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Posturas contrarias

Barcelona aplaza la reforma de la ordenanza de terrazas para buscar consenso entre restauradores y vecinos

El ayuntamiento propone crear una mesa de trabajo para explorar cambios en la normativa, que ya no se aprobarán en este mandato

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Ambiente en la calle de Enric Granados, donde las vecinas conviven con las terrazas.

Ambiente en la calle de Enric Granados, donde las vecinas conviven con las terrazas. / MANU MITRU / EPC

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Barcelona
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El Ayuntamiento de Barcelona quiere crear un espacio de trabajo para modificar la ordenanza de terrazas. Así lo ha explicado en declaraciones a los medios la teniente de alcaldía de Promoción Económica, Raquel Gil, quien ha afirmado que es la vía que plantea el gobierno municipal para buscar “consenso” entre los diferentes actores implicados.

Hace un año Barcelona tramitó dos iniciativas ciudadanas sobre las terrazas —una de la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) y otra del Gremio de Restauración de Barcelona— con visiones opuestas. El próximo martes, el gobierno de Jaume Collboni votará en contra de continuar la tramitación y elevar el asunto al pleno. Gil ha avanzado que el PSC votará en contra de este punto en la comisión de Urbanismo del próximo martes.

Según ha explicado, lo que propondrá el gobierno es crear un espacio de trabajo para buscar el consenso que ahora no existe para modificar la ordenanza.

Gil ha detallado que la propuesta de la FAVB, con más de 15.000 firmas, y la de los restauradores, con más de 35.000, ambas “contrarias” en cuanto a su contenido, fueron admitidas a trámite. El próximo martes la Comisión de Urbanismo decidirá si continúa tramitando las iniciativas y, por tanto, si el debate llega al pleno municipal de este mes de marzo. Si no se consiguen suficientes votos favorables, las dos iniciativas decaerán.

“Aprobar una dejaría sin sentido la otra”, ha justificado Gil, que es partidaria de trabajar “conjuntamente” para pactar mejoras. En este sentido, ha asegurado que el gobierno municipal no quiere que las reivindicaciones de los impulsores queden en el olvido y entiende que las terrazas y su normativa generan interés y debate en la ciudad.

Por ello, el ejecutivo plantea crear un espacio de trabajo para mantener “un debate más tranquilo” y escuchar los “posicionamientos” de los grupos municipales y de los técnicos. El objetivo final es generar “consensos”.

Gil ha señalado que a finales de año podrían concretarse los puntos de consenso para trabajar, a partir de ahí, en la modificación del texto normativo. No obstante, ha admitido que la reforma ya no será posible en este mandato.

Guerra entre vecinos y restauradores

La Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona (FAVB) entregó en octubre de 2024 cerca de 18.000 firmas recogidas en el marco de la iniciativa ciudadana “Terrazas vecinales” para llevar a debate una nueva ordenanza de terrazas. La propuesta vecinal reclamaba un reparto justo del espacio público, usos que garanticen la movilidad y la accesibilidad, horarios compatibles con la vida de los ciudadanos y un régimen sancionador efectivo.

En paralelo y como respuesta a los vecinos, el Gremio de Restauración de Barcelona —contrario a la iniciativa de la FAVB— puso en marcha la iniciativa ciudadana “Nos vemos en las terrazas”, una propuesta para incorporar a la norma reivindicaciones del sector de la restauración que logró unas 36.000 firmas.

La iniciativa impulsada por los restauradores buscaba seguir perfeccionando un marco regulador “que potencie las terrazas como espacios de encuentro y socialización y, al mismo tiempo, como un elemento indispensable para la competitividad de bares y restaurantes”.

El director del gremio, Roger Pallarols, advirtió en otoño de 2024 que cuando se aprobó la ordenanza de terrazas en 2018, el sector renunció a algunas de sus demandas, como la equiparación de horarios con ciudades como Girona, Lleida o Tarragona o la moderación del régimen sancionador. “Si se abre el melón, recuperaremos las posiciones originales y retiraremos las concesiones”, advirtió entonces.