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El segundo servicio más caro

Barcelona gastará 188 millones en el mantenimiento del alcantarillado durante los próximos ocho años

Se trata del segundo mayor contrato de servicios urbanos de la ciudad, por detrás de la recogida de residuos, e incluirá por primera vez la limpieza de 15.000 sumideros cada año

Los comercios de algunos puntos del área de Barcelona pagaron hasta el triple de tasa de basuras en su primer año de obligatoriedad

El alcantarillado es el segundo contrato de servicios más caro, tras el de la recogida de residuos.

El alcantarillado es el segundo contrato de servicios más caro, tras el de la recogida de residuos. / Zowy Voeten / EPC

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El Ayuntamiento de Barcelona ha adjudicado el segundo mayor contrato de servicios urbanos de la ciudad. Se trata del dedicado al mantenimiento de la red de alcantarillado de Barcelona, que prevé gastar 188 millones durante los ocho próximos años. Una dotación económica solo por detrás de la correspondiente a la limpieza y recogida de residuos.

La Comisión de Ecología, Urbanismo, Movilidad y Vivienda ha adjudicado a FCCMA del nuevo contrato con posibilidad de 2 años de prórroga. Esto supone un incremento presupuestario de 3,5 millones de euros anuales respecto al contrato actual.

El objeto de este contrato es el mantenimiento de la red de alcantarillado de la ciudad, el mantenimiento de las instalaciones y de los sensores del alcantarillado, las obras de conservación y las reparaciones, así como la limpieza de las aguas litorales.

Malos olores

Como novedad, este contrato incluye dos nuevos servicios. Por un lado, la limpieza de 15.000 sumideros cada año, unos 60 al día, de forma independiente del resto de la red de alcantarillado. El objetivo es, según el Ayuntamiento, mejorar su funcionamiento en caso de lluvias y, por tanto, minimizar el riesgo de inundaciones locales. Con estas limpiezas el Ayuntamiento espera también mejorar aspectos como los malos olores.

Por otra parte, también se prevé revisar la estructura de un total de 120 kilómetros de red cada año para asegurar el estado de conservación de la red de drenaje y de alcantarillado de la ciudad.

El contrato incluye destinar una flota 100% electrificada al servicio, así como otras medidas de ahorro energético, uso de energías renovables, ahorro de agua, reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y mejoras en la gestión de los residuos. Se prevé la subrogación de la plantilla actual, formada por 201 personas.

Una red de 1.650 kilómetros

Barcelona dispone de una red de alcantarillado muy extensa, compleja y mallada, según destaca el Ayuntamiento, de hasta 1.650 kilómetros de longitud, de los cuales el 52% permiten el acceso de personas para su mantenimiento y el 48% no lo permiten, y donde el mantenimiento solo puede realizarse con medios mecánicos. La red tiene una doble función: transportar las aguas residuales generadas en viviendas, comercios, establecimientos públicos, oficinas e industrias de la ciudad hacia las estaciones depuradoras de aguas residuales, y drenar la ciudad durante los episodios de lluvia.

Integrados en la red de alcantarillado, la ciudad dispone de 13 depósitos de retención de aguas pluviales, que en caso de importantes lluvias evitan inundaciones y grandes descargas al mar o al río.

La antigüedad media de la red de alcantarillado de Barcelona es de 63 años y la ciudad cuenta con unos 80.000 sumideros, 54.000 tapas, 36 sifones, 33 entradas directas de aguas pluviales y 16 fosas de sedimentación.