Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Destrozos en Les Corts

Barcelona acelera la instalación de cámaras de seguridad en los cementerios tras el ataque a tumbas judías

El ayuntamiento aprueba una propuesta del PP para reforzar la seguridad en los camposantos, al mismo tiempo que el gobierno municipal recalca que las agresiones antisemitas son excepcionales en la ciudad

La comunidad judía denuncia vandalismo contra varias tumbas en el cementerio de Les Corts de Barcelona

Una de las tumbas vandalizadas en el cementerio judío de Les Corts, en una imagen compartida por el ministerio de Asuntos Exteriores de Israel.

Una de las tumbas vandalizadas en el cementerio judío de Les Corts, en una imagen compartida por el ministerio de Asuntos Exteriores de Israel. / Israel MFA

Jordi Ribalaygue

Jordi Ribalaygue

Barcelona
Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico Por qué confiar en El Periódico

El Ayuntamiento de Barcelona ha acelerado la instalación de cámaras de seguridad en los recintos judíos existentes los cementerios de la ciudad, tras los recientes ataques vandálicos a tumbas hebreas. El teniente de alcalde Jordi Valls así lo ha anunciado en la comisión municipal de presidencia de este miércoles, a raíz de una proposición del PP, que ha reclamado reforzar la seguridad a raíz de los daños de signo antisemita a varias tumbas del cementerio de Les Corts. La propuesta de los populares se ha aprobado por unanimidad.

Los cementerios de Montjuïc, Sant Andreu y Les Corts disponen de espacios para dar sepultura de acuerdo a los ritos del judaísmo. Valls ha defendido que la videovigilancia “es un buen instrumento”, que se ha decidido extender a los recintos judíos existentes en las necrópolis de la ciudad. Cementiris de Barcelona lanzó un proceso de contratación el verano pasado para adquirir y colocar 92 cámaras nuevas en ocho camposantos por un coste de hasta 1,09 millones de euros. La licitación ya contemplaba instalar sendos visores en la zona de las tumbas hebreas de Les Corts y Sant Andreu.

Valls ha vuelto a expresar la condena del ayuntamiento a la agresión a las sepulturas. A su vez, ha distinguido entre las profanaciones ocurridas para robar en los últimos años -en especial, una oleada contra 162 nichos de Montjuïc en 2023- del ataque antijudío cometido en las últimas semanas, denunciado por la comunidad judía de Barcelona y que indignó a la Embajada de Israel y el Departamento de Estado de Estados Unidos. “Es el único acto vandálico registrado contra la comunidad judía en Barcelona en los últimos años, es un ataque absolutamente excepcional”, ha señalado el socialista.

Por su parte, la popular Sonia Devesa ha expresado que los ataques a tumbas judías son “intolerables” y ha exigido una “respuesta más firme” al ayuntamiento para “frenar el avance del odio”. El PP ha abogado por que agentes de la Guardia Urbana y los Mossos d’Esquadra vigilen “los cementerios que presenten más riesgo” de sufrir vandalismo por la noche, los fines de semana y en “fechas sensibles”. También ha planteado implantar controles de acceso, adoptar sistemas de iluminación perimetral y colocar alarmas. A su vez, ha reclamado que el ayuntamiento se persone como acusación en los procesos judiciales abiertos por los últimos destrozos perpetrados en tumbas.

Valls ha recordado la inversión en videovigilancia que Cementiris de Barcelona ha emprendido, que ha vinculado con los robos a tumbas detectadas en los últimos años. “Es un hecho que se ha ido controlando”, ha postulado.

Debate por el burka

Por otro lado, Vox ha presentado una proposición para prohibir el uso del burka y el nicab en las dependencias del Ayuntamiento de Barcelona, que ha sido desechada por la mayoría de los grupos municipales. Aun con diferentes matices, el PSC, Junts, Barcelona en Comú y ERC se han opuesto, mientras que el PP ha apoyado la iniciativa del grupo de extrema derecha, similar a la que también decayó en el Congreso esta semana y que ha reabierto el debate sobre el velo integral en España.

El concejal Gonzalo de Oro (Vox) ha defendido que es “urgente tomar decisiones” en un asunto que ha vinculado a una cuestión de seguridad. “La identificación visual es un requerimiento sin excepción, por la misma razón que no se puede entrar en dependencias municipales con casco o una media en la cabeza”, ha equiparado. Al mismo tiempo, ha asociado inmigración e inseguridad y ha hablado de un supuesto “proceso de sustitución evidente”. Ha dicho que hay mujeres “enfundadas en telas que son cárceles” y ha esgrimido que el veto del burka o el nicab ya está instaurado en varios países europeos.

Victòria Alsina (Junts) ha respondido que está de acuerdo en prohibir el velo integral y ha recordado que su partido ha presentado una proposición de ley propia en el Congreso, pero se ha desmarcado de Vox, a quien ha acusado de “fomentar el odio”. “Presentar la proposición a las puertas del Ramadán es una provocación”, ha juzgado Jordi Rabassa (BComú), que ha definido la propuesta de “ridícula, retrógrada y penaliza a la mujer por su vestimenta solo por ser mujer”.

Rosa Suriñach (ERC) ha afirmado que el burka y el nicab no le gustan y ha sugerido abrir el debate a las mujeres que las visten, además de afear “oportunismo” a Vox. Sonia Devesa (PP) ha postulado que “ninguna práctica ni ninguna religión pueden suponer la negación de las mujeres”.

Por su parte, Maria Eugènia Gay (PSC) ha aducido que “la igualdad no se impone prohibiendo” y que se debe garantizar “la libertad y la capacidad de decisión” de las mujeres que visten el velo integral. “No se protege sus derechos expulsándolas del ayuntamiento, es una barbaridad, son restricciones que solo generan más exclusión”, ha zanjado. Tras su intervención, los Comuns ha considerado que su posición era contradictoria con la del alcalde Jaume Collboni, que ha propuesto regular el uso del burka en espacios públicos. Gay ha replicado que su posición era la de todo el gobierno municipal.

Suscríbete para seguir leyendo