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Centros deportivos municipales

El Síndic reclama revisar la norma que prohíbe acompañar a niños mayores de 7 años en los vestuarios de Barcelona

Señala que no poder entrar al vestuario con el menor si es de género contrario perjudica especialmente a familias monomarentales

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Piscina del pabellón deportivo municipal del Turó de la Peira

Piscina del pabellón deportivo municipal del Turó de la Peira / JORDI COTRINA / Archivo

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La Sindicatura de Greuges de Barcelona ha recomendado que todos los centros deportivos municipales dispongan de vestuarios mixtos. La defensoría ha pedido al Institut Barcelona Esports (IBE) que flexibilice el criterio de edad de 7 años como requisito obligatorio para el uso, sin acompañamiento adulto, de los vestuarios de estas instalaciones. Ha señalado que este umbral “no es justificable desde la perspectiva de género ni de los derechos de la infancia”, ya que no tiene en cuenta la diversidad de ritmos madurativos y puede dejar a algunos menores insuficientemente protegidos. Asimismo, ha advertido de que esta normativa puede tener un impacto especialmente negativo en las familias monomarentales.

La defensoría ha afirmado que, teniendo en cuenta la intimidad propia de un vestuario, la presencia de la persona adulta de referencia es “un elemento esencial para garantizar la seguridad, la privacidad y el bienestar del menor”.

En relación con las familias monoparentales, ha considerado que, cuando solo hay una persona adulta (habitualmente la madre), la imposibilidad de entrar al vestuario con el menor si es de género contrario puede suponer un obstáculo real para practicar deporte o acceder a programas de salud y ocio.

“Se trata de espacios especialmente sensibles, con poca privacidad y posibles interacciones con personas desconocidas, lo que, sumado a la falta de acompañamiento adulto, puede generar situaciones de vulnerabilidad para un menor de siete años”, ha detallado el síndic de Barcelona, David Bondia.

Queja ciudadana

Esta resolución tiene su origen en la queja de una ciudadana con el criterio aplicado en todos los CEM a propuesta del Institut Barcelona Esports. La promotora de la queja consideró que esta regulación no tiene en cuenta la diversidad familiar ni las necesidades específicas de las familias monomarentales.

En esta línea, el Institut Barcelona Esports ha reconocido ante la Sindicatura que también ha recibido quejas de familias que señalan que los menores no tienen suficiente autonomía para hacer un uso seguro y adecuado de los vestuarios.

Vestuarios familiares

El Institut Barcelona Esports, organismo gestor de los CEM, ha justificado el criterio de edad a partir de los 7 años al considerar que es cuando los menores “adquieren mayor autonomía y conciencia corporal, equilibrando la protección de la privacidad con la funcionalidad del servicio”. No obstante, ha recordado que cada uno de los centros deportivos municipales puede adaptar esta propuesta de reglamento a sus particularidades.

En este sentido, ha explicado que en los últimos años ha impulsado la creación de vestuarios familiares para atender situaciones como esta. Asimismo, ha indicado que, en los centros en los que estructuralmente no ha sido posible, se han habilitado espacios privados dentro de los vestuarios para preservar la privacidad y mejorar la comodidad de todas las personas usuarias. “Incluso, teniendo en cuenta la capacidad de cada instalación deportiva, se puede facilitar un espacio de vestuario alternativo si la familia lo solicita formalmente”, ha señalado el IBE.

La ciudad cuenta con 41 centros deportivos municipales. De ellos, 12 disponen de uno o dos vestuarios familiares (habitualmente de dimensiones reducidas y con capacidad para tres o cuatro personas, o para una persona usuaria de silla de ruedas y un acompañante, según la Sindicatura). Por otra parte, 26 centros no cuentan con vestuarios familiares, aunque ofrecen alternativas como vestuarios adaptados, vestuarios de grupo u otros espacios habilitados. Finalmente, 2 centros no disponen de vestuarios familiares ni pueden ofrecer alternativas debido a limitaciones estructurales.