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Por primera vez

Terrassa podrá multar a las familias con hijos absentistas: sanciones de 3.000 euros en casos graves

El Ayuntamiento incluye en su Ordenanza de Civismo penalizaciones para tutores que no atiendan a requerimientos

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Aula vacía.

Aula vacía. / EPC/MANU MITRU

Edu Gil

Terrassa
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La nueva ordenanza de convivencia del Ayuntamiento de Terrassa entrará en vigor en los próximos días con un endurecimiento generalizado del régimen sancionador, pero incorpora una novedad jurídica que hará que un problema educativo tenga también una dimensión sancionadora municipal. Por primera vez, el consistorio podrá multar con 3.000 euros los casos graves de absentismo escolar injustificado, confirman a EL PERIÓDICO fuentes municipales.

El texto, que se publicará en el Butlletí Oficial de la Província de Barcelona (BOPB) el próximo 5 de marzo y quedará definitivamente aprobado si no se presentan alegaciones en un plazo de 15 días, actualiza y eleva el importe de numerosas sanciones vinculadas al civismo y la convivencia. Sin embargo, el capítulo dedicado a la protección de la infancia marca un punto de inflexión en la actuación municipal ante la inasistencia reiterada en las aulas por parte de alumnos menores de edad.

Según la nueva normativa, el Ayuntamiento priorizará el diálogo y la intervención con las familias cuando se detecten ausencias no justificadas. No obstante, ignoran hasta tres requerimientos municipales en situaciones consideradas de absentismo grave o abandono escolar, la conducta pasará a calificarse como infracción muy grave. En esos casos, la multa a las familias podrá alcanzar los 3.000 euros, una de las cuantías más elevadas previstas en la ordenanza.

El objetivo, según el texto aprobado, es reforzar la protección de los derechos de la infancia y dotar a los servicios municipales de nuevas herramientas para actuar ante situaciones de riesgo educativo. La medida sitúa el absentismo en el mismo tramo sancionador que otras conductas que el Ayuntamiento considera especialmente perjudiciales para la convivencia.

Castigos más duros para el incivismo

En ese mismo marco, la ordenanza endurece de forma significativa el conjunto del régimen sancionador. Así, vender alcohol entre las 22:00 h y las 8:00 h podrá acarrear multas de hasta 3.000 euros; beber en la vía pública cuando altere la convivencia, 400 euros. Realizar grafitis sin autorización se castigará con 500 euros —900 si afectan a elementos protegidos del patrimonio— y los actos vandálicos contra mobiliario urbano podrán alcanzar los 2.000 euros si generan riesgo para las personas.

También se elevan las sanciones por conductas incívicas cotidianas: tirar latas o escupir en la calle costará 300 euros; abandonar objetos en la vía pública, 500; provocar ruidos en viviendas, 300 euros de día y 500 de noche. Faltar al respeto a la Policía Municipal se multará con 750 euros, cifra que asciende a 1.500 en caso de desobediencia. Además, se elimina la posibilidad de sustituir las multas por trabajos en beneficio de la comunidad y se mantiene una reducción del 40% por pronto pago a los que se consideran responsables de la infracción.