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Novedades en la calle

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Ariadna Miranda

Ariadna Miranda

Barcelona
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La pacificación del tráfico ha propiciado una transformación significativa tanto del espacio público como del mobiliario urbano en ciudades como Barcelona. Esta evolución responde, en gran medida, a un cambio en la forma de entender la ciudad. “Antes el coche ocupaba el centro, pero en los últimos años la ciudadanía ha colonizado el espacio urbano”, explica Daniel Milà, director general de Escofet, empresa histórica vinculada al diseño barcelonés, a EL PERIÓDICO.

En este nuevo escenario, la calle deja de concebirse como un lugar de paso para convertirse en un espacio de estancia y convivencia. Arnau Miralpeix, director de marketing de Benito Urban, uno de las principales negocios europeos fabricantes de mobiliario urbano, argumenta que políticas como la protección de entornos escolares o los ejes verdes han impulsado una reestructuración y reconfiguración de la vía pública, favoreciendo entornos más habitables, seguros y accesibles para el disfrute colectivo.

Barcelona diversifica el mobiliario en sus calles: bancos, sillas, tumbonas y mucho más

Bancada en los jardines de Ca l'Aranyó del Poblenou, que a la vez sirve de marco para la vegetación / Jordi Otix

Transformación del mobiliario urbano

El mobiliario urbano ha evolucionado en el último lustro para adaptarse a estas nuevas dinámicas. Carlos Fábregas, gerente del Grup Fábregas, que lleva más de tres décadas suministrando mobiliario a Barcelona, destaca que el Covid-19 marcó un punto de inflexión: “Ahora la gente quiere hacer más vida en la calle”. Nicolás Capo, director general de Urbidermis, creadora de elementos urbanos con más de 35 años de experiencia, sostiene que debido a la emergencia habitacional y el encarecimiento de las viviendas, la sociedad demanda poder extender el espacio doméstico y contar con un equipamiento urbano que se asemeje a las comodidades del salón de casa.

Barcelona diversifica el mobiliario en sus calles: bancos, sillas, tumbonas y mucho más

Las sillas altas, al estilo tenista, ofrecen una visión panorámica del parque de Glòries / JORDI COTRINA / EPC

A ello se suma, el auge de la renaturalización de las ciudades. Capo apunta que “las plazas de hormigón, sin una sola sombra ni un árbol, pertenecen a un modelo de urbanismo del pasado". "El urbanismo actual vuelve a incorporar el verde en el núcleo urbano” y “gracias al mobiliario se puede generar una isla verde en medio de un parque”, añade el director general de Escofet. Paralelamente, hay una necesidad creciente de generar refugios climáticos que permitan mitigar el calor extremo, lo que ha impulsado la demanda de zonas con sombra.

Elementos cotidianos integrados en el paisaje urbano

En este contexto, el mobiliario urbano no se concibe como una serie de piezas funcionales sino que forma parte indisociable del diseño y la arquitectura de una reforma urbana. El caso más claro son los bancos: “Antes servían solo para sentarse, hoy es un elemento de integración que sirve para incorporar áreas verdes, generar espacios de juego infantil y crear zonas de interacción social”, asevera Milà a este medio.

Barcelona diversifica el mobiliario en sus calles: bancos, sillas, tumbonas y mucho más

El nuevo mobiliario de Glòries, como tumbonas y sillas altas / JORDI COTRINA / EPC

Por lo que sus posibilidades se han multiplicado: sillas individuales —altas y bajas—, tumbonas, bancadas de hormigón, mesas de pícnic o incluso estructuras modulares que combinan banco y jardineras. Según subrayan los cuatro fabricantes líderes entrevistados por EL PERIÓDICO, lo que hace unos años era impensable –como instalar una mesa en la vía pública– ahora es habitual. “Hoy podemos ver gente haciendo picnics, practicando deporte, leyendo un libro o tumbados escribiendo”, enumera Miralpeix.

Paralelamente, los bancos incorporan cada vez más avances tecnológicos, en consonancia con la filosofía de las ‘smart cities’ y la sostenibilidad. Empresas como Urbidermis ya integran componentes electrónicos y sensores que permiten conocer si un banco está ocupado, en qué franjas horarias se utiliza o si ha sufrido actos vandálicos o daños como el roce de una furgoneta. Por su parte, compañías como Escofet están desarrollando soluciones más sostenibles, como bancos de hormigón fabricado con cemento reciclado, capaces de reducir la huella de carbono entre un 30% y un 70%.

Barcelona diversifica el mobiliario en sus calles: bancos, sillas, tumbonas y mucho más

Banco de hormigón en el nuevo tramo de Gran Via pacificada junto a Glòries / JORDI COTRINA / EPC

En definitiva, destaca Benito Urban, el ciudadano busca espacios que ofrezcan seguridad, salud, ocio y comodidad. Y la ciudad de Barcelona, concluye Urbidermis, aspira a ser la pionera de esta revolución urbana, con la transformación de calles en entornos verdes y habitables.

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