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Adiós al ayuntamiento

Rabell se despide como concejal de Barcelona con un emotivo discurso: “Me voy a luchar para vivir”

El concejal, de 73 años, hace frente a un cáncer por el que abandona el consistorio, tras lanzar un brillante discurso en que proclama que, frente a las amenazas que atenazan a la democracia, queda "potencial para cambiar el mundo"

Lluís Rabell, en una imagen de archivo.

Lluís Rabell, en una imagen de archivo. / RICARD CUGAT / EPC

Jordi Ribalaygue

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Barcelona
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El concejal Lluís Rabell, de 73 años, se ha despedido este viernes del Ayuntamiento de Barcelona, coincidiendo con el pleno municipal, en el que ha cerrado su etapa como miembro del equipo de gobierno de Jaume Collboni con un discurso emocionante y vital. Todos los ediles se han puesto en pie para despedirlo y ovacionarlo durante más de un minuto. Expresidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona, excandidato a la presidencia de la Generalitat por la coalición de izquierdas Catalunya Sí Que Es Pot e independiente en el grupo municipal del PSC, Rabell deja el acta a causa de un cáncer diagnosticado en diciembre pasado. “Me voy a luchar para vivir”, ha proclamado.

En un discurso en que ha citado a Víctor Hugo, Rosa Luxemburgo y Amin Maalouf, Rabell se ha declarado un “enamorado de la vida”, de su compañera y sus hijos. “Quiero seguir viviendo para luchar por mis convicciones”, ha confesado con entereza y sin perder el buen humor. A su vez, la intervención de quien hasta ahora ha sido concejal del Pla de Barris y de Horta-Guinardó ha lanzado una advertencia sobre los riesgos que amenazan a la democracia. Frente a un mundo que “parece que pertenezca a los autócratas y los depredadores”, Rabell ha declarado que sigue creyendo que “hay potencial para cambiar el mundo” y ha hecho votos por una Barcelona “democrática, abierta y de progreso”.

“La ciudad que soñamos puede ser un eslabón del mundo al que aspiramos”, ha pregonado, al tiempo que se ha declarado “socialista en el término más genérico” desde que leyó ‘Los miserables’ con 14 años. “Sigo creyendo en el futuro socialista de la humanidad”, ha manifestado Rabell, que será sustituido en el ejecutivo municipal por Sara Belbeida, hasta ahora comisionada de relaciones ciudadanas y diversidad cultural. “Es un relevo afortunado”, ha avalado el concejal, a quien Collboni ha reivindicado como un “hombre coherente, tenaz y profundamente comprometido con la justicia social”.

Rabell ha explicado que intentó conciliar el tratamiento oncológico con las tareas del ayuntamiento. Sin embargo, ha dicho que se percató de que no era posible. Generaba “una situación muy injusta para Horta-Guinardó, que reclama presencia en el territorio y con los vecinos que no podía grantizar”, ha reconocido el concejal. Ahora se pondrá en manos de un “equipo formidable de oncología del Clínic”.

Rabell no se ha ahorrado agradecimientos a los concejales y a una multitud de trabajadores del ayuntamiento, desde los guardias urbanos a las trabajadoras de limpieza, con los que ha explicado que conversaba o simplemente saludaba. “Me han acompañado con amabilidad en este último periodo, en que iba cortito de gasolina”, ha expresado, entrañable. Los ediles le han colmado de elogios.

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