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Crisis de la vivienda

El fondo propietario del bloque Sant Agustí accede a aplazar el desahucio de Txema para negociar una solución

La propiedad ha pedido al juez que paralice durante tres meses el desalojo tras la intervención del Síndic de Greuges

Primer intento | Aplazado el desahucio de un vecino del bloque Sant Agustí en Gràcia tras la movilización vecinal

Contexto | El Síndic interviene para frenar el desahucio del bloque Sant Agustí, comprado por un fondo de inversión

Txema, vecino del bloque Sant Agustí, minutos antes de su primer intento de desalojo

Txema, vecino del bloque Sant Agustí, minutos antes de su primer intento de desalojo / Lorena Sopêna/ EUROPA PRESS

Gisela Macedo

Gisela Macedo

Barcelona
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El fondo de inversión propietario del bloque Sant Agustí, New Amsterdam Developers (NAD), ha accedido a pedir al juez que aplace el desahucio de Txema, vecino del edificio, durante tres meses, mientras negocia una solución con el Síndic de Greuges de Barcelona, ha informado la Sindicatura este viernes en un comunicado.

Tras un primer intento fallido el pasado 25 de marzo, el segundo intento de desalojo de Txema estaba previsto para el próximo miércoles 15 de abril. Ahora que la propiedad ha registrado esta petición de aplazamiento en el juzgado, el Síndic aprovechará este tiempo para mediar entre las partes y alcanzar una solución extrajudicial que evite que el hombre, vecino de la finca desde hace más de una década, tenga que abandonar la vivienda.

El Sindicat de Llogateres de Catalunya fue una de las organizaciones que se movilizaron para impedir el desahucio que iba a acometerse a finales del mes pasado en el edificio del barrio de Gràcia. Su portavoz, Enric Aragonès, ha pedido a la propiedad del bloque que "se siente y negocie para encontrar una solución" que evite la expulsión de Txema.

Contra la especulación inmobiliaria

El bloque Sant Agustí (c/ Sant Agustí, 14) fue comprado en 2023 por el fondo neerlandés New Amsterdam Developers. Desde entonces, los inquilinos denuncian que la nueva propiedad no está renovando los contratos de alquiler y que su intención sería reformar el inmueble para dividir las viviendas en unidades más pequeñas y destinarlas a ‘colivings’, un modelo de alquiler por habitaciones dirigido principalmente a público extranjero y con precios más elevados.

El primer intento de desahucio generó una fuerte respuesta vecinal. Decenas de personas, convocadas por el Sindicat de Llogateres, se concentraron frente al edificio desde la noche anterior para intentar frenar el lanzamiento de Txema, y clo consiguieron. En este contexto, la Sindicatura de Greuges se ofreció a llevar la mediación entre las partes, como ya hizo con resultado positivo en la Casa Orsola o en las fincas municipales de Vallcarca.

El caso de Sant Agustí provocó también varias reacciones políticas. El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, manifestó su rechazo contra la especulación inmobiliaria y aseveró que “en ninguna ciudad de Catalunya permitiremos actuaciones abusivas contra el derecho de los vecinos a vivir en su barrio”.

Inspecciones y sanciones

"Queremos que ningún vecino de este ni de otros bloques tenga que irse de su casa, que todos tengan contratos de alquiler", ha expresado el portavoz del Sindicat de Llogateres. Aragonès ha lanzado también un mensaje a las administraciones, lamentando que las inspecciones y procesos sancionadores no han evitado esta situación. "Hemos sido nosotros, y no ellos, quienes hemos evitado los desalojos y hemos forzado esta negociación", ha opinado Aragonès, quien también lamenta que se sigan comprando bloques de pisos con el objetivo de especular. Además, el portavoz del Sindicat cree que "deberían prohibir que los fondos de inversión compren edificios enteros con una finalidad especulativa".

Por su parte, Txema ha celebrado el aplazamiento del desahucio y lo ha considerado "una victoria colectiva". "Quiero agradecer a todas las entidades y personas que vinieron en el primer intento de desalojo, sin ellos no hubiera sido posible", ha manifestado el inquilino.

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