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Jardí de l'Alzina

Vecinos de Gràcia presentan alegaciones contra la construcción de viviendas junto a las casitas de Encarnació

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Recreación de la futura plaza y edificio de las casitas de Encarnació de Gràcia

Recreación de la futura plaza y edificio de las casitas de Encarnació de Gràcia / Ayuntamiento de Barcelona

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Barcelona
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Una veintena de vecinas y vecinos, junto a miembros de la asociación Salvem l’Alzina, se han reunido este lunes al mediodía para presentar de forma conjunta alegaciones al Plan Especial municipal que permitiría edificar en el interior del Jardí de l’Alzina, junto a las Casitas de Encarnació. Lamentan que, en lugar de crear un espacio verde para el barrio de Gràcia, el consistorio se decante por edificar y crear otra "plaza dura" en Barcelona.

La acción se produce en pleno periodo de exposición pública del procedimiento urbanístico que prevé un cambio de planeamiento para poder construir en este espacio verde, actualmente catalogado como interior de manzana. El colectivo ha acudido a la sede del distrito para formalizar sus alegaciones y reclamar que “no se construya enmedio de un jardín y que se mantenga la volumetría de las casitas de la Encarnació".

Rechazo al proyecto municipal

La asociación Salvem l’Alzina, crítica con el proyecto municipal previsto para las casitas de Encarnació, sostiene que la iniciativa supondría la pérdida de uno de los pocos jardines reales del barrio.

“En la Vila de Gràcia hay una densidad de población que duplica la del resto de la ciudad; una población que, para su ocio, dispone de más de 20 plazas duras y prácticamente ningún jardín”, argumentan desde la entidad. En este sentido, añaden que estos espacios “a menudo acaban dando servicio a turistas y visitantes”, por lo que los vecinos apenas cuentan con zonas verdes de calidad.

Según el colectivo, los únicos jardines que pueden considerarse como tales en el barrio son el del Mestre Balcells, el Jardí del Silenci —“también en peligro de degradación”, según el colectivo— y el propio Jardí de l’Alzina.

Alegaciones

Las alegaciones presentadas este lunes buscan frenar el cambio de planeamiento que permitiría construir un edificio de viviendas en el interior del jardín, dejando únicamente una pequeña plaza alrededor del árbol. Desde la asociación consideran que esta actuación entra en contradicción con las propias políticas municipales.

Jardí de l'Alzina, en Gràcia

“El Ayuntamiento de Barcelona, pese a tener documentos como el Pla Natura en los que se establece que los espacios verdes de calidad deben aumentar en la Vila, ahora quiere destruir el Jardí de l’Alzina para construir un bloque de pisos y dejar solo una pequeña plaza alrededor del árbol”, denuncian.

En su opinión, este planteamiento demuestra que el consistorio “no considera los espacios verdes como equipamientos que cumplen una función ecosocial y, en cambio, solo contabiliza como tales los edificios con diversos usos”.

Argumentos climáticos y urbanísticos

El colectivo también enmarca su oposición en el contexto de la emergencia climática y en la necesidad de adaptar las ciudades a temperaturas cada vez más extremas. En este sentido, recuerdan que las recomendaciones de organismos internacionales apuntan hacia la renaturalización de los entornos urbanos para reducir el efecto isla de calor y mejorar la resiliencia de las ciudades.

“En un momento histórico de emergencia climática, en el que los estudios científicos apuntan que las ciudades debemos adaptarnos y ser más resistentes a las altas temperaturas, el Ayuntamiento de Barcelona destruye un jardín para edificar en un barrio donde ya existe una gran cantidad de pisos turísticos y de alquiler de temporada”, manifiestan desde Salvem l’Alzina en su comunicado.

Las alegaciones registradas este lunes se incorporarán ahora al expediente administrativo abierto y deberán ser analizadas dentro del proceso de modificación del planeamiento urbanístico, que determinará si el proyecto de edificación en el Jardí de l’Alzina sigue adelante o se revisa tras las aportaciones vecinales.