Comercio solidario
El mercado de Sant Antoni de Barcelona incorpora por primera vez un puesto de ordenadores y móviles reciclados
Reparadís es un proyecto de la entidad social Andròmines, que devuelve a la vida residuos tecnológicos y apuesta por la inserción laboral
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El establecimiento de Andròmines recién abierto en el mercado de Sant Antoni. / Andròmines

El viejo teléfono móvil o el ordenador que se estropea o se queda algo desfasado aún puede resultar útil para alguien con menos recursos o exigencia tecnológica una vez revisados y acondicionados. Lo saben bien en la entidad social Andròmines, que acaba de abrir Reparadís, un punto de venta en pleno mercado de Sant Antoni en Barcelona para dar salida precios muy asequibles a una parte del material que sus trabajadores recuperan y que no ha sido distribuido entre personas con pocos recursos que los necesitan. El comercio, que ocupa los puestos 163, 164 y 165 de los Encants, la parte no alimentaria del recinto, no solo es un ejemplo de economía circular, sino que se basa en la inserción laboral de personas con difícil acceso a un trabajo.
Aunque lo suyo es reparar cualquier residuo electrónico con posibilidad de tener una segunda vida, en el establecimiento recién abierto y que próximamente irá incorporando más mercancía, también hay piezas con historia pero aún posible vida útil, como antiguas radios y teléfonos, o máquinas de escribir para nostálgicos. El proyecto de Andròmines, con la consigna 'creando oportunidades', suma ya 32 años de historia y una ingente tarea de recuperación de material que habría podido acabar en la basura.

Imagen el puesto Reparadís abierto anteriormente en el mercado de Sant Andreu. / Andròmines
Su misión ha cobrado nuevo impulso con el apoyo de la Agència Catalana de Residus y el Ayuntamiento de Barcelona. La entidad recibe material donado por particulares y empresas que ya no lo utilizan o necesitan, y también a través de los Punts Verds de reciclaje. Aunque una parte es irrecuperable, tras ser seleccionados por sus técnicos muchos artículos tendrán nuevos dueños, porque "aún funcionan o se pueden reparar", explica a este diario Núria Sau, su directora de Proyectos.
20 kilos de material desechados al año por persona
Aporta cifras de Naciones Unidas sobre el vertiginoso ritmo de generación de residuos electrónicos: unos 62 millones de toneladas anuales en todo el mundo. Aterrizando los datos a Catalunya, se estima que cada persona genera unos 20 kilos, que en muchos casos no están condenados a ser destruidos, sino que pueden ser resucitados. Cómo un móvil, que vacían de datos, reparan y muchas veces dejan niquelados.
¿Por qué en un mercado municipal? La entidad ha hecho una inversión para tener presencia en el popular recinto de Sant Antoni (lunes, miércoles, viernes y sábados, de 10.00 a 14.00 horas y de 15.00 a 20.00h), por considerarlo un espacio histórico, referente del comercio de proximidad, desde donde promover la economía social y circular, así como la sostenibilidad. "Es una apuesta por el barrio y un modelo de consumo más consciente", agrega en referencia al puesto de venta de segunda mano, con acceso desde la confluencia de Urgell y Tamarit. Ya contaban con otro Reparadís con muy buena acogida en el mercado de Sant Andreu.

Puesta a punto de un aparato en el taller de Andròmines. / ACO
"La reutilización puede ser una herramienta real de transformación social y ambiental", claman desde Andròmines, con una decena de personas en jornadas parcial o completa según las posiciones. Algunos trabajadores son estructurales, y otros están temporalmente, tras recibir una formación que los habilita y un rodaje que les sirve de pista de despegue laboral. Pueden estar con ellos un máximo de tres años, pasando por distintas posiciones que les permiten desplegar diversas competencias, sea en la reparación del material en su nave del barrio del Bon Pastor, (tras la formación), la recogida en furgonetas, en puestos de cara al público o incluso en administración, relata Sau.
Entre sus perfiles figuran muchos jóvenes procedentes de centros tutelados, mujeres que han sido víctimas de la violencia machista o parados de larga duración, que llegan a través de los Servicios Sociales. Aquí encuentran una oportunidad y un oficio.
Pero el asunto va más allá, porque la entidad también busca ayudar a la ciudadanía general, con talleres y charlas de divulgación sobre la reparación o mantenimiento de los aparatos tecnológicos, y en el caso de Sant Antoni con sesiones gratuitas, individualizadas, el tercer viernes de cada mes.
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