Encuesta 2025
La crisis de vivienda atenaza a los jóvenes de Barcelona: la emancipación ha retrocedido tres puntos tras la pandemia
El 18% de los barceloneses de 25 a 34 años viven en casa de los padres, frente al 15% de 2020, a pesar de que los ingresos medios han subido un 35% en el mismo periodo
DATOS | Los jóvenes nacidos en el extranjero llegan por primera vez al 50% en Barcelona
El catalán en Barcelona: el 75% de los jóvenes solo usa el castellano en ocio y deportes

Pau Gracià / EPC
La juventud barcelonesa ha recuperado salud mental tras la pandemia, pero se siente condicionada por su situación económica y de forma muy especial por el coste de la vivienda. Según la encuesta municipal 'Joves de Barcelona 2025' —realizada mediante 1.500 sondeos a vecinos y vecinas de 15 a 34 años— la satisfacción con la vida personal se sitúa en un notable (7,76 sobre 10), impulsada principalmente por el bienestar familiar. Sin embargo, la vivienda se ha consolidado como la principal presión vital para este segmento de ciudadanía: los que se han podido emancipar destinan ya una media de 1.065 euros mensuales a su hogar, un 19,1% más que hace cinco años.
Esta escalada de precios ha transformado la manera de vivir en la capital catalana. Actualmente, el 21,6% de los jóvenes barceloneses se ven obligados a compartir piso y de estos un 84% afirma que lo hace por necesidad y no por elección propia. La crisis habitacional también se refleja en el 40% de jóvenes que viven con los padres. En la franja de 25 a 34 años ha retrocedido la emancipación, del 15% en 2020 a un 18% en 2025, a pesar de que los ingresos medios han subido un 35% en el mismo lustro, situándose en los 1.200 euros. Más allá del alquiler individual, un 39,4% de los jóvenes de la ciudad afirma aportar parte de sus ingresos personales al hogar, mientras que un 19,2% entrega la totalidad de su sueldo.
En el ámbito laboral y social, la encuesta dibuja una ciudad cada vez más diversa: el 41,7% de los jóvenes tiene nacionalidad extranjera (seis puntos más que en 2020) y más de la mitad tiene a ambos progenitores nacidos fuera del país (54,5%). Aunque la precariedad laboral ha disminuido ligeramente, un tercio de los menores de 34 años sigue atrapado en trabajos sin contrato (33,6%) o realizando horas extras no remuneradas (34,4%).
En el análisis de satisfacción por ámbitos, la situación económica es la que genera mayor descontento, con solo un 10,2% de los encuestados declarándose “muy satisfecho”. Un porcentaje muy por debajo de la complacencia que reportan la familia (59,1%) o las amistades (50,1%). Así, aunque el 45% de encuestados valora positivamente las políticas juveniles del municipio, la demanda estrella de los jóvenes al ayuntamiento es muy clara: el 82% exige que la prioridad política sea facilitar el acceso a la vivienda, muy por encima de otras necesidades como el apoyo psicológico y emocional (45,5%).
Como nota positiva, la salud mental ha dado un respiro tras el impacto del confinamiento por el covid. El riesgo de sufrir de mala salud mental ha caído del 39,1% al 27,8%, sin embargo el 7% de los encuestados admite sentirse solo a menudo. Por otro lado, la juventud barcelonesa utiliza el smartphone una media de 5 horas al día. Esta dependencia digital desemboca en que el 80% de ellos reconoce estar expuesto a la desinformación. Factor que, según los expertos del informe, afecta a la confianza de las instituciones democráticas.
La “inquietante” caída del catalán
Por otro lado, el informe enciende las alarmas en el ámbito lingüístico. La radiografía muestra una tendencia que el propio ayuntamiento ha calificado de “inquietante”. El castellano es la lengua predominante para el 53,6% de los jóvenes, mientras que el uso habitual del catalán se desploma hasta el 17,8%, muy lejos del 28,4% registrado en 2020. Si bien el conocimiento de la lengua es casi total, su uso social se diluye. El catalán resiste en los entornos académicos y laborales, pero desaparece en la esfera privada y los encuentros con desconocidos. Como informó este diario, solo uno de cada cuatro jóvenes usa la lengua en espacios de ocio y deporte fuera de las aulas.
Ante esta realidad, el consistorio planea reforzar las políticas de impulso del catalán en el ámbito del ocio, el deporte y el sector del gaming, donde predomina el castellano o el inglés. Entre las razones profundas de la caída en el uso está la gran transformación demográfica que vive la ciudad. Otro estudio municipal, avanzado por EL PERIÓDICO, reveló que, por primera vez, el 50% de los menores de 35 años residentes en la capital catalana han nacido en el extranjero.
La asignatura pendiente: seguridad
La diversidad que define Barcelona no siempre se traduce en convivencia tranquila. Según el informe municipal, un 22% de los jóvenes afirma haber sufrido algún tipo de discriminación, un porcentaje que se concentra especialmente en cuestiones de género y origen. El estudio revela que la exclusión por sexo ha ganado terreno y pone el foco en una realidad cotidiana para las menores de 34 años barcelonesas: el acoso en los espacios públicos y en la red de transporte es uno de los principales factores de inseguridad para ellas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Sonia Pernas, oncóloga: 'En cáncer de mama precoz muchas pacientes siempre sienten la espada de Damocles
- Francia repatria su oro de EEUU y se distancia (aún más) de la Administración Trump
- El último truco de las estafas telefónicas: “Me ha faltado al respeto, el departamento de penalizaciones le multará con 185 euros
- Rosalía, la fulgurante estrella catalana que más brilla en Estados Unidos
- El rincón de Castelldefels que está ya en la historia de la televisión gracias a un 'hit' de Netflix
- Cuando Rosalía era todavía Rosalía Vila: del club de jazz al tablao flamenco en sus trepidantes años previos del fenómeno
- Los astronautas de la misión Artemis piden 'unidad en la Tierra' tras volver de su misión a la Luna: 'Este planeta es nuestro bote salvavidas
- Isabel Allende: 'Me honra que se prohíba 'La casa de los espíritus' en Estados Unidos; quiere decir que la consideran peligrosa