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Nueva franquicia

Una tienda de 'cinnamon rolls' ocupa la antigua Granja Xador del Born tras ocho años como Starbucks

El popular establecimiento, que tras varias reformas ha perdido su encanto modernista, ha sido elegido por la cadena Cinnamood para su aterrizaje en la ciudad

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Fotografía exterior de la nueva tienda Cinnamood Barcelona que vende 'cinnamon rolls' en el Born

Fotografía exterior de la nueva tienda Cinnamood Barcelona que vende 'cinnamon rolls' en el Born / Pau Gracià / EPC

Patricia Castán

Patricia Castán

Barcelona
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El rollo de canela o 'cinnamon roll' fue el enésimo invento dulce introducido por la globalización en el circuito turístico de Barcelona. Pero ahora escala un peldaño más en la ruta calórica de Ciutat Vella, con la apertura hace apenas una semana del nuevo Cinnamood Barcelona, primera franquicia en la ciudad de la marca de origen alemán que se expande ya por más de una decena de países con medio centenar de establecimientos. La recién llegada tiene la particularidad de enclavarse en un espacio de tradición dulce, que antaño despachó productos mucho más autóctonos, la antigua Granja Xador, que cerró en 2017, para ser relevada por un Starbucks.

En sus últimos tiempos como Xador ya hubo cambios en el local para que albergara también comidas, aunque sin afectar a su decoración. Con el relevo empresarial se perdió parte de la ornamentación modernista del local, para crear el que fuese el Starbucks número 22 de la capital catalana, donde además de cafés también vendían rollos de canela. En la actual nueva etapa, el sello Cinnamood importa su hiperespecialización en los 'cinnamon rolls' de tradición sueca, que se convirtieron en un producto de gran consumo tras ponerse de moda en Estados Unidos.

Aquí han desembarcado con una carta XXL de sabores, del rollo de pistacho al Red Velvet, el de arándanos y el de caramelo salado, entre un sinfín. También venden cafés, batidos y bebidas 'healthy', y aspiran a ser un local 'trendy' e instagrameable en pleno Born, como ya dejan claro en sus redes sociales.

La calle de Argenteria ya vivió su particular duelo hace casi una década, cuando la Granja Xador fue sustituida por la multinacional del café, dejando atrás muchas tardes de churros y melindros con chocolate para varias generaciones. Su propietario no la vendió, sino que la alquiló. El comercio del entorno señaló entonces que el arrendamiento generaba una ganacia muy superior a los ingresos que procuraba el comercio tradicional, un argumento con el que las compañías internacionales van devorando a los negocios de siempre para echar el ancla en grandes urbes. En este caso, en 2020, Xador abrió en Les Corts con la misma propuesta de granja catalana.

Sin protección patrimonial

Muy distinta suerte corrió el local del 61 de Argenteria, ya que pese a sus marquesinas de madera, sus mesas de mármol y su suelo hidráulico, no estaba catalogado como establecimiento emblemático de Barcelona. De ese modo y sin protección, la supervivencia de los elementos depende siempre de la voluntad del nuevo titular. Aquí casi todo rastro del pasado ha sido borrado, incluso en la rotulación exterior. En esta nueva etapa, por tanto, se ha reformado lo ya reformado, de modo que el local no conserva casi nada de su carácter histórico. Aunque será un nuevo reclamo para el vial que cruza el Born.

Antigua imagen de la Granja Xador de Argenteria.

Antigua imagen de la Granja Xador de Argenteria. / A.M.

El arquitecto Alberto Mejías, que en 2011 fue coautor de un 'precatálogo' con información de 489 locales potencialmente emblemáticos de la ciudad, sí lo recogió inicialmente en su recopilación por su "encanto modernista", por ser "la única granja de ese tipo que quedaba en la Ribera, ubicado junto a Santa Maria del Mar y con unas mesas maravillosas", señala a este diario. "Era identitario del barrio, donde fue importante". Pero finalmente el Catálogo de Emblemáticos de Barcelona que aprobó el ayuntamiento utilizó criterios más patrimoniales y no lo incluyó. El especialista lamenta la pérdida de aquel espacio, pero pese a todo valora que no haya una persiana bajada y el barrio haya sumado un nuevo proyecto empresarial.

Cinnamood, que se expande con franquicias, apunta en su web que dispone de oficinas en Colonia (Alemania) y Barcelona. Y que en el mundo suma un millar de puestos de trabajo. En España han abierto tienda también en Granada.

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