Transformación estratégica
Llega Rosalía y se va el Circo del Sol: el Distrito Cultural de L’Hospitalet empieza una nueva etapa
El aterrizaje de la artista universal coincide con el fin de la concesión a la compañía circense, presente en la gran ciudad la última década
El Ayuntamiento aspira a que grandes artistas como la de Sant Esteve de Sesrovires ayuden a proyectar la apuesta local por la cultura
CONTEXTO | Rosalía abrirá su estudio de grabación cerca de la Fira Gran Via de L'Hospitalet

Rosalía durante el primer concierto de la gira 'Lux' en Lyon / GARETH CATTERMOLE / ACN

Hace justo una década que la entonces alcaldesa de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelonès), Núria Marín, viajó a Brooklyn a presentar el Distrito Cultural que en los últimos años se había ido cocinando en la segunda ciudad de Catalunya. Diez años después, ese ámbito cultural que en un origen se limitaba al polígono del Mig se ha expandido por la ciudad y ya cuenta con más de 500 agentes culturales, que se suman a los más de 30 equipamientos de la ciudad. El último gran nombre en aterrizar es el de Rosalía, cuya llegada da pie a la transformación del Distrito para empezar una nueva etapa.
La artista de proyección mundial ha decidido instalar cerca del recinto de la Fira Fran Via de L'Hospitalet su estudio de grabación musical y las oficinas de Racinetas Productions SL, empresa que tiene como objeto social la organización, promoción y producción de todo tipo de eventos, espectáculos, conciertos y actividades culturales. Esta empresa tiene como socio único a Motomami SL, la empresa familiar creada en 2019 con la que la exitosa artista catalana, su madre y su hermana se encargan de los aspectos burocráticos y administrativos de su carrera musical.
"Para nosotros es siempre un orgullo y una satisfacción ver que hay artistas que siguen apostando por llegar a L’Hospitalet, sean pequeños artistas o entidades que comienzan, o sean grandes nombres como Rosalía", explican fuentes del Ayuntamiento de L'Hospitalet a EL PERIÓDICO. Poniendo el foco en la proximidad, el consistorio apunta que, cuando alguien decide instalarse en la localidad, la mirada "siempre es la misma": "Hacer lo posible para que los artistas se sientan integrados en el territorio y que, ojalá, puedan implicarse y participar de algún proyecto comunitario". "Creemos que sería una gran aportación y en el ámbito de la proyección nos permitiría explicar la apuesta que se hizo por la cultura como motor de desarrollo local", añaden desde el consistorio.

Rosalía, durante un concierto de la gira de su tercer disco, 'Motomami', en el Palau Sant Jordi, el 23 de julio de 2022. / FERRAN SENDRA
El aterrizaje de la artista de Sant Esteve Sesrovires coincide con la marcha de otro de los nombres más internacionales instalados en L’Hospitalet: el Circo del Sol, cuya presencia siempre ha sido cuestionada por algunos partidos de la oposición local. Durante la última década, la compañía circense ha mantenido el municipio como su sede y llevado a cabo sus espectáculos cada dos años. Aunque en un inicio se contempló la posibilidad de que el Circo del Sol mantuviera la sede en L’Hospitalet hasta 2030, recientemente el Ayuntamiento ha decidido poner fin a su relación contractual con la compañía.
“Una vez finalice su actuación este año, el Cirque du Solei no volverá a la ciudad”, anunció en un Pleno municipal reciente el alcalde de L’Hospitalet, David Quirós. Fuentes municipales consultadas señalan que no pueden mantener ese espacio hipotecado —y que queda sin uso cuando no hay actividad de la compañía—. Según el concejal de gobierno José Antonio Alcaide, el objetivo es el de “recuperar el espacio y para el desarrollo de los equipamientos que la ciudad necesita”. Por ahora no se ha adelantado ningún futuro uso de los terrenos.
Comunidad, arraigo y burocracia
Más allá de estos grandes nombres, el Distrito Cultural lo han construido decenas de artistas, gestores y compañías de distintas ramas de la cultura que, un origen, aterrizaron en L’Hospitalet tras ser expulsadas de Barcelona por los altos precios de los alquileres de la capital. En la ciudad vecina, con un fuerte tejido industrial en desuso y que adaptaron a sus necesidades, así como unos precios de alquiler más bajos encontraron un refugio en el que establecerse y desarrollar sus proyectos. Carles Gabarró, el escultor Miquel Aparici, galerías como Ana Mas Projects o etHall, y el dúo artístico argentino-japonés que conforman Lolo & Sosaku son solo algunos de los nombres reconocidos a nivel nacional e internacional que trabajan en la ciudad.
Fuentes municipales sostienen que uno de los mayores “éxitos” del proyecto es “haber logrado conectar todos estos agentes que han llegado en los últimos años con el territorio y la comunidad”. Primero, organizando actos para que distintos artistas se conocieran entre ellos o poniendo a disposición los espacios expositivos de la ciudad y, después, buscando que algunos proyectos se vincularan al tejido local y colaboraran con, por ejemplo, las escuelas.
David Lafuente, cofundador y director de la mítica Sala Salamandra de L’Hospitalet, remarca su apuesta desde el minuto uno por el desarrollo de un Distrito Cultural en la ciudad: “Pienso que es un proyecto que tiene 'volada'. Barcelona no puede crecer más y L’Hospitalet mantiene un sentido geostratégico. En su parte norte Barcelona ya cuenta con espacios en el Poblenou, tiene sentido que en la parte sur, al lado del aeropuerto, también exista un distrito cultural”. Con todo, Lafuente remarca que, para seguir creciendo y consolidarse, el Distrito Cultural todavía tiene camino por recorrer. “Ha faltado un plan global que implicase a todas las áreas del ayuntamiento e incluso a otras administraciones”, señala Lafuente, quien destaca que se encuentran con buena disposición con alcaldía y cultura, pero que con otras áreas la relación es más compleja. “La burocracia nos mata, el sistema funciona muy lento”, apunta.
Pone de ejemplo el responsable de la Salamandra el caso del Village Underground, un espacio de creación cultural, de performances varias y punto de reunión de artistas que hace ocho años anunció su intención de establecer su tercera sede europea en L’Hospitalet. Entonces, Marín dijo que el proyecto llegaría en 2019, pero no lo ha hecho hasta justo este 2026. Fuentes municipales reconocen que una de las principales dificultades con las que ha convivido el proyecto ha sido la de ir superando los escollos para acoger las distintas iniciativas que buscan instalarse y que puedan funcionar dentro de la normativa y con todos los permisos. Retos que, aseveran, buscan superar con la colaboración de otras áreas.
El auge de los alquileres
Elisabet Parés, gestora cultural y una de las principales impulsoras de la conexión entre distintos agentes de la ciudad, señala que ahora uno de los mayores retos que afronta el Distrito Cultural de L’Hospitalet es asegurar un equilibrio y que los primeros proyectos que llegaron no se vean obligados a marchar por los altos precios de los alquileres, un escollo que sabe que es común en todas las ciudades. Ella misma vio hace dos años como le doblaron el alquiler. “Antes podías encontrar espacios por 600 euros que ahora cuestan 1.200”, señala.
“L’Hospitalet es un muy buen interlocutor, la voluntad está ahí, pero a nivel catalán faltan muchas políticas culturales. Se ha instalado una cultura de que somos un sector precario, cuando somos un motor económico y de la identidad catalana”, defiende Parés, quien, como, Lafuente, también apuesta por el potencial del Distrito Cultural hospitalense, pero, entre otras cuestiones, apunta que faltan subvenciones y que los proyectos no se choquen con los topes burocráticos para que puedan asentarse y despegar.
Fuentes municipales reconocen que el concepto de gentrificación ha “sobrevolado” el proyecto desde sus inicios y reconocen que también les supone una preocupación, aunque sean movimientos que muchas veces escapan de las competencias locales. Dicen que, por ello, buscan trabajar el arraigo de los agentes culturales y el desarrollo de una comunidad artística. “Esperamos que los agentes que han llegado estos años puedan quedarse y se priorice lo que aporta estar en un ámbito favorable y una zona bien posicionada como L’Hospitalet y que aspira a cambios que deben ser propicios para el desarrollo de estos proyectos en mejores condiciones”, añaden. En esta línea, desvinculan la llegada de grandes artistas a un posible efecto gentrificador y sostienen la llegada de nombres como el de Rosalía demuestran que L'Hospitalet es un "espacio óptimo" para acoger propuestas culturales, ya sean grandes o pequeñas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Barcelona instala fuentes de agua potable para que puedan hidratarse los inmigrantes que hacen horas de colas en las OAC
- Nueve menores detenidos por ir a 'cazar' jóvenes a Sarrià para robarles
- Las ZBE se extienden a cuatro ciudades del área de Barcelona con nuevas moratorias de sanciones para residentes
- La víctima del crimen de Esplugues, una mujer 'risueña' que llegó hace un año de China y era socia de un restaurante en Barcelona
- Un juez condena a los operadores de bus en el Baix Llobregat a indemnizar a 44 trabajadores por vulnerar su derecho a huelga
- Barcelona acordará cambios con los vecinos en el Turó de la Rovira tras resurgir el malestar por la masificación turística
- Sin servicio cuatro paradas de la L2 del metro de Barcelona a causa de una incidencia
- La visita del Papa a Barcelona arrancará con un gran encuentro en Montjuïc organizado por The Project