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Pendiente desde 2020

Barcelona aspira a ampliar las obras contra la aluminosis en el Besòs hasta 720 pisos deteriorados en 2027

El ayuntamiento admite que parte de los fondos Next Generation previstos podrían no recibirse si las obras en las primeras escaleras a reformar siguen sin estar acabadas el 30 de junio y se compromete a financiarlas con dinero propio

Barcelona se reta a rehabilitar al menos 4.100 viviendas en Ciutat Vella hasta 2035

Un vecino del Besòs i el Maresme enseña los bajos apuntalados en un bloque del barrio, en Barcelona.

Un vecino del Besòs i el Maresme enseña los bajos apuntalados en un bloque del barrio, en Barcelona. / RICARD CUGAT / EPC

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
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El Ayuntamiento de Barcelona aspira a ampliar las obras de rehabilitación en el Besòs i el Maresme, previstas desde 2020 y afectadas por la lentitud y las trabas que ponen en riesgo el cobro de ayudas procedentes de la Unión Europea para financiar parte de las reformas en las 10 primeras escaleras incluidas en el plan. En el barrio se ha detectado cemento aluminoso en más de una treintena de comunidades y en una cincuentena se han instalado distintas medidas de protección frente a eventuales desprendimientos, como redes y puntales. El gobierno del PSC, encabezado por el alcalde Jaume Collboni, y el grupo municipal de ERC han acordado inyectar 15 millones de euros este 2026 para acelerar parte de la operación, con el propósito de ampliarla de una decena de comunidades a una decena de bloques. De ese modo, se pasaría de ofrecer auxilio para remodelar 204 pisos a 720 viviendas.

La aspiración municipal es que las obras en los 506 domicilios que se añaden a la lista empiecen en 2027. La decena de bloques elegidos son los mismos donde ya al menos una de sus escaleras está incluida en el plan piloto. Ahora se pretende expandir las mismas reparaciones a las demás comunidades de los mismos inmuebles.

En todo caso, la primera tanda de arreglos -promovidos a modo de ensayo antes de abarcar otros puntos del barrio- se anunció en 2020 y aún no ha finalizado. De las 10 comunidades de la prueba inicial previa a generalizar la regeneración a más inmuebles, una obra ya se terminó, otra está en proceso de que la obra finalice, seis más están en marcha y hay dos que no han comenzado.

Durante este 2026, se quiere examinar el estado de los 10 bloques a los que se quiere expandir la rehabilitación. Deben revisarse dentro de un plan de inspecciones que pretende evaluar otro medio millar de pisos más, para chequear hasta 1.000 hogares situados en bloques en los que se tiene constancia o sospecha de patologías estructurales graves.

Semanas atrás, el ejecutivo de Collboni selló otro compromiso con Barcelona en Comú para destinar 400 millones a la regeneración del Besòs i el Maresme, a concluir en 12 años y haciendo partícipe de la financiación a la Generalitat. El consistorio persigue que el Govern cree una empresa pública de aquí a finales de año para imprimir velocidad a la operación. "En el mientras tanto, es importante tomar medidas, que son realistas y que necesitamos que empiecen ya", ha manifestado Bonet.

El concejal Jordi Coronas (ERC) ha recalcado que los domicilios en los que se intervendrá se multiplicarán por tres respecto a la proyección actual. "Pasamos de los compromisos a la realidad y damos un mensaje de tranquilidad a familias que viven en condiciones que no saben hasta qué punto son de riesgo", ha expuesto el republicano. El concejal de Sant Martí, David Escudé (PSC), ha enfatizado que el Besòs i el Maresme recibirá un "rodillo de políticas integrales" que "no solo lo dignifique, sino que acabe siendo uno de los mejores barrios" del distrito. Por su parte, los Comuns han juzgado que el acuerdo entre PSC y ERC es un "parche" y ha instado a ambas fuerzas a cerrar un pacto por los presupuestos de la Generalitat "para no dejar a los barrios del Besòs de nuevo sin una respuesta a la altura".

Plazo hasta el 30 de junio

Uno de los motivos de inquietud en el Besòs i el Maresme ha sido que la demora en las reparaciones ha dejado en el aire la posibilidad de obtener fondos europeos Next Generation para financiar trabajos. Aparte de las obras para reforzar la estructura y facilitar la accesibilidad con la instalación de ascensores, las reformas incluyen arreglos en fachadas y cubiertas para mejorar la eficiencia energética y acondicionar a las escaleras frente al calor y el frío. "Nos encontramos con que, en este mandato, se han perdido millones de los fondos Next Generation y no pasa nada", señala Teresa Pardo, de la asociación de vecinos SOS Besòs/Maresme. "No solo no habrá nada del dinero de Europa para las escaleras del plan piloto, sino tampoco para el resto de edificios", lamenta Pardo, escéptica con el anuncio de esta mañana: "No trata la base de la problemática, es más de lo mismo".

La Unión Europea exige que las obras estén finalizadas antes del 30 de junio de 2026 para recibir la subvención, que ha de cubrir en torno al 15% de los 90.000 euros que los arreglos cuestan de media por piso, según el Instituto Municipal de Urbanismo (IMU) de Barcelona. Se presupuestaba que unos tres millones de euros debían proceder de los Next Generation para arreglos en nueve escaleras. El límite está cerca de vencer, mientras la mayoría de las reparaciones siguen efectuándose. El IMU afirma que se están priorizando las tareas de eficiencia energética por delante de los daños estructurales o los ascensores para procurar que se concluyan antes de la fecha tope.

“Es una parte de la preocupación”, ha reconocido la teniente de alcalde de Urbanismo, Laia Bonet. “No sabemos en qué estado estarán cuando se cumpla el plazo y si se podrán acoger a los fondos”, ha expresado la socialista. En todo caso, Bonet ha querido transmitir tranquilidad y ha garantizado que el ayuntamiento se hará cargo de los costes que debían sufragarse con las ayudas europeas en el supuesto de que no todas las reformas de las 10 escaleras lleguen a tiempo para percibir los subsidios de Bruselas.

“En el caso de las obras que no estén acabadas para justificar la cobertura de fondos Next Generation, el ayuntamiento está preparado para dar respuesta y la comunidad que haya comenzado obras y no entre dentro del plazo no quedará colgada”, ha prometido la concejala. Bonet ha apuntado a las dificultades para que algunas comunidades acordasen embarcarse en la reforma o la negativa a permitir que los técnicos accedieran a comprobar las edificaciones como los principales motivos que han hecho "retrasar más de lo que se quería el comienzo de algunas obras".

Además, ha recordado que existe una petición pendiente que el ayuntamiento presentó junto a la Generalitat al Gobierno de España para que alargase el término para tener acceso a esa línea de subvenciones comunitarias. “El Estado debe tomar una decisión y estamos a la espera de cuál es la que acaba tomando, pero a quien no entre dentro del periodo de justificación se le cubrirá con fondos del ayuntamiento, más allá del alargamiento del plazo”, ha remachado.

Compra de pisos

A su vez, el PSC y ERC han pactado incrementar la compra de pisos para realojar a vecinos del Besòs i el Maresme mientras se rehacen sus viviendas. Bonet ha remarcado que al principio del mandato se disponía de tan solo dos hogares, ahora se cuenta con 27 y el propósito es contabilizar 57 antes de que acabe 2026. Aparte, se proyectará durante este año la construcción de dos edificios con 61 viviendas públicas, en las calles Puigcerdà y Veneçuela, para aumentar el parque en los que reubicar a familias durante las rehabilitaciones. Se confía así en acelerar las remodelaciones pendientes. Esos edificios deben estar listos durante 2028 o principios de 2029.

SOS Besòs/Maresme, que sigue el proceso de cerca, subraya que el deterioro de las viviendas exige actuación desde hace tiempo. "La clave no es que se redacten proyectos, algo que ya se estaba haciendo, sino que se ejecuten", distingue Pardo. Recrimina que se anuncie una oficina de atención a los vecinos afectados "como algo nuevo" -"el local estaba en el barrio desde 2021 y se iba a abrir en 2023"- y subraya que es "básico" revisar las medidas cautelares de prevención.

"Hay redes y pisos apuntalados desde 2018, en los que los Bomberos estaban reinterviniendo", remarca. El PSC y ERC han prometido una sustitución progresiva de los elementos de protección por material de más calidad y la creación de un equipo técnico para revisar el estado de puntales y redes cada seis meses.

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