Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

En el paseo de Gràcia

Barcelona aprueba por amplia mayoría el futuro Museo Thyssen con “ajustes importantes"

El PSC, Junts, PP y Vox votan a favor de modificar el planeamiento para que el palacio Marcet se reforme para que la pinacoteca se instale, mientras que Barcelona en Comú y ERC se han declarado en contra

El Thyssen de Barcelona exhibe sus primeras obras en el antiguo Cine Comèdia

La baronesa Carmen Thyssen quiere un director catalán para su museo de Barcelona y que el 'Mata Mua' de Gauguin esté en la inauguración

El palacio Marcet, antigua sede del cine Comedia y próximo museo Thyssen de Barcelona.

El palacio Marcet, antigua sede del cine Comedia y próximo museo Thyssen de Barcelona. / MANU MITRU / EPC

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Ayuntamiento de Barcelona ha dado luz verde este martes en la comisión municipal de Urbanismo para que el futuro Museo Thyssen se instale en el palacio Marcet, sede del desaparecido cine Comedia en la esquina del paseo de Gràcia con la Gran Via. No ha habido sorpresas en la votación de la aprobación provisional para modificar el planeamiento, que las dos principales fuerzas del consistorio -PSC y Junts- han apoyado mediante el plan que han pactado y al que han unido el respaldo del PP y Vox. A su vez, Barcelona en Comú y ERC han votado en contra.

La teniente de alcalde de Urbanismo, Laia Bonet, ha expresado que el proyecto es “una apuesta clara” para posicionar a Barcelona como “capital cultural” y reforzará “un eje significativo” de la ciudad. La socialista ha afirmado que las modificaciones incorporadas al plan presentado por los promotores de la futura pinacoteca permiten “conservar, rehabilitar y ampliar un patrimonio único y ponerlo a disposición de la vida cultural y social” de Barcelona.

Bonet ha augurado que el Thyssen se convertirá en “uno de los museos de arte de referencia de Barcelona” y ha destacado que se han incluido “ajustes importantes que refuerzan la coherencia patrimonial y urbanística” del proyecto. En ese sentido, ha subrayado que el promotor no agotará la edificabilidad concedida y requerirá 600 metros cuadrados menos de la superficie para construir que se le otorga. El museo no incrementará el techo del palacio, pese al volumen que se adherirá para ganar plantas sobre el edificio original, que está protegido como patrimonio a conservar. La concejala ha descrito el diseño como una "arquitectura contemporánea que respeta el volumen original y protegido" del palacio Marcet y ha recalcado que cuenta con el visto bueno de la dirección de patrimonio de la Generalitat.

También ha enfatizado que el restaurante "con terraza" y la tienda especializada del Museo Thyssen ocupará un 16% de la superficie destinada a usos complementarios, pese a que podría abarcar hasta un 25%. Además, se acondicionará un auditorio para 450 personas. Las dos tiendas de ropa existentes en los bajos -una de la marca Guess y otra, de Massimo Dutti- tienen límite hasta el 31 de diciembre de 2029 para abandonar el edificio, cuyo uso pasará a ser exclusivamente sociocultural.

El concejal Damià Calvet (Junts) ha dicho que los cambios pactados entre el PSC y Junts “van en la buena dirección”, con un “programa cultural más potente”, y “tienen interés público” para “limitar usos complementarios y hacerlos exclusivos”. En esa línea, el restaurante del futuro Thyssen no abrirá a pie de calle y será de acceso restringido a los espectadores de la pinacoteca. Por su parte, PP y Vox han considerado que la sucursal barcelonesa del Thyssen reforzará la oferta cultural de la ciudad.

Aviso por la saturación

En la bancada contraria, Pau Gonzàlez (BComú) ha opinado que la modificación trazada por los socialistas y Junts es una “solución insuficiente” y ha alertado del incremento de la “saturación” que puede provocar en el centro de Barcelona. Ha calculado que quizá atraiga un millón más de personas al paseo de Gràcia y su entorno. “¿Qué gestión se hará de ese espacio de gran afluencia?”, ha planteado.

Por su parte, Eva Baró (ERC) ha matizado que el voto contrario de los republicanos “no es contrario al museo y la cultura”. “La colección Thyssen puede tener cabida en Barcelona, el problema es dónde se hace y a qué precio”, ha advertido.

Baró ha cuestionado la ‘remunta’ prevista en un edificio catalogado y una zona de especial protección patrimonial. Ha aventurado que puede transmutar el perfil de una esquina conocida de la ciudad y ha juzgado contradictorio que en las nuevas plantas de edificación se reserve una “parte significativa” a un restaurante y un bar. “¿Estamos haciendo un museo o una operación inmobiliaria con una capa cultural por encima en una de las zonas más masificadas de la ciudad? Se necesitan proyectos culturales, peor no a costa de los vecinos, el patrimonio y las normas urbanísticas, que deben ser iguales para todos”, ha esgrimido la republicana.

"Ha habido discrepancias y un debate intenso, como corresponde a un proyecto de esta magnitud", ha observado Bonet. Ha defendido que el contraste de opiniones "ha permitido a la propiedad mejorar la propuesta inicial para hacerla más sólida, respetuosa con el patrimonio y urbanísticamente más equilibrada".

Por otro lado, el Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado otra modificación de planeamiento en el centro de la ciudad para remodelar el interior del centro comercial El Triangle, en la plaza Catalunya. El fondo inmobiliario Deka -propietario del inmueble- ha introducido cambios en su propósito de remodelar el establecimiento para unificar tiendas y permitir que se asentara un gran operador, que llevó a que la tienda de FNAC abandonara el espacio para trasladarse a la Rambla. Ahora la propuesta pasa por segmentar la macrotienda proyectada en tres comercios y remodelar un cuarto, como informó EL PERIÓDICO. El PSC, Junts, PP y Vox han votado a favor, mientras que BComú y ERC se han abstenido.

Suscríbete para seguir leyendo