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Metro

Territori prevé para 2032 la prolongación de la L4 del metro entre La Pau y La Sagrera

La Generalitat se marca este objetivo para la inauguración del nuevo tramo de la línea amarilla, en sintonía con el estreno de la estación de AVE, mientras los vecinos temen posibles retrasos

El entorno de la Sagrera ya tiene 633 pisos en construcción y 9.203 más en perspectiva

El sector hotelero reclama un calendario claro sobre la estación de la Sagrera para iniciar las obras

Un vecino contempla las obras de la futura estación de la Sagrera

Un vecino contempla las obras de la futura estación de la Sagrera / MANU MITRU

Gisela Macedo

Gisela Macedo

Barcelona
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El Govern prevé que la prolongación de la línea 4 del Metro de Barcelona, que conectará la estación de La Pau con el futuro gran intercambiador de La Sagrera, entre en servicio en 2032, según han informado fuentes del Departament de Territori a este diario. Sin embargo, la fecha todavía no es segura y dependerá de que haya presupuesto y de la prioridad que se le dé al proyecto; una incertidumbre que preocupa a los vecinos, quienes temen retrasos tras la mala experiencia con los plazos de la gran estación.

El proyecto de alargamiento de la línea amarilla, muy demandado por el vecindario, ya debería estar finalizado. La redacción se adjudicó en noviembre de 2024 por dos millones de euros, con un plazo de 15 meses, que ya ha vencido. Desde Territori explican a EL PERIÓDICO que el retraso se debe a que han tenido que actualizar los estudios técnicos para minimizar las afectaciones en superficie antes de continuar la tramitación del proyecto, cuya ejecución, añaden, "dependerá de la disponibilidad presupuestaria".

Una vez completada esta actualización, el Govern retomará el proyecto, con el objetivo de que la prolongación de la L4 esté en funcionamiento en 2032. Sin embargo, este plazo de seis años exige que se asignen a la obra los recursos económicos necesarios mediante acuerdos presupuestarios en el Parlament.

Esta condición ha generado inquietud en la Asociación de Vecinos de la Verneda Alta, que asegura que técnicos municipales les habrían reconocido que la obra "no es prioritaria", dado que primero se ejecutarán las actuaciones del AVE y Rodalies en la macroestación de La Sagrera. "No lo entendemos y nos extraña mucho, porque es una obra relativamente pequeña: casi todo el túnel ya está hecho", afirma Rubén Parada, presidente de la asociación vecinal.

98 millones de euros

En efecto, gran parte de la infraestructura ya está avanzada. La mayor parte del túnel entre La Pau y La Sagrera ya está construido y lo utilizan las líneas L9 y L10 nord, mientras que dos de las nuevas estaciones que alargarán la L4 (Sagrera-TAV y La Sagrera), ya tienen completada el 100% de su obra civil.

Con todo, la inversión estimada para la ampliación de la línea asciende a 98 millones de euros. Entre los trabajos que aún faltan por hacer está la excavación de un túnel de unos 320 metros a cielo abierto, la construcción de la nueva estación de Santander para abastecer el futuro barrio del Sector Prim y actuaciones en los tramos de túnel que ya están hechos.

Mapa de la ampliación de la L4 del metro de Barcelona entre La Pau y Sagrera
Mapa con las tres futuras paradas por las que pasará la L4

La prolongación de la L4 sumará tres nuevas estaciones que ampliarán el recorrido desde La Pau: Santander, donde están previstos en 2027 los derribos de varias naves industriales para construir viviendas; Sagrera-TAV, integrada en la nueva macroestación; y La Sagrera, junto a la avenida Meridiana. Su entrada en servicio permitirá reducir los tiempos de viaje y mejorar la conexión con las líneas L1, L5 y L9, así como con Rodalies y la Alta Velocidad. Así, se estima que la ampliación capte unos 43.700 viajes diarios.

Metro L4 de Barcelona, el 13 de noviembre de 2024

La estación de Verdaguer, que forma parte de la L4 de Barcelona. / Victòria Rovira / Archivo

Acostumbrados a las demoras

"Toda la nueva estación de La Sagrera será un perjuicio muy importante para nuestro barrio. Sufriremos una gentrificación brutal, que ya estamos notando. Además, llegarán 12.000 vecinos nuevos antes de que haya servicios suficientes para todos. Como mínimo, que terminen esta obra", manifiesta Parada. Afirma que los centros de salud y otros equipamientos ya están notando cierto colapso, y teme que esta saturación se traslade también al transporte público, aunque, bromea, "los vecinos de La Sagrera ya estamos familiarizados con las demoras".

Si se cumple la previsión de 2032, la L4 coincidiría con la finalización de la macroestación, que no tiene fecha oficial de inauguración pero a la que le quedan unos "seis años de obras" según los responsables de la ejecución. Proyectada desde 2010 y considerada la obra ferroviaria más ambiciosa de Adif en Barcelona, se convertirá en un gran intercambiador intermodal, similar a Atocha en Madrid, y se prevé que supere los 100 millones de viajeros anuales, descongestionando la estación de Sants. A su alrededor, además, está prevista la construcción de bloques de pisos, hoteles y otros equipamientos que cambiarán drásticamente la fisonomía de esta zona de la capital catalana.

De cumplirse los plazos, la estación habrá estado 22 años en construcción y el proyecto habrá tardado en completarse más de tres décadas desde su concepción, cuando Jordi Pujol era president de la Generalitat y Francisco Álvarez-Cascos ocupaba el Ministerio de Fomento.

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