Un genio del toque
El homenaje pendiente al guitarrista Miguel Borrull, padre del flamenco catalán y fundador del Villa Rosa en Barcelona
María Jesús Castro, flamencóloga, ha escrito una biografía sobre el guitarrista y pide la colocación de una placa en el Raval, donde vivió y fue patriarca de una generación de artistas
La mítica bailaora La Singla reaparecerá tras años de silencio: "Será un homenaje al flamenco de La Mina"

Miguel Borrull, guitarrista y objeto de una biograría de María Jesús Castro. / EPC

María Jesús Castro es flamencóloga, profesora de Flamencología del Conservatorio del Liceu, y profesora invitada del máster de la misma materia en el ESMUC. Nacida en Barcelona, lleva 30 años como docente. Es, dice, la más longeva en España entre las profesoras de Flamencología. Y ahora tiene un empeño: conseguir que el guitarrista Miguel Borrull, nacido en Valencia y fallecido en Barcelona en 1926, reciba el reconocimiento que ella cree que merece y que el tiempo le ha estado regateando.
Castro tiene muy claro cuál es el motivo de que Borrull no sea hoy una figura aclamada como sí lo son otros músicos: el hecho de que no haya habido en los 100 años que han transcurrido desde su muerte un biógrafo que le hiciera justicia.
Hija de andaluces
“Soy de familia andaluza, de Málaga”, cuenta. Su madre nació en Vélez-Málaga y su padre, en Torre del Mar. Es la tercera de cuatro hermanos, todos nacidos ya en Barcelona. Siempre fue de vacaciones a Andalucía y por la vía familiar tuvo sus primero contactos con el flamenco, pero no con mucha intensidad. La vocación le llegó más tarde.

En el Villa Rosa: en el centro, Carmen Amaya y el Viruta bailan. En la mesa de la izquierda, Isabel Borrull, y en la de la derecha, La Tanguera y Julia Borrull. / EPC
Es licenciada en Antropología y en Musicología y ha hecho un doctorado en Etnomusicología. “La afición con el flamenco empezó cuando conocí a mi marido”. Su marido es Manuel Granados, un experto guitarrista de reconocido prestigio. Concertista, compositor y pedagogo, nacido en Andújar (Jaén), llegado de niño a Barcelona. “Es profesor, es el catedrático de Guitarra flamenca en el Conservatorio del Liceu. Mi marido conoció a Concha, la hija más pequeña de Miguel Borrull, cuando ella ya era mayor. Vivían en el mismo edificio, en Hostafrancs, donde viven gitanos catalanes. Fue una relación fructífera”.
Tres generaciones de flamenco
Concha era la quinta hija de Borrull, que tuvo cuatro hijas y un hijo, Miguel. Todos fueron artistas, y no se detuvo aquí la saga: “Tres generaciones enteras dedicadas al flamenco, guitarristas y bailaoras, a partir de Miguel Borrull. Y ahora la tataranieta, María Juncal, es bailaora. Mi marido empezó con la guitarra flamenca por la influencia de Concha. Ella tenía una escuela de danza y mi marido la acompañaba con la guitarra. Ella le presentó al que después sería su maestro, Antonio Francisco Serra”.
Fue Granados quien animó a su esposa a escribir sobre Borrull, y ese reto se aplazó unos años, hasta 2024, cuando Castro publicó ‘Don Miguel Borrull’ (Editorial Almuzara, 2026). Ahora, hace unos días, el pasado 28 de febrero, se cumplió un siglo desde la defunción de Borrull.
Nacido en Valencia
Castro subraya que con los años se ha confundido a Miguel Borrull padre con su hijo del mismo nombre, también guitarrista: “Cuando grababan no diferenciaban entre padre e hijo”. El hijo murió en 1976, medio siglo después que su padre. “De ninguno de los dos se había investigado. Es muy injusto”, afirma Castro. “Siempre hablamos de los mismos: Ramón Montoya, Sabicas (Agustín Castellón), Paco de Lucía. Igual que en Catalunya nos centramos en Carmen Amaya, cuando la familia Borrull fue más importante para dinamizar el flamenco catalán”.
“Se dijo que Miguel Borrull había nacido en Castellón, lo ponía en su partido de defunción, y no se sabían los años. Finalmente, lo encontré en los archivos de Valencia. Nació en Valencia, en el barrio del Carme, en 1864. Era de una familia gitana valenciana con parientes en Castellón”, explica la flamencóloga, que ha elaborado un árbol genealógico de los Borrull.
Tener o no biógrafo
Nadie en la familia previa del guitarrista había sido músico. “No sabemos el porqué de su afición a la guitarra. Lo que es muy importante es su relación con Francisco Tárrega, guitarrista clásico. Le acercó al mundo clásico y eso repercutió en su manera de tocar. De Valencia, Borrull pasó a Sevilla, y allí conoció a Antonio Chacón, cantaor conocido como ‘Papa’ del flamenco. “Borrull fue guitarrista de Chacón, pero de Chacón solo se decía que quien le acompañaba a la guitarra fue Ramón Montoya”. ¿Por qué? “Porque Montoya sí tuvo un biógrafo”. El caso, dice Castro, es que primero lo fue Borrull y después Montoya.
De Sevilla, Borrull pasó a Madrid y de Madrid a Barcelona, donde fundó el café cantante Villa Rosa, que estaba en el número 3 de la calle del Arc del Teatre, a unos metros de la Rambla y delante del prostíbulo Madame Petit. De entrada, la profesora quería hacer un artículo sobre Borrull, pero acumuló tanto material que tuvo para el primer libro, el publicado, y para el segundo que prepara para este 2026. “Se formó como guitarrista de acompañamiento al cante y el baile en Sevilla y en Madrid, pero es muy importante su formación como guitarrista clásico. Es un guitarrista clásico-flamenco. Grabó obras solistas en cilindros de cera, de los que no conservamos ninguno. Tuvo la vertiente de guitarrista de acompañamiento, básica en el flamenco, pero también la de guitarrista de concierto, relevante porque supone que tenía conocimientos de música clásica.
El Barrio Chino
Parte de la historia que Castro explica en su libro es la de un Barrio Chino que se creó y en el que Borrull actúa como patriarca de “una familia extensa” compuesta no solo por sus hijos, también por otros muchos artistas. “Eso dinamizó un barrio que estaba muy degradado, y ofreció trabajo a gente, que así tuvo una vida algo más digna”.
Al Villa Rosa, en pleno centro de la Barcelona más canalla, iba gente de postín, burgueses, artistas, pintores, poetas; García Lorca, Picasso, Rusiñol. “De 1916 a 1926, se dio la década dorada del Villa Rosa. Luego lo siguieron sus hijos pero no fue lo mismo”. Borrull fallece en el mismo local del Villa Rosa, que contaba con una vivienda en la parte superior.

La llamada Troupe Borrull: el padre, Miguel, y su hija Dolores Borrull, sentados, y las otras tres hijas, Julia, Isabel y Concha Borrull (de izquierda a derecha), de pie. / EPC
El flamenco catalán
Hace dos años, Castro pidió al consistorio barcelonés cambiar el nombre de la plaza de Anna Murià por el de Borrull. No obtuvo respuesta. Ahora, ha pedido la colocación de una placa conmemorativa. Del guitarrista destaca que fue un hombre avanzado: de sus cinco hijos, las tres hijas mayores y el hijo fueron guitarristas. “Ni en el ambiente flamenco ni el gitano era habitual que las hijas tocaran la guitarra. Era impensable. Borrull es muy pionero por muchas cosas”, dice Castro.
Pero quizá lo que más importante le parece es su peso en un legado que en Catalunya juzga poco o nada reconocido. “Quien inauguró la escuela catalana del toque de guitarra fue Borrull. Trajo todos sus conocimientos a Barcelona y los puso en práctica en el Villa Rosa. La escuela catalana es una manera de tocar diferente. La capacidad de poder tocar en solitario una obra de concierto no la tiene todo el mundo, y la escuela catalana la tiene por Borrull. Es una herencia, una cadena, que llegó a Antonio Francisco Serra, a Andrés Batista, a mi marido, Manuel Granados. Y las promociones que han salido son herederas de Granados y por lo tanto de Borrull, que es quien abre el camino de toda la escuela guitarrística de Barcelona, de Catalunya”. En Catalunya, prosigue, hay tres centros superiores de guitarra flamenca. En Madrid no hay estudios oficiales. En Córdoba está el Conservatorio.
“El flamenco tiene su origen en Andalucía, evidentemente, pero el flamenco catalán tiene su idiosincrasia, sus características, sus particularidades. No es un flamenco al que se le preste mucha atención. La gente cree que la Rumba catalana es nuestra, pero no lo dice del flamenco. ¿Por qué no defendemos más lo nuestro?”, se pregunta. Y nuestro flamenco, argumenta, es Miguel Borrull.
Suscríbete para seguir leyendo
- El juez ordena a la Guardia Civil que localice al cantante Francisco por un pleito por impago de la pensión a su hija
- La Organización Marítima Internacional avisa a EEUU que un bloqueo del estrecho de Ormuz va contra la ley internacional
- Avance quirúrgico: el Hospital de Bellvitge realiza dos doble 'by-pass' para extirpar dos cánceres de páncreas inoperables
- Una mujer de 80 años con escoliosis severa se recupera tras una intervención pionera en Barcelona: 'A los pocos días ya andaba
- Tania García, educadora, sobre las consecuencias de dormir con tus hijos: 'El cerebro infantil obtiene todo lo que necesita”
- El último truco de las estafas telefónicas: “Me ha faltado al respeto, el departamento de penalizaciones le multará con 185 euros
- Sonia Pernas, oncóloga: 'En cáncer de mama precoz muchas pacientes siempre sienten la espada de Damocles
- La Seguridad Social activa una ayuda de hasta 733 euros al mes para jóvenes que viven con sus padres