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Metro saturado

Barcelona reordenará los buses interurbanos de Fabra i Puig y la Sagrera por la crisis de Rodalies y el precio de la gasolina

La lenta recuperación ferroviaria y la guerra en Irán incrementan aún más el desembarco de pasajeros de bus en las dos saturadas estaciones de metro de la Meridiana

La línea L5 del metro de Barcelona se reforzará en hora punta para dar respuesta a un incremento de usuarios por la crisis de Rodalies

Llegada de los autobuses interurbanos por la Meridiana a Fabra i Puig, donde en hora punta cientos de personas bajan y se dirigen a la estación de metro de la L1.

Llegada de los autobuses interurbanos por la Meridiana a Fabra i Puig, donde en hora punta cientos de personas bajan y se dirigen a la estación de metro de la L1. / Zowy Voeten

Glòria Ayuso

Glòria Ayuso

Barcelona
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Es hora punta y en la estación de metro de la línea L1 de Fabra i Puig se oye un nuevo mensaje por megafonía que pide a las personas usuarias que se redistribuyan por el andén y no se acerquen a la vía. Los andenes están a rebosar y hay que ir con mayor precaución. A la estación llega un río de gente procedente de los autobuses interurbanos que empiezan y finalizan su recorrido en la avenida Meridiana de Barcelona.

El bus lleva meses en récord de pasajeros y en los últimos días la demanda ha crecido aún más. La crisis generalizada de Rodalies todavía no ha terminado y el Govern sitúa ahora en mayo la recuperación de la red ferroviaria. Además, el corte previo de la línea R3 que enlaza con Vic tiene en Fabra i Puig la llegada de todos los buses del transporte alternativo. A este cóctel se ha añadido el aumento del precio de la gasolina, que ha empujado a aún más vecinos de la región metropolitana a optar por el transporte público para llegar a la capital como medida de ahorro.

La afluencia también se ha incrementado en la estación de metro de la Sagrera, donde confluyen la L1 y la L5, las más utilizadas del suburbano. El Ayuntamiento está analizando cómo reorganizar la entrada de los autobuses interurbanos por Meridiana, de forma que puedan redistribuirse los flujos hacia más estaciones de metro y aliviar Fabra y Puig y la Sagrera. A corto plazo no se auguran coyunturas que alivien de forma espontánea la saturación, así que el movimiento vecinal presiona para una reordenación de urgencia.

Esponjar las estaciones

El suburbano es la opción preferida por las personas de la conurbación metropolitana y deben realizar el primer o último desplazamiento dentro de la ciudad hasta su lugar de trabajo o estudios. Una opción es que los buses que ahora finalizan en Fabra i Puig continúen por la Meridiana hasta la estación del metro del Clot, también de la L1. Así lo ha reclamado al Ayuntamiento la Federació d'Associacions Veïnals de Barcelona (FAVB). Pero a este complicado cóctel de movilidad se suma otro factor: la coincidencia de las obras en la Meridiana, que restan practicidad a esta opción. Los usuarios preferirán bajar a Fabra i Puig antes que perder el tiempo en un atasco para llegar hasta El Clot.

"Se está analizando la situación en toda la ciudad", constata el Ayuntamiento. El metro de la L1 de plaza Espanya también empieza a notar saturación por los buses interurbanos que entran por la Gran Via. En el futuro, la nueva estación soterrada de autobuses interurbanos deberá ordenar este flujo.

Consolidar lo ganado

Para la FAVB es esencial responder a las necesidades de transporte ahora que, con el aumento del precio de la gasolina, más personas optan por dejar el coche, de forma que ya no vuelvan al vehículo privado. Por el momento, Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) reforzará con un tren más la L5 de metro en hora punta después de Semana Santa y lo hará también en la L1 "tan pronto como sea posible".

La estación de Fabra i Puig también ha abierto más validadoras en dirección al andén y ha destinado más personal, que intenta evitar aglomeraciones redirigiendo al pasaje. "Estamos absorbiendo bien la demanda pero somos conscientes que es necesaria más oferta", indica TMB en relación al nuevo refuerzo. Precisamente, Fabra i Puig ya fue la estación de suburbano de Barcelona que más creció en número de usuarios el año pasado con un aumento del 13% de validaciones respecto al año anterior, hasta los 7,75 millones.

Colapso de 8 a 9.30h

"La estación de Fabra i Puig está colapsada de 8 a 9.30 h. He llegado a dejar pasar hasta dos trenes y subirme al tercero", explica Georgina Montesinos, técnica de movilidad de la asociación Promoció del Transport Públic (PTP), que indica que se trata de "una situación extraordinaria que no ocurriría si Rodalies funcionara bien". Tanto la FAVB como la PTP alertan del peligro de que "alguien pueda caer a la vía" en algún momento en que haya aglomeración.

"Muchas personas llegan de golpe procedentes de los autobuses, y esta estación es pequeña", remarca Montesinos. En ello coinciden los vecinos: "La gente no puede bajar por las escaleras para acceder al andén. El personal obliga a bajar por un lado y subir por el otro, pero hay demasiada acumulación", explica el vicepresidente de la FAVB, Alex Labad, que considera que el próximo refuerzo del metro será insuficiente. "Hemos pedido que una pare de estos buses que hacen parada en Sagrera y Fabra i Puig vayan a otros puntos de la ciudad. El Ayuntamiento nos indica que puede ser que los derive al Clot. Pero creemos que los podemos llevar también al centro de la ciudad, lo deberán concluir los técnicos", añade.

Anterior redistribución

Esta situación no es nueva. "En la anterior crisis ferroviaria de hace tres años, los nuevos autobuses exprés interurbanos que se habilitaron como alternativa a Rodalies paraban entonces en Meridiana a la altura de Garcilaso, y colapsaron la estación de La Sagrera", recuerda Labad. Entonces se optó por trasladar el inicio y final de trayecto de una parte de estos buses a Fabra i Puig. "Es una estación consolidada, con bar y cubierta por si llueve", valora el portavoz de la FAVB.

Pero ahora también aquí ha llegado la saturación. La FAVB reclama soluciones también "a más largo plazo", teniendo en cuenta que en el futuro La Sagrera asumirá hasta 30.000 nuevos vecinos con el desarrollo urbanístico del entorno de la estación de Alta Velocidad.

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