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En Sant Andreu

El mosaico de Gaudí que se esconde en una parroquia de Barcelona

Esta parroquia ha sobrevivido a una epidemia y a un ataque que acabó limitándola a ser un almacén y un comedor popular

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La iglesia de Sant Pacià, que tiene más de 130 años.

La iglesia de Sant Pacià, que tiene más de 130 años.

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Ubicada en pleno corazón de Sant Andreu, Sant Pacià es una parroquia activa, que acoge un esplai, ofrece talleres de teatro, country y góspel, y también recoge alimentos. Pero este emblemático edificio, que puede presumir de tener una de las primeras obras de Gaudí en su interior, no ha tenido una historia fácil, sobreiviviendo a una epidemia de cólera y a un ataque.

Es una de las parroquias más icónicas del barrio. Sant Pacià se creó entre 1876 y 1881 como convento-colegio de monjas construido por Joan Torras Guardiola, arquitecto de Sant Andreu que fue profesor del célebre Antoni Gaudí. "Gaudí realizó el mosaico de la capilla, el altar mayor, una custodia y otros elementos decorativos de la iglesia", explicó Jaume Seda, historiador y vecino del barrio, a El Periódico en 2013.

Una epidemia lo convirtió en un almacén

En su larga historia, este lugar además de ser convento de monjas ha tenido otras funcionalidades: sirvió como almacén para guardar el grano y como comedor popular durante la guerra civil.  El motivo es que después de que una epidemia de cólera afcetara a muchas religiosas, creando una sensación de inseguridad, muchas se trasladaron al convento de Sant Gervasi.

Entonces esta parroquia de Sant Andreu fue vendida a los hermanos Maristas, que ampliaron las instalaciones y crearon una escuela para novicios. Pero las complicaciones no cesaron aquí. El motivo de que este lugar acabara siendo simplemente un almacén es que fue saqueado e incendiado durante la Semana Trágica y los Maristas acabaron abandonándolo, por lo que acabó utilizándose como almacén de grano hasta que en 1923 el obispado de Barcelona lo compró para convertirlo en la parroquia de Sant Pacià.

En julio de 1936, el rector de la iglesia logró evitar mayores destrozos a cambio de convertirla en un comedor popular. Lo fue durante toda la contienda. "Tras la guerra, la parroquia ha sido restaurada varias veces".