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Declive comercial

Las obras del colector del Poble-sec hunden a los negocios de la calle Vila i Vilà: "Es peor que en el covid"

La última fase de la construcción para rematar la cañería subterránea en torno al Paral·lel, en marcha desde hace dos años, lleva a varios comercios a reclamar ayudas e indemnizaciones al Ayuntamiento de Barcelona para soportar el descenso de la clientela y esquivar el cierre

Las obras del colector del Poble-sec durarán un año más para contener lluvias torrenciales en Barcelona

Un negocio cerrado ante las obras de la última fase del nuevo colector del Poble-sec, en la calle Vila i Vilà de Barcelona.

Un negocio cerrado ante las obras de la última fase del nuevo colector del Poble-sec, en la calle Vila i Vilà de Barcelona. / Jordi Otix / EPC

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
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“No sé qué hacer que no sea cerrar”, confiesa Daniel Fermun, desesperado por el hundimiento del negocio que montó hace una década en Barcelona. Regenta la cervecería-restaurante Abirradero y una fábrica de cerveza artesana en la calle Vila i Vilà, levantada en gran parte por la tercera fase de la construcción del nuevo colector del Poble-sec, que empezó a extenderse bajo el Paral·lel en 2013 para atenuar el riesgo de inundación ante fuertes aguaceros. La última etapa para tender la canalización empezó hace más de dos años, con especial incidencia para Fermun desde abril de 2024, cuando la valla se expandió de una acera a otra y se quedó sin espacio para una terraza con 13 mesas. Calcula que, desde entonces, ha perdido un millón de euros, sumando la clientela que se ha esfumado, los 3.000 litros de cerveza que ha dejado de servir al mes y la parálisis del obrador, que ha interrumpido la producción.

Molestias por las obras del colector en la calle Vila i Vilà y cambios de sentido de circulación
Descripción de las molestias por las obras del colector en la calle Vila i Vilà y cambios de sentido de circulación.

"Facturo un 25% de lo que ganaba antes y he tenido que despedir a siete empleados", lamenta Fermun. Como otros comerciantes de la zona, culpa del desplome al trajín de maquinaria, ruido y polvo que asoma tras el palmo de acera que dista entre la zanja abierta y el local. "Solo en el primer mes de las obras, cinco trabajadores se fueron al paro y caímos al 50% de facturación -desgrana-. He solicitado préstamos y me he buscado un socio, pero estamos bajo mínimos. Para mí, es una situación peor que la del covid porque, cuando aún estábamos un poco tocados porque arrastrábamos aquello, nos vino esto otro encima y tengo que sostener los mismos gastos".

Varios establecimientos consultados barruntan bajar la persiana. "Los negocios de la calle nos vamos a pique, estamos en las últimas", sentencia Javier, que abrió la carnicería La Nova Pirenaica hace 21 años. Hace unos días, sobre las 11 de la mañana, nadie cruzaba la puerta de la tienda. "Solo llevo 10 euros ganados -recuenta-. Voy a llamar al administrador porque voy a dejar la tienda. Me he tenido que quitar la dependienta y hago horas extra. He perdido un 65% de lo que ganaba. Llevo tres meses sin pagar el alquiler, que son 1.600 euros".

Barcelona 13/02/2026 Barcelona. Comerciantes afectados por las obras del colector de Poble-sec,que hace años que duran,se quejan de pérdida de clientes y de ingresos, despidos de trabajadores, cierre de negocios... - En la foto,Daniel en su negocio de cerveza artesanal afectado por estas obras. AUTOR: JORDI OTIX

Daniel Fermun, en la puerta de la cervecería Abirradero, con las obras del nuevo colector en la calle Vila i Vilà, en Barcelona. / Jordi Otix / EPC

Fase final

En 2023, el Ayuntamiento de Barcelona anunció que el colector terminaría de ensamblarse al completo en junio de 2026. El verano pasado, apuntó que se acabará durante el segundo semestre de este año, una previsión que mantiene sin concretar cuál será el mes de finalización.

El baile de fechas hace temer a algunos comercios que los trabajos se alarguen aún más de lo anunciado. "El ayuntamiento no nos ha ayudado", reprocha Fermun, que se propone formar una plataforma de afectados. Presentó una reclamación para que el consistorio le indemnizara con 200.000 euros, que fue desestimada. Ahora se propone emprender un contencioso. "El vado me lo han seguido cobrando -se queja-. No es justo que haya de pagar los impuestos y los alquileres igual que antes. No puedo pagar 3.000 euros al mes en un local en que he dejado de producir, en que no puedo entrar material, se inunda y me quedo sin luz ni agua".

Barcelona 13/02/2026 Barcelona. Comerciantes afectados por las obras del colector de Poble-sec,que hace años que duran,se quejan de pérdida de clientes y de ingresos, despidos de trabajadores, cierre de negocios... - En la foto,Javier en su carnicería afectada por estas obras. AUTOR: JORDI OTIX

Javier, en la entrada de su charcutería, con las obras de Vila i Vilà al fondo, en el barrio del Poble-sec, en Barcelona. / Jordi Otix / EPC

"Los precios que tenemos que asumir son ahora incluso más altos", observa Julio, que se encarga de la frutería La Magrana desde hace 14 años. Un montículo de tierra se levanta delante de la tienda. "Tengo que limpiar constantemente, porque se llena de polvo -cuenta-. Llevamos dos años horribles. Las ventas han caído más de un 50%. Siempre íbamos subiendo pero, desde el segundo trimestre de la obra, no remontamos".

El ayuntamiento contesta que está abierto a "estudiar nuevas vías para dar apoyo a comercios de zonas de obras de larga duración", como las del Poble-sec. A su vez, defiende que lanza convocatorias regulares de subvenciones para establecimientos de la ciudad y otras de promoción a autónomos y pequeñas empresas.

En los últimos meses, un estanco ha tirado la toalla en Vila i Vilà, al igual que una frutería, como la de Julio. "No me planteo el cierre pero, cuando se abra la calle ya veremos qué pasa", responde. "Me mantengo, pero no gano -asegura-. Fastidia que, por una obra, se tenga que cerrar un negocio que funcionaba".

Mal olor

A José también le ha rondado la amenaza de cierre. Está al frente del bar Mombiela, popular en el Poble-sec. Respira más aliviado desde que su tramo se ha reabierto, tras meses de corte y malos olores por el torrente de agua que corría al descubierto bajo el hoyo abierto frente a su puerta.

Barcelona 13/02/2026 Barcelona. Comerciantes afectados por las obras del colector de Poble-sec,que hace años que duran,se quejan de pérdida de clientes y de ingresos, despidos de trabajadores, cierre de negocios... - En la foto,Lito en su frutería afectada por estas obras. AUTOR: JORDI OTIX

Julio, en la entrada de su frutería, frente a las obras de la calle Vila i Vilà, en Barcelona. / Jordi Otix / EPC

"Aún no hemos recuperado toda la actividad”, evalúa. “Quizá he recuperado un 10%, pero aún estoy al 65% de lo que facturaba antes", estima. José explica que, aunque no quedó hueco más que para un par de mesas, la licencia de la terraza la tuvo que seguir abonando íntegra.

Tasas aparte, incordia el estrecho trozo de acera que las obras conceden. "Mis clientas son mayores, tienen que dar toda una vuelta para llegar hasta aquí y han dejado de venir, porque no pueden, van con el taca-taca y alguna se ha caído en mi puerta", protesta Javier.

Barcelona 13/02/2026 Barcelona. Comerciantes afectados por las obras del colector de Poble-sec,que hace años que duran,se quejan de pérdida de clientes y de ingresos, despidos de trabajadores, cierre de negocios... AUTOR: JORDI OTIX

La zanja abierta para instalar el nuevo colector del Poble-sec bajo la calle Vila i Vilà, en Barcelona. / Jordi Otix / EPC

"No cabe una silla de ruedas por la acera, incluso yo me he tropezado", da fe Sonia García, con una pequeña editorial, Bibliomusicineteca, montada en medio de Vila i Vilà. Le preocupa que apenas nadie pase ya por el local: "Entra hasta un 80% menos de gente. Antes nos visitaban turistas, que son quienes compraban más libros. Ayer entraron dos, fue muy excepcional... Nuestras ventas han caído mucho y el año pasado íbamos a cerrar, pero mi marido me dijo que no lo hiciera, por todo lo que llevamos invertido".

“Además, he pagado más por la tasa de basura que nunca, 678 euros anuales”, precisa García. A Javier le ha llegado el recibo con un recargo del 25%. “No he podido pagarlo, son unos 700 euros y tengo que tirar la basura en el Paral·lel”, resopla. “Debería haber ayudas”, opina García.

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