Ciutat Vella
Vecinos a oscuras y electrodomésticos estropeados: caídas de tensión eléctrica afectan a tres calles del Raval desde julio
Endesa, que se dispone a solventar el problema, detecta sobrecargas como motivo del problema, aunque no se ha precisado cuál puede ser el motivo concreto
Distintos puntos de Barcelona aún sufren breves apagones este martes: "La luz se ha ido tres veces en una hora"

Isidre Santacreu y Sandra Moliner, el pasado lunes en su piso de la calle de Montserrat. / Jordi Otix / EPC

“Lo primero que ves es que baja la luz en la calle y dices ya está. Se apagan las farolas y nos quedamos a media luz. Lo primero que miro es el microondas que se queda como a medio gas”. Así explica Sandra Moliner, el problema que vive en su principal de la calle de Montserrat, en el Raval. Es un piso acogedor, de 80 metros. Una vivienda llena de detalles, lo que parece lógico siendo arquitectos Moliner e Isidre Santacreu, su pareja, quienes residen en ella con sus dos hijos. Llevan allí desde 2016, sin mayor problema, hasta el verano pasado.
“En julio empezó a irse la luz muy a menudo durante tres o cuatro horas. También la de la calle”, explica Santacreu. No es que se oiga aquel ruido, que haya saltado el contador. La electricidad no desaparece del todo, pero esas caídas de tensión son las que hacen que se estropeen electrodomésticos y todo tipo de aparatos. “El técnico nos ha confirmado que las mil reparaciones del ascensor vienen por eso”, explica Moliner. También se les ha roto un altavoz, a vecinos les ha pasado con lavadoras. Bares de la zona se han visto en el brete de que se les estropee la comida que guardan por la falta de electricidad. A Manolo Pellicer, del bar Kentucky, en Arc del Teatre, 11, no le ha tocado apechugar: “He tenido suerte, y además nosotros abrimos solo viernes y sábado. Pero en nuestra finca han sufrido el problema”. Dice que a locales de Montserrat sí les ha pasado tener que servir la cerveza caliente. O incluso no abrir: “A uno se le fue la luz a las 23.30. Sin luz, sin música, no puedes abrir”.

La cocina del piso de la familia. / Jordi Otix / EPC
A dormir pronto
Han sido unas cuantas las noches, porque el problema se ha dado muchas veces al final de la tarde, en las que Moliner, Santacreu y los niños se han ido a dormir pronto, porque la luz vuelve de madrugada. Que no está del todo mal volver de vez en cuando a la vida de cuando no había electricidad al planeta. Pero no tan frecuentemente.
Las tres calles afectadas son Montserrat, Arc del Teatre y Santa Mónica. Y el asunto va de metros. En la calle de la Guàrdia, que empieza a unos metros de su vivienda, Moliner y Santacreu tienen su despacho, que nunca se ha visto afectado por los problemas de electricidad. Hasta el punto que una noche que tenían una cena en casa, que se hizo inviable por un corte de luz, se fueron a cenar al despacho.
“En julio y agosto pasó varias veces por semana. En otoño, menos, puntualmente. Y desde hace un mes, otra vez se ha disparado, de manera inaguantable”, relata Santacreu, que dice de media los cortes duran tres horas. “Pero hubo un día en que solo tuvimos una hora de luz. Ni duchas ni calefacción. Hemos llegado a cenar envueltos en mantas. Intentas no abrir la nevera”, añade ella.
Los operarios
En estos ocho meses, han llamado innumerables veces a Endesa, que de entrada no pudo explicarles qué sucedía. Un día encontraron a unos operarios que les contaron que lo más lógico era que todo esto estuviera pasando por un gran consumo eléctrico en algún punto de la zona afectada. A la vista de que es un fenómeno frecuente en Barcelona en estos últimos años, se ha barajado la tesis de que en alguna vivienda cercana alguien esté plantando masivamente marihuana y la alimente con tanta electricidad que eso genere la sobrecarga. Pero nadie tiene una prueba de que así sea.
Hace un mes, unos cuantos vecinos han creado un grupo para afrontar el problema. Han contactado con el Ayuntamiento de Barcelona, que les remitió a la compañía. Llamaron a la Guardia Urbana, que no les llegó a visitar. Han descartado que el problema venga de las obras de la Rambla. “Lo que me inquieta es no saber qué está pasando”, subraya Moliner.

Moliner y Santacreu el en el balcó de su piso. / Jordi Otix / EPC
La compañía detecta el problema
Contactadas por este diario, fuentes de Endesa tranquilizan a los vecinos. “La incidencia está detectada y estudiada. Estamos encima. El problema es una sobrecarga de la red, lo que no sabemos es cuál es la causa”. El problema, indican las mismas fuentes, se han agudizado en enero, algo que resulta esperable en un periodo de más frío, en el que aumenta el uso de la calefacción. Endesa indica que se detectó que se funden los fusibles y que se han hecho intervenciones en el cableado. La última, el pasado 29 de enero.
Ahora, la compañía ha solicitado al ayuntamiento los permisos pertinentes para otra intervención en la zona afectada, para acondicionar la red y acabar con los cortes. Si con eso no desaparecen, se investigará qué puede causarlos. El consistorio precisa que los permisos fueron pedidos el 12 de enero y que el distrito de Ciutat Vella los ha concedido, con lo que en principio los trabajos para poner fin al calvario eléctrico que viven los vecinos de esta parte del Raval no debería demorarse.
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