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Diálogos AMB 15+15

El incremento de casi 600.000 habitantes hasta 2041 preocupa a la Gran Barcelona: "Tenemos que construir más vivienda"

La creciente presión sobre el mercado habitacional evidencia la necesidad de combinar políticas públicas, construcción y planificación territorial

El realquiler de habitaciones se cronifica en el área de Barcelona: “Cada vez lo tienen más difícil para salir de ahí”

Viviendas de Barcelona

Viviendas de Barcelona / Jordi Otix / EPC

Àlex Rebollo

Àlex Rebollo

Barcelona
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Los últimos estudios apunta a que, en los próximos 15 años, la población de la Gran Barcelona aumentará en unas 580.000 personas, pasando así de los 5,42 millones de residentes de 2025 alcanzar los 6 millones en 2041. De estos, unos 323.000 lo harían en los municipios que integran el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), es decir, Barcelona y su conurbación más inmediata. De cumplirse estos pronósticos, el crecimiento demográfico sería aún mayor que el ocurrido en la última década y media: entre 2011 y 2025, la población metropolitana ha aumentado en 223.000 personas, pasando de 3,23 millones a 3,45 millones. Unos datos que se desprenden de un estudio encargado por el AMB y elaborado por el Centre d'Estudis Demogràfics (CED).

En el actual contexto de crisis de acceso a la vivienda, el aumento poblacional previsto supone así un gran reto añadido, dado que las estimaciones apuntan a que buena parte de las subidas ocurrirán en un territorio metropolitano que ya registra récords de densidad poblacional en Europa. "Es un tema de emergencia", ha dicho respecto a la vivienda el gerente del AMB, Ramon Torra, en un acto organizado por el propio AMB coincidiendo con el 15º aniversario de la administración supramunicipal.

"Las ciudades maduras del área metropolitana tienen muy poca capacidad para desarrollar oferta residencial. No nos engañemos. No damos abasto a cubrir toda la demanda", ha advertido el alcalde de Sant Andreu de la Barca, Marc Giribet, en el marco de una de las mesas redondas llevadas a cabo durante el evento. Giribert ha puesto de ejemplo su propio municipio, en el que ha explicado que tan sólo quedan terrenos disponibles para construir 109 viviendas. "No podemos poner a más gente. Por tanto, desgraciadamente no les podemos decir a los jóvenes de Sant Andreu que se podrán quedar en la ciudad", ha reconocido el edil. El mismo Giribet ha insistido en que él rehúye de densificar los municipios y crecer en vertical e insta a mirar a los municipios de la tercera corona metropolitana, es decir, a esos núcleos de la periferia de la Gran Barcelona con al más de margen para crecer.

Por su parte, el gerente del AMB ha manifestado que, en materia de vivienda, "hay muchas políticas", pero que "la principal es construir". "Más aún en un territorio donde la población crece de forma significativa", ha comentado Torra, quien ha remarcado que ahora se habla de vivienda "más que nunca", pero "hemos construido menos que nunca. Tenemos que hacer más vivienda".

Crecimiento y nuevas construcciones

Si las previsiones más alcistas del estudio encargado por el AMB prevén que la Gran Barcelona sume 580.000 nuevos habitantes de cara a 2041, supone que la región metropolitana ganará algo más de 36.000 personas cada año. Teniendo en cuenta que la media de hogares en la región oscila en torno a las 2,5 personas por vivienda, se creará pues una demanda de unos 14.200 nuevos hogares cada año.

Sin embargo, según los datos del Idescat, aproximadamente, en este mismo área se construyen cada año unas 8.500 nuevas viviendas. En un contexto de ya per se gran dificultad de acceso a la vivienda y falta de oferta —y, sobre todo, de oferta a precios asequibles—, el cruce de los datos indica que, si se mantienen los ritmos de construcción actuales y se cumplen los pronósticos de crecimiento demográfico, cada año habrá un déficit de unas 5.700 nuevas viviendas para acoger a los nuevos hogares que se formarán. Y eso sin contar con posibles recesiones económicas como la que puede derivarse del presente conflicto en Oriente Próximo que eleven los costes de edificación y/o retrasen aún más las nuevas construcciones.

Es decir, si se mantienen las tendencias actuales, la población va a seguir creciendo a un ritmo mucho más rápido que el de la oferta de vivienda nueva. Lo que, más allá del problema de los precios de los pisos y casas, supone un reto mayúsculo a la hora de acoger a los recién llegados. De hecho, algunas zonas urbanas con alta demanda y precios algo más reducidos, como L’Hospitalet, el eje Besòs Badalona-Santa Coloma o algunas zonas de Nou Barris, todas ellas con saldos migratorios positivos, hace ya unos años que lidian con altos niveles de hacinamiento y con multitud de familias que no encuentran una alternativa habitacional más allá de que todo el núcleo familiar comparta una habitación con otros inquilinos.

Una tendencia que estudios recientes advierten que puede ir a más. Sin embargo, son también estas mismas áreas las que registran mayores densidades poblacionales y donde el margen para construir nuevas viviendas es prácticamente inexistente.

El aumento poblacional

Ahora, el estudio del CED señala que el crecimiento natural es negativo desde 2017 en el Área Metropolitana, como resultado del envejecimiento de la población y la baja fecundidad, una tendencia compartida con la Gran Barcelona y el conjunto de Catalunya. Entre 2011 y 2023, los nacimientos en el área metropolitana han disminuido de 32.600 a 23.100 anuales, una reducción de casi 10.000 en poco más de una década.

Esta tendencia se explica, en parte, por factores estructurales como el atraso de la edad de maternidad, las dificultades de emancipación y conciliación o la reducción de la población en edad fértil. En paralelo, la fecundidad se ha situado en mínimos históricos, con 1,03 hijos por mujer en 2024 en Catalunya. Todo ello configura un escenario en el que los nacimientos no son suficientes para garantizar el relevo generacional.

En consecuencia, el crecimiento migratorio se consolida como el elemento clave que explica el aumento poblacional, especialmente intenso en los años 2022 y 2023. "Este fenómeno contribuye al dinamismo demográfico y económico del territorio, pero plantea también retos en términos de integración y cohesión", apunta el AMB en un comunicado. En este sentido, la periodista y analista Milagros Pérez ha aseverado que la "segregación urbana en el área metropolitana es cada vez más grande". "Es el gran reto de los próximos años", ha añadido Pérez, quien ha insistido también que "la habitación como vivienda crece a una velocidad impresionante".

Más retos

A lo largo de la jornada se han tratado multitud de retos que afrontan el área metropolitana y Catalunya, así como el trabajo que se lleva a cabo ahora para planificar y diseñar políticas que den respuestas a las necesidades demográficas de futuro. Oriol Bartomeus, director del Institut de Ciències Polítiques Socials, ha hecho hincapié en que la gentrificación, el proceso por el que cada vez más personas —muchos de ellos jóvenes o residentes de origen migrante— son expulsados desde barrios o localidades más céntricas hacia la periferia es eminentemente "un problema de renta".

"Los jóvenes con dinero no son expulsados, lo son los que no tienen dinero", ha dicho desde el Centre Cultural del Born, uno de los barrios donde precisamente más visibles son los efectos de esta. gentrificación. Bartomeus ha destacado que aunque desde administraciones locales se hagan políticas para favorecer el acceso a la vivienda, los fondos de inversión repercuten de tal modo que, el trabajo que se hace por la mañana, se deshace por la noche. Esta situación, ha añadido, contribuye a generar ese caldo de cultivo pesimista, "de desconexión, de cabreo", que "algunas opciones políticas" usan para vehicular discursos "contra los migrantes", pero no contra los fondos.

Además, distintos ponentes del encuentro han remarcado la necesidad de crear centros económicos fuertes en esa tercera corona metropolitana donde ya se prevé un fuerte aumento poblacional, así como una mejora urgente, o incluso la gratuidad, del transporte público que permita una mayor interconexión entre el lugar que se reside y el que se trabaja. Unas mejoras que precisamente han estado en boca de buena parte de la sociedad catalana a raíz de la grave crisis en la que se encuentra inmersa Rodalies desde hace meses. Este jueves 26 de marzo ha tenido lugar la primera jornada de los Diálogos AMB 15+15, una iniciativa orientada a generar debate y reflexión estratégica sobre los principales retos de futuro del territorio metropolitano.

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