Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Patrimonio catalogado desde 2016

Barcelona mantiene abiertos 191 de sus 209 comercios emblemáticos, con reorientaciones polémicas

El ayuntamiento da los primeros pasos para ampliar el catálogo de protección con establecimientos singulares

Barcelona renovará el catálogo para proteger establecimientos históricos y singulares

Ruta deslumbrante por los comercios emblemáticos de Catalunya

El restaurante Pla de la Garsa, en la calle de Assaonadors, en Ciutat Vella, cerrado, pero donde van a hacer obras para su reapertura.

El restaurante Pla de la Garsa, en la calle de Assaonadors, en Ciutat Vella, cerrado, pero donde van a hacer obras para su reapertura. / Ferran Nadeu / EPC

Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Diez años después de que Barcelona crease su catálogo de comercios emblemáticos, seleccionando tras un largo y controvertido proceso un total de 209 establecimientos, la ciudad mantiene 191 abiertos y un total de 18 cerrados. El balance es más positivo que en el último diagnóstico elaborado por el ayuntamiento hace cinco años, cuando las clausuras ascendían a 29. Pero tampoco es motivo de euforia, teniendo en cuenta que es frecuente que las reaperturas mantengan a duras penas los elementos protegidos, pero den nuevos usos a los espacios, muy alejados de la función que los hizo históricos en la ciudad. La esperanza está puesta en la futura ampliación del catálogo que permitirá proteger la identidad local más allá del patrimonio material, amparándose en la nueva ley catalana de Comerç de finales de 2025.

Los actuales cierres se concentran sobre todo en el distrito de Ciutat Vella (que también alberga la mayoría de catalogados), donde mantienen la persiana bajada Casa Oliveras, Coses de Casa, Fleca Artesana, El Indio, El Ingenio, La Granja, Forn La Valenciana, Papabubble, La Lionesa, Bar Ultramarinos y el restaurante Pla de la Garsa. En el Eixample, los locales de Forn Cosialls y Viajes Nautalia; en Gràcia, Vinos Vicente Casas, y Amadeo Carbonell. En Sarrià-Sant Gervasi, Electricitat Yrurzun; en Sant Andreu, Fleca Girabal; y en Sant Martí, Poblet La Africana.

Los cierres suelen estar motivados por la presión de los precios de los alquileres, sobre todo en zonas turísticas, y por la falta de relevo generacional, así como de ventas. Se da la paradoja de que la afluencia de turismo presiona y hasta dispara la cotización de los arrendamientos, pero por otro lado permite la supervivencia de algunas actividades, cuyos productos no tendrían suficiente clientela local.

Nueva licitación

Desde el área de Comercio del consistorio, destacan que "con objeto de impulsar la protección y continuidad de los establecimientos emblemáticos y singulares de la Barcelona, la quinta tenencia de alcaldía ya ha establecido un plan de trabajo entre Comercio y Urbanismo", del que mantendrá informados a los grupos municipales para coordinar las acciones. La misma fuente añade que el año pasado ya se dieron los nuevos pasos para ampliar las medidas. Con la nueva ley catalana, los servicios jurídicos del consistorio trabajan para poder hacer una "nueva licitación para adaptar el catálogo municipal de comercios emblemáticos teniendo en cuenta la nueva legislación ahora vigente". Además de la protección del valor inmaterial, se ha abierto la puerta a más medidas para fomentar la continuidad de los negocios y su relevo.

Barcelona 01/04/2026 Tema sobre evolución datos comercio emblemático en Barcelona. fotos de Antigua farmacia La Estrella, en obras en Ferran, 7 Fotografía de Ferran Nadeu

Obras en la antigua farmacia de La Estrella, en la calle de Ferran, en obras para albergar una tienda de bisutería. / Ferran Nadeu / EPC

De momento, a finales de marzo el recuento municipal al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO ascendía a 191 comercios del catálogo en activo. Entre los casos de relevos o reaperturas del último trimestre de 2025, de los que ha ido informando este diario, se cuentan la antigua Cansaladeria Puig (ahora Xarcuteries Bosch) en Sant Andreu; la Granja Vendrell, la librería Sant Jordi, el restaurante Can Lluís y el antiguo El Gran Café, que ahora es un pub irlandés. Es decir, que volver a abrir no siempre implica preservar la actividad original. La ley europea de libre comercio choca en ocasiones con la realidad del mercado.

El saldo actualizado incluye una reciente baja, la tienda de ropa de trabajo Poblet La Africana, de 1917, en el Poblenou. También varios traspasos recientes manteniendo la actividad, como la Farmacia Bolòs; la Casa de les Sabatilles que ahora es Iwear Dolls, y la mercería la Selecta, convertida en Ecoalf Pop Store. Se avista también una nueva resurrección del que fue el restaurante Pla de la Garsa en Ciutat Vella, ya que consta la presentación de una licencia de obras.

El Catálogo de Protección del Patrimonio Arquitectónico, Histórico-Artístico y Paisajístico de Establecimientos Emblemáticos de Barcelona quiso proteger en 2016 a tiendas históricas blindando sus elementos arquitectónicos y ornamentales más destacados. Con el tiempo, ello ha conllevado a algunas perversiones de la norma. Por ejemplo, cuando la centenaria farmacia La Estrella de la calle Ferran se cerró hace unos años para convertirse poco después en una tienda cannábica, manteniendo a duras penas su rotulación y parte del mobiliario, y con un uso que desvirtuó cualquier memoria histórica. Tras un nuevo cierre, el local vuelve a estar en obras desde hace semanas para acoger un negocio de bisutería, aunque con una rehabilitación más cuidadosa.

"El catálogo se enfocó en el continente, pero no en el carácter histórico", apunta a este diario el concejal de ERC Jordi Coronas. Abanderó una propuesta de actualizar el catálogo local añadiendo locales con fuerte arraigo en la ciudad, aprobada el pasado verano por el ayuntamiento. Ponía como ejemplos la panadería Elías del barrio del Camp de l'Arpa o el restaurante El Roure de Gràcia, entre otros.

Mantener actividades ligadas a la vida del barrio

El edil señala a este diario que la vía idónea sería un catálogo específico de comercios singulares, para preservar la actividad, la memoria colectiva y los relevos generacionales, aunque no tengan vitrinas modernistas u otros elementos patrimoniales destacados. Ya que su valor es su especificidad y lo ligados que están a la vida de los barrios. Recuerda también que hay casos de históricos, como la Bodegueta de Cal Pep en Sants, donde "sus condiciones actuales no permiten mantener la actividad" (en base a la normativa), que precisarían protección jurídica.

Barcelona 25/11/2025 El Restaurante Can Lluis del carrer de la Cera, en el Raval, volverá a abrir renovado por sus nuevos propietarios, Denis Minkin y Olga Minkina Fotografía de Ferran Nadeu

Can Lluís, en la calle de la Cera, reabierto hace unos meses con la misma actividad.renovado por sus nuevos propietarios, Denis Minkin y Olga Minkina Fotografía de Ferran Nadeu / Ferran Nadeu / EPC

El ayuntamiento destaca que el balance es más positivo que en 2021, cuando 29 establecimientos de la lista estaban cerrados, según se destacó en la Medida de gobierno para la preservación y promoción de los establecimientos emblemáticos de Barcelona. Entre las políticas de apoyo y dinamización impulsadas desde entonces figuran las rutas de comercios emblemáticos para dar a conocer dicho patrimonio en el barrio Gòtic, el Eixample y Sant Andreu.

Desde los ejes de barrio, Pròsper Puig, presidente de Barcelona Comerç celebra haber sido informado por el consistorio de que ya se trabaja en la ampliación del catálogo de emblemáticos y singulares. “Cada vez que cierra un comercio emblemático, Barcelona pierde un trozo de su identidad", lamenta. Desde la entidad defienden "avanzar en una política activa de preservación de los establecimientos emblemáticos y singulares, combinando protección, acompañamiento y adaptación normativa a la realidad actual". Asumen que "no se pueden salvar negocios inviables, pero sí que se pueden impulsar medidas para preservar la esencia, la actividad o el valor patrimonial, y ayudar aquellos establecimientos que quieran a continuar adelante con el apoyo de normativas y políticas propositivas y útiles".l

En este sentido, Puig cree que la Capitalidad Europea del Comercio de Proximidad de Barcelona "tiene que servir para reforzar el compromiso institucional con los establecimientos emblemáticos y singulares”.

Tres categorías de protección desde 2016

El catálogo de protección clasifica desde 2016 los establecimientos emblemáticos en tres categorías. La E1 distingue establecimientos de gran interés (destacan patrimonialmente porque han quedado libres de modificaciones sustanciales o de añadidos que les puedan desfigurar). La E2 define a los de interés (poseen elementos o conjuntos patrimoniales de interés singular, pero que "en intervenciones posteriores a su construcción han perdido la coherencia unitaria inicial genuina"). La Categoría E3 es para elementos de interés paisajístico, que "todavía forman o han formado parte de establecimientos que definen un ambiente o paisaje urbano determinado, con valores patrimoniales coherentes".

La clasificación no era la primera, ya que inicialmente el arquitecto Alberto Mejías había elaborado una primera versión con algo menos de 200 locales, que sirvió de germen. Desde entonces ha intervenido en numerosas reaperturas y ha tratado de velar por la preservación de decenas de negocios históricos al ser traspasados. En paralelo, la Associació d'Establiments Emblemàtics creada en 2011 y que preside Josep Maria Roig, ha reivindicado la defensa del patrimonio inmaterial de las tiendas, para salvar su actividad y no solo sus ornamentos.

Suscríbete para seguir leyendo