no es nada apreciada por los residentes en esta parte de Gràcia.

Desahucio pendiente

Los vecinos se han preguntado qué puede significar el cambio de nombre, y algunos ven detrás del movimiento alguna posible artimaña para seguir retrasando el cierre de la discoteca. El local es propiedad de la inmobiliaria Núñez i Navarro, que aunque suele optar por no hacer declaraciones al respecto ha dejado claro hace años que quiere fuera el negocio actual.

Tras años sin cobrar las mensualidades, la inmobiliaria parecía cerca de conseguir ese adiós el año pasado. El contrato de alquiler finalizó el 31 de diciembre de 2024 y el juez instó el desahucio del local para el 19 de febrero de 2025. Pero la empresa que gestiona la discoteca logró que el desalojo fuera aplazado por decisión judicial. Desde entonces ha pasado un año y dos meses, y el local sigue abriendo.

El titular de la licencia

Los vecinos han celebrado reuniones en las últimas horas con representantes políticos e institucionales. El jueves se vieron con el presidente del grupo municipal de Junts en Barcelona, Jordi Martí Galbis, la concejala Victòria Alsina, y el equipo del partido en Gràcia. Junts escuchó sus demandas y ya llevó el tema a la comisión de Presidencia de este miércoles, cuando el gobierno municipal mostró su preocupación por el caso de la discoteca Draco.

La discoteca Salma, con el nuevo nombre colocado este mismo jueves.

La discoteca Salma, con el nuevo nombre colocado este mismo jueves. / El Periódico

Junts ha preparado otra iniciativa para que se debata en el distrito de Gràcia en la que hace la pregunta que más importante es para los vecinos: si la persona o entidad que gestiona el local es también la titular de la actividad vigente. Porque sospechan que la actividad no es gestionada por Setraspa, empresa de la familia Llobet, que dirigía KGB y que sigue siendo la titular de la licencia.

Tras reunirse con Junts, los vecinos se han visto este viernes con responsables del distrito de Gràcia, que les han advertido que no tienen más capacidad de maniobra que los propios residentes en la calle para forzar el cierre del local. Un mensaje que ha causado frustración entre los que a menudo pierden el sueño por los altercados que se dan junto a la discoteca Salma, antes Draco, antes Canela, antes KGB.

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