Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Nuevo factor de competitividad

Rui Stoffel, CEO de BUSUP: “La movilidad al trabajo debe ser parte de la estrategia empresarial”

Esta empresa de gestión de transporte corporativo con sede en Barcelona mueve 70.000 empleados diarios en todo el mundo, lo que supone sacar de la carretera 800.000 coches al mes

Solo uno de cada cinco trabajadores cuenta con planes de movilidad laboral en la Región Metropolitana

Rui Stoffel, CEO BUS UP, en sus oficinas de Barcelona.

Rui Stoffel, CEO BUS UP, en sus oficinas de Barcelona. / Pau Gracià

Glòria Ayuso

Glòria Ayuso

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

Rui Stoffel, CEO de BUSUP, una compañía tecnológica con sede en Barcelona, propone a las empresas que "traten la movilidad de sus trabajadores como parte de su estrategia empresarial". Facilitar los trayectos al trabajo allana la contratación de talento, a la vez que acaba siendo un factor directo en la productividad y el bienestar de las personas.

Los problemas de movilidad no son aquí un caso aislado del área de Barcelona, sino que se dan en todo el mundo fruto del actual modelo de desarrollo urbano. Eso sí, según la experiencia de Bus Up, hay lugares donde están teniendo más fácil solución que en otros.

Modernizar el transporte

BUSUP se empezó a gestar en 2016. Sus cuatro fundadores se conocieron en la escuela de negocios IESE, recuerda Stoffel. Entre ellos también estaba Alejandro Canals, CEO de la empresa de autocares y minibuses Avant Grup. “Decía que el transporte era una industria muy casposa. Me convenció para trabajar en Avant Grup y allí surgió la primera versión de BUSUP” como empresa intermediaria entre el cliente y el operador de autobuses.

Empezó dedicándose al transporte para eventos y el escolar, pero ahora está enfocada en lo que le aporta mayor valor: la gestión del transporte de los trabajadores de grandes empresas. "Contratando este servicio lo externalizan, de la misma forma que lo hacen con la logística”, explica Stoffel. “Las personas se enfadan cuando el bus va tarde, o si se dejan el ordenador en el asiento siempre reclaman a Recursos Humanos… En todos estos casos, nosotros nos encargamos de todo”, destaca el CEO.

Empresas compartiendo rutas

La compañía apuesta por ofrecer algo que sin duda irá a más: un modelo colaborativo en el que empresas cercanas compartan rutas, reduciendo los costes. Su propuesta ha tenido buena acogida. Presente en seis países, BUSUP mueve unos 70.000 empleados diarios en todo el mundo, “lo que representa sacar de la carretera 800.000 coches al mes”, explica Stoffel.

En 2025 facturó 46 millones (un 25% más que el año anterior) y este año sigue acelerando su expansión con el objetivo de llegar a los 66 millones, con un nuevo incremento de cerca del 50%.

Retrato del CEO BUSUP en una calle de Barcelona

Rui Stoffel aboga por el transporte colectivo como fórmula para mejorar el bienestar de las personas y la competitividad en las empresas. / Pau Gracià / EPC

Igualdad de oportunidades

“Antes, en una entrevista de trabajo te preguntaban si tenías carnet de conducir. Ahora, para las nuevas generaciones, si no les pones un medio de transporte prefieren trabajar en la ciudad. Pagar un coche y la gasolina ya no les sale a cuenta”, destaca el CEO de BUSUP.

Frente a los problemas diarios que miles de personas tienen para poder llegar al trabajo, facilitar los trayectos implica menos estrés y pérdidas de tiempo. También más puntualidad y posibilidad de mejor conciliación. Otra bondad del transporte corporativo, sigue enumerando el empresario, es que favorece una mayor equidad. La mujer es la que menos acceso tiene al coche, porque si en un hogar hay un solo vehículo, habitualmente se lo lleva el hombre, como han evidenciado los estudios estadísticos. "Facilitándole el transporte, la mujer puede optar también a un mejor puesto de trabajo”, afirma.

En siete países

Sin embargo, y pese a haber nacido en Barcelona, España solo representa un 10% del mercado de BUSUP. La empresa ofrece sus servicios a 140 compañías en siete países, como Portugal, México y EEUU, pero sobre todo en Brasil, mercado que representa el 60% de su facturación. Allí, aclara Stoffel, las empresas están obligadas a facilitar el transporte a sus trabajadores.

En España, considera un avance que la nueva Ley de Movilidad aprobada en diciembre obligue a las de más de 200 trabajadores a elaborar planes de movilidad. Pero en su opinión se ha quedado “muy corta”. El principal problema es que se ha considerado el servicio de transporte como una retribución más al trabajador. “Es como si le subieras el sueldo anual 1.800 euros, lo que significa pagar más IRPF y aumentar las cotizaciones a la Seguridad Social. No puede ser que Hacienda y el Estado recauden por fomentar la movilidad al trabajo”, sentencia. Y compara: en Portugal este servicio no tributa y todas las grandes empresas lo facilitan.

Una forma de compensar el pago a Hacienda será mediante la obtención de Certificados de Ahorro Energético (CAE), que por fin empiezan a desplegarse: con el transporte colectivo, la empresa evita generar emisiones de CO2, algo que está premiado económicamente.

Suscríbete para seguir leyendo