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Hallazgo arqueológico

Unas obras en Sants permiten descubrir tres accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil

Los Mossos han realizado una inspección de seguridad para constatar en qué estado se encuentran

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Unas obras en Sants permiten descubrir tres accesos a refugios antiaéreos de la Guerra Civil

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Germán González

Germán González

Barcelona
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Arqueología en directo. La Unidad de Subsuelo de los Mossos d'Esquadra han realizado este miércoles una primera inspección de seguridad en el interior de refugios antiaéreos localizados en la calle del 26 de gener de 1641, en el distrito de Sants-Montjuïc. Las obras de reurbanización de esta zona han permitido localizar tres accesos que podrían corresponder a los refugios antiaéreos 0657, 0874 y 0421, que ya están documentados.

La inspección policial está coordinada con el Servicio de Arqueología de Barcelona y permite valorar las condiciones internas de los espacios, como la presencia de gases, la estabilidad estructural o la viabilidad de acceso. A diferencia de otras ocasiones, en los que se avisa a la prensa una vez se ha practicado esta operación, los agentes han entrado en el refugio en medio de mucha expectación, tanto mediática como vecinal, ya que hace semanas que las obras descubrieron estos accesos.

En esta primera inspección, los Mossos y responsables de la intervención arqueológica han recorrido 200 metros, ya que el resto no ofrecía garantías de seguridad, y han encontrado espacios destinados a letrinas, accesos de agua corriente e instalaciones eléctricas en el techo. También había muros que podrían haber servido como armarios, botijos enteros y platos en el suelo. Los arquitectos deben recorrer estas galerías y los túneles en los próximos días para establecer si están conectados y si hay riesgo de derrumbe. Se calcula que el refugio pudo construirse en 1938.

Tras constatar que el entorno es seguro, los arqueólogos municipales deberán hacer tareas de documentación antes de seguir con las obras. Esta colaboración entre Mossos y el Servicio de Arqueología se hace siguiendo el protocolo habitual para entrar en espacios confinados y estructuras subterráneas de interés patrimonial.

El 3 de marzo, en el primer día de las obras de reurbanización de esta calle, situada en el límite entre los barrios de Hostafrancs y La Bordeta, se localizaron dos entradas que podrían ser de dos refugios. La tercera se encontró el 11 de marzo. Al estar documentado que por la zona podrían estar estas estructuras del subsuelo, en las obras había una arqueóloga pendiente de los trabajos.

Acceso a uno de los refugios encontrados en la calle 26 de gener de 1641 de Sants

Acceso a uno de los refugios encontrados en la calle 26 de gener de 1641 de Sants / El Periódico

El primer acceso presenta una escalera de 12 peldaños hasta el tapiado, con una longitud de 4,16 m, una anchura de 1,25 m en el interior y 1,63 m en el exterior, y una altura aproximada de 2,35 m en el último peldaño que se reduce a 1,93 m en el punto del tapiado. El segundo acceso, que también consta de 12 peldaños hasta el tapiado, situado a 0,80 m del inicio de la bóveda, con una longitud de unos 3,37 m, una anchura de 1,30 m en el interior y 1,83 m en el exterior, y una altura de 1,92 m en el último peldaño que disminuye hasta 1,76 m en el tapiado.

El tercer acceso dispone de 15 peldaños hasta el tapiado, situado a 1,10 m del inicio de la bóveda, con una longitud de 3,72 m, una anchura de 1,28 m en el interior y 1,71 m en el exterior, y una altura de 2,13 m en el último peldaño que alcanza los 2,24 m en el punto del tapiado.

El orden de los hallazgos responde a la propia evolución de las obras de remodelación de la vía, que comenzaron en el lado de la calle de la Creu Coberta y han ido avanzando en dirección a la calle de Portugalete. Desde el primer momento, el Servicio de Arqueología de Barcelona ha hecho el seguimiento de los hallazgos y ha activado el protocolo habitual en estos casos.

De esta forma se ha vaciado de los escombros acumulados en los accesos localizados para llegar a los elementos constructivos originales, especialmente al tabique que habitualmente sella estos espacios. Una vez identificada esta estructura, se han practicado aperturas puntuales para comprobar la continuidad de los refugios en el interior.

Varios refugios

Por el momento, una de las principales hipótesis es que, como mínimo, uno de los accesos —el segundo localizado— corresponde a un refugio ya documentado en el censo municipal, identificado como refugio 0657. Esto se sustenta en el listado de refugios antiaéreos del 16 de julio de 1938 incluido en el Atlas de los Refugios de la Guerra Civil española en Barcelona. Sin embargo, en este listado solo se menciona la dirección de un acceso, sin detallar la cantidad de entradas ni su recorrido. Por este motivo, no se puede confirmar si los otros dos accesos localizados en la misma calle corresponden a la misma galería o dan paso a otros refugios cercanos.

Por ello, todavía no se puede determinar con certeza si forman parte del mismo conjunto o si corresponden a refugios distintos. En caso de confirmarse que se trata de estructuras diferenciadas, el primer acceso podría corresponder al refugio 0874 y el tercero al refugio 0421, ambos también recogidos en el registro de refugios antiaéreos de la ciudad. No obstante, será necesario avanzar en las inspecciones para validar o descartar estas correspondencias.

Dispositivo técnico

La intervención se desarrolla de forma coordinada entre el Servicio de Arqueología de Barcelona y los equipos técnicos responsables de la obra, con el apoyo de los cuerpos de seguridad para garantizar que todas las actuaciones se llevan a cabo con las máximas garantías.

La colaboración con la Unidad de Subsuelo de los Mossos d’Esquadra se formalizó en 2017 mediante un convenio de colaboración, consolidando así el trabajo conjunto en actuaciones de este tipo. La Unidad de Subsuelo es la especialidad del cuerpo de Mossos d’Esquadra encargada de intervenir en espacios confinados y de difícil acceso. Dispone de capacidades para actuar en intervenciones preventivas y situaciones urgentes como cavidades naturales, redes de alcantarillado, galerías de servicio, pozos, minas, etc.

En relación con las actuaciones conjuntas realizadas con el Servicio de Arqueología de Barcelona, estas se han centrado principalmente en refugios antiaéreos de la Guerra Civil española, minas de agua, “fresqueras” o el Rec Comtal. La Unidad de Subsuelo, en el ámbito de sus atribuciones, comprueba si las condiciones de seguridad (nivel de gases tóxicos, concentraciones de oxígeno, indicadores de riesgo de colapso estructural, etc.) desaconsejan el acceso al espacio, siguiendo las instrucciones previstas en el procedimiento interno de trabajo de la especialidad.

Preservación

La identificación de estos accesos abre diversos escenarios de futuro en cuanto a la gestión patrimonial de los refugios. Entre las opciones que se contemplan están su documentación exhaustiva, la conservación in situ o su eventual integración en proyectos de memoria histórica y difusión ciudadana. En función de los resultados de las inspecciones interiores y, especialmente, del estado de conservación de las estructuras, se podrán definir las actuaciones más adecuadas para garantizar su preservación.

Acceso a uno de los refugios encontrados en la calle 26 de gener de 1641 de Sants

Acceso a uno de los refugios encontrados en la calle 26 de gener de 1641 de Sants / El Periódico

En cualquier caso, en las próximas semanas los trabajos se centrarán en profundizar en el conocimiento de estos espacios, siempre bajo criterios de seguridad y conservación patrimonial. El objetivo es determinar la configuración interna de los refugios, su extensión, su estado real y la posible conexión entre los distintos accesos localizados. Una vez documentados, los refugios quedarán cerrados a la espera de la decisión definitiva sobre su futuro.

A partir de ahí, se abren diferentes posibilidades condicionadas al estado de las estructuras. Por un lado, se podría optar por mantenerlos cerrados y garantizar su preservación, permitiendo eventualmente accesos puntuales para investigación o actuaciones específicas. Por otro lado, si las condiciones lo permiten, se podría valorar su adecuación como espacio visitable. Esta opción, sin embargo, implicaría el desarrollo de un proyecto específico de puesta en valor que asegure la seguridad, la accesibilidad y la correcta interpretación histórica, así como un modelo de gestión que contemple el mantenimiento y los recursos necesarios.

Obras en Sants

Las obras de renovación integral de la calle del 26 de Enero de 1641, tienen como objetivo transformar este eje en un espacio más accesible y sostenible, priorizando al peatón. El proyecto prevé ampliar las aceras, eliminar barreras arquitectónicas y dar continuidad a los itinerarios para todos los usuarios, así como incorporar arbolado, mobiliario urbano —como bancos y papeleras— y una fuente pública. Con un presupuesto de 1,8 millones de euros, las obras se iniciaron el 16 de febrero.

La intervención incluye también la renovación completa de las infraestructuras de servicios, con el soterramiento de las redes eléctricas, de alumbrado y de telecomunicaciones, así como la mejora de los sistemas de drenaje y saneamiento. Durante el periodo de obras, la circulación en la calle se limita a vehículos de residentes y servicios públicos, con desvíos del tráfico general por calles alternativas. Esta actuación se enmarca en el Plan de Mantenimiento Integral (PMI) que se está desplegando en los barrios de Sants y Hostafrancs dentro del Plan Endreça, con más de 90 intervenciones previstas este año.

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