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En vigor desde esta semana

Diversos colectivos protestan contra la nueva ordenanza de convivencia de Barcelona: “Menos prohibiciones, más derechos”

Señalan que es “un nuevo paso hacia un nuevo ciclo de criminalización” y control de los usos del espacio público

La venta ambulante, el consumo de alcohol en la calle y el ruido son las conductas incívicas más denunciadas en Barcelona

Concentración de personas en Sant Jaume en contra de la nueva ordenanza de convivencia.

Concentración de personas en Sant Jaume en contra de la nueva ordenanza de convivencia. / Blanca Blay / ACN

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Diversos colectivos protestan contra la nueva ordenanza de convivencia de Barcelona: “Menos prohibiciones, más derechos”. Señalan que es “un nuevo paso hacia un nuevo ciclo de criminalización” y control de los usos del espacio público.

Diversos colectivos han protestado este martes por la tarde-noche en la plaza Sant Jaume contra la nueva ordenanza, en vigor desde hace un par de días. Las organizaciones lo han hecho ante el Ayuntamiento con una performance y un llamamiento a adhesiones a un manifiesto que reclama “menos prohibiciones, más derechos”. El texto denuncia que la actualización de la norma supone “un paso hacia un nuevo ciclo de criminalización y control de los usos del espacio público”.

Los colectivos critican el endurecimiento de las multas y exigen “la retirada de cualquier régimen sancionador o de persecución” sobre la economía informal —como la venta ambulante o el trabajo sexual— y sobre formas de uso vecinal, social o político del espacio público.

Protesta contra l'ordenança de convivència amb persones disfressades de policia

Protesta contra la ordenanza esta tarde en Sant Jaume con personas disfrazadas de policía. / Blanca Blay / ACN

Performance

La performance ha incluido una actuación con títeres satíricos, un baile de salsa improvisado y la teatralización de dos agentes de la Guardia Urbana con datáfonos de cartón “multando” a personas. También realizaron un juego para adivinar el importe de sanciones por conductas como orinar en la vía pública.

Iñaki Garcia, miembro de Defensem els barris de Ciutat Vella y de El Lokal, calificó las medidas de “propagandísticas” y “de cara a la galería”, asegurando que no solucionan los problemas y afectan a la población más desfavorecida.

Una asistente a la concentración afirmó que la ordenanza “criminaliza” a colectivos como la economía sumergida, los hace más “vulnerables” y los expone ante la Guardia Urbana, defendiendo el derecho a disfrutar del espacio público.

Las personas concentradas exhibieron carteles como “Contra la ordenanza cínica de convivencia. Más derechos, menos multas” o “Las calles son la vida”.

Cartells en contra de Collboni i de la policia arran de la nova ordenança de convivència

Carteles en contra de Collboni y de la policí en la protesta contra la nueva ordenanza de convivencia. / Blanca Blay / ACN

Manifiesto de rechazo

El manifiesto está respaldado por una cuarentena de organizaciones como la FAVB, Irídia, CGT Barcelona, Top Manta, Resistim al Gòtic y la Xarxa Veïnal del Raval.

Según las entidades, el endurecimiento del régimen sancionador refleja a “instituciones que acosan a sus propios habitantes y asfixian la vida colectiva” para ofrecer a los turistas una imagen de ciudad “limpia, pulida y sin alma”.

El texto sostiene que, mientras actividades económicas que generan masificación, subida de precios y empobrecimiento comercial tensionan la ciudad, los señalados como enemigos de la convivencia son vendedores ambulantes, trabajadoras sexuales, personas en situación de calle, colectivos políticos y menores que juegan en la calle.

Los firmantes rechazan tanto la versión actual de la ordenanza como la anterior. Los colectivos también critican la atribución de más potestad a la Guardia Urbana y el poder sancionador a los agentes cívicos, que consideran una “multiplicación de la acción punitiva”. Asimismo, cuestionan las medidas alternativas a la sanción, que califican de “cinismo”.